Locales

“NO ANTEPONER NADA AL AMOR DE CRISTO”

Profesión Perpetua del Hermano Sodálite Pablo Augusto Perazzo

 12 de julio (Oficina de Prensa).- Ayer, 11 de julio, día en que la Iglesia recuerda la memoria de San Benito abad, padre del monacato occidental, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, presidió la Santa Misa en la Basílica Catedral de Piura en la cual Pablo Augusto Perazzo emitió su compromiso de plena disponibilidad apostólica a perpetuidad en el Sodalicio de Vida Cristiana (SCV). Concelebraron esta misa Monseñor Luciano Maza Huamán, Vicario General de nuestra Arquidiócesis, el R.P. Christian Yamanija, Asistente de Espiritualidad de la región Perú del Sodalicio de Vida Cristiana y muchos sacerdotes más.

La Profesión fue tomada por Don Alessandro Moroni, Superior General SCV. La emotiva ceremonia contó con la presencia de los miembros del Sodalicio de Vida Cristiana (SCV), Familia Sodálite del Perú y del extranjero, familiares del hermano Pablo, autoridades civiles de Piura, entre otros.

 En su homilía Monseñor Eguren exhortó a Pablo a descubrir que su vocación es una verdadera bendición de Dios y por ello, como indica San Benito en su regla (4,21) no ha de anteponer nada al amor de Cristo: “En esto consiste la santidad, propuesta válida para todo cristiano, más aún para un consagrado, y más que nunca en nuestra época, en la que se experimenta la necesidad de anclar la vida y la historia en firmes puntos de referencia espirituales”.

Al proponerle los medios a través de los cuales ha de vivir fielmente su llamado a la santidad, Monseñor Eguren dijo: “Siguiendo el ejemplo del Señor Jesús y de Santa María, vive fiel y generosamente tus compromisos de obediencia y celibato. Ambos te liberan de todo lo que pudiera atarte para hacerte totalmente disponibles para el apostolado bajo la orientación de sus superiores; atesora el don del llamado a la vida comunicaría, contribuye cotidianamente a consolidar la fraternidad que la sustenta, siendo conscientes de la ayuda que ella te brinda en al ascética personal; vive inmerso en el proceso de amorización por la piedad filial. Aspira a conformarte plenamente con el Señor Jesús, el camino, la verdad y la vida”.

 Nuestro Pastor al referirse a la vocación apostólica de todo Sodálite dijo: “El Sodalitium sólo se entiende a sí mismo como una comunidad eclesial con una “vocación eminentemente apostólica”. Siempre hemos sostenido que el ardor por la misión encomendada por el Señor de manos de su Madre, es lo que nos define. Tu profesión perpetua, lo es a la plena disponibilidad apostólica. Nunca lo olvides. Sin descuidar la necesaria y vital vida espiritual, que ya es trabajo pastoral, entrégate totalmente al apostolado para hacer realidad nuestro lema: “Oración para la vida y el apostolado, vida y apostolado hechos oración”, lema que sigue la consigna benedictina del “Ora y Labora”, integrando la fe y la vida, haciendo que la fe se haga vida cotidiana y la vida cotidiana el ámbito donde la fe resplandezca ante los demás”.

Finalmente Monseñor Eguren saludó cordialmente a Don Pablo Augusto Perazzo por este nuevo profeso perpetuo.

Compartir: