Santa María

Novena a la Virgen María (Día 2)

SEGUNDO DÍA
SANTA MARÍA, VIRGEN Y MADRE

ACLAMACIÓN DE ALABANZA

V/. Bendito sea el Señor, Hijo de María la Virgen.

R/. Ahora y por todos los siglos.

SALUDO

V/. La paz esté con ustedes.

R/. Y con tu espíritu.

MONICIÓN

Hermanos: En la vida de María hay una disponibilidad total para ser instrumento fiel en las manos de Dios. Incluso cuando es llamada a ser la Madre del Señor de una forma asombrosa y desconcertante a los ojos de los hombres. María va ser madre conservando intacta su virginidad, la cual no sólo no se verá disminuida en el nacimiento de Jesús, sino que por él quedará consagrada para siempre. La virginidad de María es un misterio de amor y de gracia que nos habla de la maravillosa fecundidad de la entrega a Dios y de la aceptación de que venga a entrar en la historia personal de cada uno.

CANTO

ÓYENOS MADRE

ÓYENOS, MADRE DE CRISTO,
ÓYENOS, MADRE DE DIOS,
ESTA CANCIÓN QUE TUS HIJOS
TE DIRIGIMOS CON NUESTRO AMOR.

1. Porque sabemos que con gran amor de Madre
cuidas a quienes te invocan de corazón;
por eso ahora te entonamos nuestro canto
para alabarte y pedir tu intercesión.

2. En esta vida de alegrías y problemas
tenemos siempre que luchar con decisión;
ayúdanos a combatir con fortaleza
para acercarnos más y más a Dios Amor.

3. Tú muy bien sabes que nosotros, pecadores,
necesitamos de una Madre como Tú,
para alcanzar de nuestro Dios misericordia,
y en nuestra vida tener gracia, paz y luz.

4. Madre de todos los que somos pecadores:
hoy te alabamos entonando esta canción;
y te pedimos que nos sigas ayudando
para cumplir la misión que Dios nos confió.

INVOCACIONES

Santa María, ruega por nosotros

Virgen María, ruega por nosotros

Virgen Madre, ruega por nosotros

Virgen Santísima, ruega por nosotros

Virgen Inmaculada, ruega por nosotros

Virgen de Nazaret, ruega por nosotros

Virgen del Cenáculo, ruega por nosotros

Virgen de la Pascua, ruega por nosotros

Virgen Clemente, ruega por nosotros

Virgen Fiel, ruega por nosotros

ORACIÓN

Señor Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, te bendecimos y te damos gracias, porque en la glorificación de María nos dejas ya entrever la esperanza a la que nos llamas y la riqueza de gloria que darás en herencia a tus santos bendecidos en la persona de Cristo.

A ti la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Isaías. 7, 10-14; 8, 10.

En aquellos días, el Señor habló a Acaz:

“Pide una señal al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo”.

Respondió Acaz:

“No la pido, no quiero tentar al Señor”.

Entonces dijo Dios:

«Escucha, casa de David: ¿No os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará una señal:

Mirad: La virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa “Dios-con-nosotros”».

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL 1Sam 2, 1. 4-5. 6-7. 8abcd (R.: 1a)

V/. Mi corazón se regocija por el Señor, mi salvador.

R/. Mi corazón se regocija por el Señor, mi salvador.

V/. Mi corazón se regocija por el Señor,
mi poder se exalta por Dios;
mi boca se ríe de mis enemigos,
porque gozo con tu salvación. R/.

V/. Se rompen los arcos de los valientes,
mientras los cobardes se ciñen de valor;
los hartos se contratan por el pan,
mientras los hambrientos engordan;
la mujer estéril da a luz siete hijos,
mientras la madre de muchos queda baldía. R/.

V/. El Señor da la muerte y la vida,
hunde en el abismo y levanta;
da la pobreza y la riqueza,
humilla y enaltece. R/.

V/. El levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para hacer que se siente entre príncipes
y que herede un trono de gloria. R/.

EVANGELIO

+ Lectura del santo Evangelio según San Mateo. 1, 18-23.

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera:

María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.

José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:

“José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados”.

Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta:

“Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa “Dios-con-nosotros”.

Palabra del Señor.

Homilía o breve reflexión

CÁNTICO DE LA VIRGEN

MAGNIFICAT. Lc 1, 46-45.

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su sierva.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
como lo había prometido a nuestros padres
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre.

PRECES

María Santísima es la imagen de lo que el hombre puede llegar a ser cuando se abre a la Palabra de Dios. Por su intercesión, invocamos a Dios nuestro Padre.

1. Por el pueblo santo de Dios: para que, como María, que cooperó de manera especial a la obra de la redención, sea también testigo de la fe ante el mundo.

Roguemos a Dios.

2. Por nuestros pastores: para que, imitando a la Virgen fiel, precedan y guíen al pueblo en la fidelidad a Cristo y lleven a los pobres la Buena Noticia de la salvación.

Roguemos a Dios.

3. Por todos los que se entregan al servicio de los pobres, de los enfermos y de las personas ancianas: para que, como María en su visita a Isabel, sean imagen de la solicitud de Cristo por los hermanos.

Roguemos a Dios.

4. Por los padres de familia: para que, a ejemplo de María, que vivió la experiencia de la vida privada de Jesús en Nazaret, sepan vivir en la realidad cotidiana la luz y la fuerza de la fe.

Roguemos a Dios.

5. Por nosotros y por nuestra asamblea: para que, invocando a María como vida, dulzura y esperanza nuestra, recibamos de ella la perseverancia hasta el día del luminoso encuentro con su Hijo en el templo de la gloria.

Roguemos a Dios.

– se pueden añadir algunas intenciones libres-

Oh Dios, que has hecho de la Virgen María, esposa de tu Espíritu, la colaboradora generosa del Redentor; concédenos también a nosotros adherirnos a Cristo, tu Palabra viviente, para cooperar a la salvación del mundo.

Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

R/. Amén.

SÚPLICA FINAL A LA VIRGEN

Santa María, socorre a los infelices,

ayuda a los desesperados, fortalece a los débiles.

Ruega por el pueblo, intercede por el clero,
intercede por los consagrados y consagradas.
Todos cuantos celebran tu memoria,
experimentan
tu ayuda generosa.
Escucha la voz de los que te ruegan,
satisface los deseos de todos.
Sea tu tarea la asidua intercesión
por el pueblo de Dios,
tú, que mereciste, oh bienaventurada,
traer la redención del mundo,
al que vive y reina
por los siglos de los siglos.

Amén.

SALVE

Dios te salve,
Reina y Madre de misericordia,
Vida, dulzura y esperanza nuestra;
Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos, gimiendo y llorando
en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora abogada nuestra,
vuelve a nosotros
esos tus ojos misericordiosos,
y, después de este destierro,
muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.

¡Oh clemente, oh piadosa,
oh dulce Virgen María!

V/. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.

R/. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

DESPEDIDA

V/. Caminemos con la Virgen
por sendas de amor y de esperanza.
Pueden ir en paz.

R/. Demos gracias a Dios.

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