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“COMO SAN PEDRO, SIGAMOS AL SEÑOR”

Monseñor Guillermo Elías celebra Misa con pescadores en Tumbes

02 de julio de 2024 (Oficina de Prensa).– En el día en que la Iglesia celebró la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, apóstoles, Día del Papa. Nuestro Administrador Apostólico, Monseñor Guillermo Elías Millares, celebró la Santa Misa de Fiesta con los pescadores de la Caleta Puerto Pizarro, hasta donde llegó para encontrarse con más de un millar de hombres de mar, quienes se reunieron para rendir homenaje a San Pedro, su santo patrono.

La Eucaristía, que se celebró en el malecón al costado del muelle principal del lugar, fue concelebrada por el R.P. Jimmy Coveñas Pacheco, Vicario Episcopal de Tumbes y Párroco de la zona, el R.P. Francisco Alvines Palacios, el R.P.  Emanuel Aguilar Salvador y el R.P. Moisés Sandoval Prieto. También estuvieron presentes el Señor Segismundo Cruces Ordinola, Gobernador Regional de Tumbes, el Señor Hildebrando Antón Navarro, Alcalde Provincial de Tumbes, y el Señor Linder Huamán Santos, Alcalde del Centro Poblado Villa Puerto Pizarro, así como los miembros de la Hermandad de “San Pedro”, personal de la Marina de Guerra del Perú y de la Guardia Costera que prestan servicio en esta zona, los integrantes de la “Asociación de Pescadores Artesanales Comité Viejo Villa Puerto Pizarro – Tumbes”, y una multitud de fieles devotos, familiares de los pescadores y peregrinos venidos especialmente del norte del Perú y del Ecuador, para participar de esta tradicional fiesta.

Durante la celebración Eucarística, muy emotivo fue el momento de la entrega de ofrendas, donde los pescadores, fieles a sus tradiciones, llevaron ante el altar del Señor los frutos que ofrece nuestro rico mar, como son, las conchas negras, langostas, pescados frescos, langostinos y cangrejos, así como un hermoso pez “Mero”, que fue colocado a los pies de la imagen de su Santo patrono. De esta manera le pidieron a San Pedro pescador su bendición para que los proteja durante sus faenas y por su intercesión el Señor les conceda una pesca abundante.

En su Homilía, y dirigiéndose a los hombres de mar, nuestro Administrador Apostólico dijo: “Pedro y Pablo son dos Apóstoles enamorados del Señor, dos columnas de la fe de la Iglesia, y mientras contemplamos sus vidas, el Evangelio de hoy nos presenta la pregunta que Jesús hace a sus discípulos: «¿Quién dicen que soy?» Esta es la pregunta fundamental, la más importante: ¿quién es Jesús para mí? ¿Quién es Jesús en mi vida? La respuesta de Pedro se podría resumir, en una palabra: seguimiento. Pedro vivió en el seguimiento del Señor. Cuando Jesús interrogó a los discípulos aquel día en Cesarea de Filipo, Pedro respondió con una hermosa profesión de fe muy lúcida: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo». Hoy la Iglesia requiere de nosotros, una respuesta así desde la propia experiencia. Pedro lo dejó todo para seguir al Señor. Y el Evangelio subraya que los hizo “inmediatamente»: Pedro no le dijo a Jesús que se lo pensaría, no hizo cálculos para ver si le convenía, no puso excusas para demorar la decisión, sino que dejó las redes y lo siguió, sin pedir de antemano ninguna seguridad. Es siguiendo al Señor como aprendemos a conocerlo cada día; es haciéndonos sus discípulos y acogiendo su Palabra la manera en que nos convertimos en sus amigos y experimentamos su amor transformador”.

«Queridos hermanos pescadores, elevamos nuestra oración para que, por la intercesión de San Pedro, el Señor Jesús siempre los proteja, los mantenga con salud, y los haga retornar sanos y salvos al seno de sus hogares, después de sus faenas. No olviden que Jesús escogió como primeros apóstoles a unos humildes pescadores. Ello es señal del amor que el Señor tiene por quiénes se dedican a esta noble profesión. Como San Pedro, sean obedientes a la palabra de Jesús, y conviértanse en pescadores de hombres, salgan al mundo y lleven a Cristo a todos los puedan. Despojarnos de nuestras seguridades terrenales, inmediatamente, y seguir a Jesús cada día: ésta es la encomienda que Pedro nos confía hoy, invitándonos a ser Iglesia en salida. Una Iglesia que desea ser discípula del Señor y humilde servidora del Evangelio”, acotó Monseñor Guillermo.

Terminada la Misa, la Imagen de San Pedro salió a recorrer el Mar, acompañada por más de 100 embarcaciones, hermosamente adornadas por los mismos pescadores con globos de diferentes colores. La procesión marítima contó con la presencia de nuestro Administrador Apostólico y con el acompañamiento de una banda musical.

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