Locales

SANTO PADRE BENEDICTO XVI ACOGE CON ALEGRÍA EL CATECISMO DE PIURA – PIUCAT

Nuestro Arzobispo es recibido por el Papa Benedicto XVI en el Vaticano, a quien le presenta el PIUCAT y los afectuosos saludos de toda la Arquidiócesis

 El día de ayer miércoles 5 de diciembre, el Santo Padre Benedicto XVI recibió en audiencia a Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo de Piura y Tumbes, quien se encuentra estos días en Roma asistiendo al Congreso “Ecclesia in America, bajo la guía de Nuestra Señora de Guadalupe, Madre de las Américas, Estrella de la Nueva Evangelización” organizado por la Pontificia Comisión para América Latina en el marco del Año de la Fe.

Durante la cordial audiencia nuestro Arzobispo hizo entrega al Papa del Catecismo de la Arquidiócesis de Piura y Tumbes, "Firmes en la Fe, sed fuertes", cariñosamente también llamado PIUCAT. El Santo Padre se alegró de esta iniciativa en el Año de la Fe, diciendo: "bendigo este catecismo y me alegra que se llame PIUCAT". Nuestro Arzobispo le llevó al Papa el saludo, adhesión y oraciones del pueblo católico de Piura y Tumbes a lo que Benedicto XVI respondió dando las gracias y enviando su Bendición Apostólica para toda nuestra Arquidiócesis.

 

Asimismo nuestro Arzobispo informó al Papa acerca de la realización del reciente Congreso Teológico Pastoral de Piura con ocasión del 480 aniversario de la fundación cristiana de San Miguel de Piura y el inicio de Año de la Fe.

La Arquidiócesis de Piura y Tumbes eleva sus oraciones por la salud, santidad e intenciones del Santo Padre Benedicto XVI, agradeciéndole así su constante preocupación por piuranos y tumbesinos y las múltiples muestras de afecto hacia estas tierras peruanas con sus saludos y bendiciones. A continuación publicamos la oración para rezar por el Santo Padre Benedicto XVI:

Oh Jesús, Rey y Señor de la Iglesia:

renuevo en tu presencia mi adhesión incondicional

a tu Vicario en la tierra, el Papa.

En él tú has querido mostrarnos

el camino seguro y cierto que debemos seguir

en medio de la desorientación, la inquietud y el desasosiego.

Creo firmemente que por medio de él

tú nos gobiernas, enseñas y santificas, y bajo su cayado

formamos la verdadera Iglesia: una, santa, católica y apostólica.

Concédeme la gracia de amar, vivir y propagar como hijo fiel sus enseñanzas.

Cuida su vida, ilumina su inteligencia, fortalece su espíritu,

defiéndelo de las calumnias y de la maldad.

Aplaca los vientos erosivos de la infidelidad y la desobediencia,

y concédenos que, en torno a él, tu Iglesia se conserve unida,

firme en el creer y en el obrar, y sea así el instrumento de tu redención.

Amén.

Compartir: