Santa María

Novena a la Virgen María (Día 9)

NOVENO DÍA
LA VIRGEN MARÍA, ABOGADA, AUXILIADORA Y MEDIANERA

ACLAMACIÓN DE ALABANZA

V/. Bendito sea el Señor, Hijo de María la Virgen.

R/. Ahora y por todos los siglos.

SALUDO

V/. La paz esté con ustedes.

R/. Y con tu espíritu.

MONICIÓN

Hermanos: La colaboración que María prestó a la obra de nuestra salvación no quedó reducida a su paso por el mundo, con todo lo decisiva que fue, sino que se prolonga en los cielos después de haber sido glorificada. Y así, de la misma manera que intercedió ante Jesús en favor de unos recién casados en Caná de Galilea, continúa hoy alcanzándonos con su maternal intercesión, los dones de la eterna salvación. Por eso la Iglesia se agrupa en torno a María y con ella ora al Señor y en Ella pone su confianza de ser escuchada cuando la invoca con tantos títulos que hacen referencia a esta función mediadora de la Virgen, función que nada oscurece ni merma la del único Mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús.

CANTO

SANTA MARÍA DEL CAMINO

1. Mientras recorres la vida
tú nunca solo estás,
contigo por el camino
Santa María va.

VEN CON NOSOTROS AL CAMINAR,
SANTA MARÍA, VEN. (2v)

2. Aunque te digan algunos
que nada puede cambiar,
lucha por un mundo nuevo,
lucha por la verdad.

3. Si por el mundo los hombres
sin conocerse van,
no niegues nunca tu mano
al que contigo está.

4. Aunque parezcan tus pasos
inútil caminar,
tú vas haciendo camino,
otros lo seguirán.

INVOCACIONES

Santa María, ruega por nosotros

Abogada nuestra, ruega por nosotros

Abogada de los que no tienen nada, ruega por nosotros

Abogada de los que miran hacia el cielo, ruega por nosotros

Abogada de los que trabajan por un mundo mejor, ruega por nosotros

Auxilio de los cristianos, ruega por nosotros

Auxilio de los que dudan, ruega por nosotros

Auxilio de los que se sienten débiles, ruega por nosotros

Auxilio de todos los hombres, ruega por nosotros

ORACIÓN

Oh Dios, que hiciste a la Virgen María Madre y Auxilio de los cristianos; fortalece a tu Iglesia con su intercesión, para que pueda soportar con paciencia y vencer con amor las dificultades interiores y exteriores y así manifestar abiertamente a los hombres el misterio de Cristo.

Que vive y reina por los siglos de los siglos.

R/. Amén.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles. 1, 12-14.

Después de subir Jesús al cielo, los apóstoles se volvieron a Jerusalén, desde el monte que llamaban de los Olivos, que dista de Jerusalén lo que se permite caminar en sábado. Llegados a casa, subieron a la sala, donde se alojaban: Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago el de Alfeo, Simón el Celotes y Judas el de Santiago.

Todos ellos se dedicaban a la oración en común, junto con algunas mujeres, entre ellas María, la madre de Jesús, y con sus hermanos.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL

Sal 44, 11-12. 14-15. 16-17 (R.: 11a).

V/. Escucha, hija, mira: inclina el oído.

R/. Escucha, hija, mira: inclina el oído.

V/. Escucha, hija, mira: inclina el oído,
olvida tu pueblo y la casa paterna;
prendado está el rey de tu belleza:
póstrate ante él, que él es tu señor. R/.

V/. Ya entra la princesa, bellísima,
vestida de perlas y brocado;
le llevan ante el rey, con séquito de vírgenes,
la siguen sus compañeras. R/.

V/. Las traen entre alegrías y algazara,
van entrando en el palacio real.
“A cambio de tus padres, tendrás hijos,
que nombrarás príncipes por toda la tierra”. R/.

EVANGELIO

+ Lectura del santo Evangelio según San Juan. 2, 1-11.

En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda.

Faltó el vino, y la madre de Jesús le dijo:

“No les queda vino”.

Jesús contestó:

“Mujer, déjame, todavía no ha llegado mi hora”.

Su madre dijo a los sirvientes

“Haced lo que él os diga”.

Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una. Jesús les dijo:

“Llenad las tinajas de agua”.

Y las llenaron hasta arriba. Entonces les mandó:

“Sacad ahora y llevádselo al mayordomo”.

Ellos se lo llevaron.

El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues habían sacado el agua), y entonces llamó al novio y le dijo:

“Todo el mundo pone primero el vino bueno, y cuando ya están bebidos, el peor: tú en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora”.

Así, en Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria, y creció la fe de sus discípulos en él.

Palabra del Señor.

Homilía o breve reflexión

CÁNTICO DE LA VIRGEN

MAGNIFICAT Lc 1, 46-45.

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su sierva.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
como lo había prometido a nuestros padres
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre.

PRECES

Oremos, hermanos, al que hizo obras grandes en María, y pidámosle que haga también proezas con su brazo realizando nuestras peticiones:

1. Para que el Señor, que quiso que la perfección de la Iglesia se prefigurara y culminara en la Madre de su Hijo, conceda a todos los fieles ser reflejo de la santidad que brilla en María.

Roguemos a Dios.

2. Para que el Todopoderoso, que en su reino ha colmado a María de felicidad, ponga sus ojos en la familia humana y le conceda la esperanza de aquella vida eternamente feliz por la que, aun sin saberlo, suspiran todos los hombres.

Roguemos a Dios.

3. Para que el Padre del cielo, que dispuso que el nacimiento de María anunciara la alegría al mundo entero, se compadezca de quienes lloran y miran este mundo únicamente como un valle de lágrimas.

Roguemos a Dios.

4. Para que el Rey de la gloria, que hizo de María la Virgen fidelísima, otorgue a los que hoy recordamos a la Madre de su Hijo, ser plenamente fieles a la vocación a la que hemos sido llamados.

Roguemos a Dios.

– se pueden añadir algunas intenciones libres-

Por la gloria de tu nombre y por la intercesión de Santa María Virgen y de todos los santos, compadécete, Señor, de nosotros y concédenos lo que te hemos pedido con fe.

Por Jesucristo nuestro Señor.

R/. Amén.

SÚPLICA FINAL A LA VIRGEN

Santa María, socorre a los infelices,
ayuda a los desesperados, fortalece a los débiles.
Ruega por el pueblo, intercede por el clero,
intercede por los consagrados y consagradas.
Todos cuantos celebran tu memoria,
experimentan
tu ayuda generosa.
Escucha la voz de los que te ruegan,
satisface los deseos de todos.
Sea tu tarea la asidua intercesión
por el pueblo de Dios,
tú, que mereciste, oh bienaventurada,
traer la redención del mundo,
al que vive y reina
por los siglos de los siglos.
Amén.

SALVE

Dios te salve,
Reina y Madre de misericordia,
Vida, dulzura y esperanza nuestra;
Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos, gimiendo y llorando
en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora abogada nuestra,
vuelve a nosotros
esos tus ojos misericordiosos,
y, después de este destierro,
muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.

¡Oh clemente, oh piadosa,
oh dulce Virgen María!

V/. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.

R/. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

DESPEDIDA

V/. Caminemos con la Virgen
por sendas de amor y de esperanza.
Pueden ir en paz.

R/. Demos gracias a Dios.

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