Corpus Christi

Catequesis 5

EXHORTACIÓN APOSTÓLICA POSTSINODAL
SACRAMENTUM CARITATIS
INTRODUCCIÓN – PRIMERA PARTE nn. 1 – 33

La Eucaristía como alimento de la Verdad

2. En la Introducción merece destacarse la acentuación de Benedicto XVI de la Eucaristía como alimento de la Verdad.

“Puesto que sólo la verdad nos hace auténticamente libres (Cfr Jn 8,36), Cristo se convierte para nosotros en alimento de la Verdad.

[…] el Señor Jesús, ‘el camino, la verdad y la vida’ (Jn 14,16), se dirige al corazón anhelante del hombre, que se siente peregrino y sediento, al corazón que suspira por la fuente de la vida, al corazón que mendiga la Verdad.

[…] Jesús nos enseña en el sacramento de la Eucaristía la verdad del amor, que es la esencia misma de Dios”.

¿Qué objetivo se propone al escribirnos esta Exhortación Apostólica?

5. Esta Exhortación apostólica postsinodal se propone retomar la riqueza multiforme de reflexiones y propuestas surgidas en la reciente Asamblea General del Sínodo de los Obispos […] con la intención de explicitar algunas líneas fundamentales de acción orientadas a suscitar en la Iglesia nuevo impulso y fervor por la Eucaristía.

[…] Deseo sobre todo recomendar, teniendo en cuenta el voto de los Padres sinodales, que el pueblo cristiano profundice en la relación entre Misterio eucarístico, el acto litúrgico y el nuevo culto espiritual que se deriva de la Eucaristía como sacramento de la caridad. En esta perspectiva, deseo relacionar la presente Exhortación con mi primera Carta encíclica Deus caritas est, en la que he hablado varias veces de la Eucaristía para subrayar su relación con el amor cristiano […] Se entiende pues, que el ágape se haya convertido también en un nombre de la Eucaristía: en ella el ágape de Dios nos llega corporalmente para seguir actuando en nosotros y por nosotros.

Primera parte: la Eucaristía, misterio que se ha de creer (nn. 6 – 33)

6. La fe de la Iglesia es esencialmente eucarística y se alimenta de modo particular en la mesa de la Eucaristía. La fe y los sacramentos son dos aspectos complementarios de la vida eclesial. La fe que suscita el anuncio de la Palabra de Dios se alimenta y crece en el encuentro de gracia con el Señor resucitado que se produce en los sacramentos: “La fe se expresa en el rito y el rito refuerza y fortalece la fe.

El sacramento del altar está siempre en el centro de la vida eclesial; “Gracias a la Eucaristía, la Iglesia renace siempre de nuevo” (Benedicto XVI, Homilía en la Misa de toma de posesión de la Cátedra de Roma (7 mayo 2005): AAS 97 (2005), 752).

Cuanto más viva es la fe eucarística en el Pueblo de Dios, más profunda es su participación en la vida eclesial a través de la adhesión consciente a la misión que Cristo ha confiado a sus discípulos.

8. En el pan y en el vino, bajo cuya apariencia Cristo se nos entrega en la cena pascual (Cfr Lc 22,14-20; 1Cor 11,23-26), nos llega toda la vida divina y se comparte con nosotros en la forma del Sacramento […]. La Iglesia, con obediencia fiel, acoge, celebra y adora este don.

11. La conversión sustancial del pan y del vino en su cuerpo y en su sangre introduce en la creación el principio de un cambio radical, como una forma de ‘fisión nuclear’, por usar una imagen bien conocida hoy por nosotros, que se produce en lo más íntimo del ser; un cambio destinado a suscitar un proceso de transformación de la realidad, cuyo término último será la transfiguración del mundo entero, el momento en que Dios será todo para todos (Cfr 1Cor 15,28).

Eucaristía y sacramentos

Sacramentalidad de la Iglesia

16. Esta relación íntima de la Eucaristía con los otros sacramentos y con la existencia cristiana se comprende en su raíz cuando se contempla el misterio de la Iglesia como sacramento. A este propósito, el Concilio Vaticano II afirma que “la Iglesia es en Cristo como un sacramento o signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano” (LG 1). Ella […] es sacramento de la comunión trinitaria.

El hecho de que la Iglesia sea ‘sacramento universal de salvación’ (LG 48; cfr también 9), muestra como la ‘economía’ sacramental determina en último término el modo cómo Cristo, único Salvador, mediante el Espíritu llega a nuestra existencia en sus circunstancias específicas. La Iglesia se recibe y al mismo tiempo se expresa en los siete sacramentos, mediante los cuales la gracia de Dios influye concretamente en los fieles para que toda su vida, redimida por Cristo, se convierta en culto agradable a Dios.

Eucaristía e iniciación cristiana

Eucaristía, plenitud de la iniciación cristiana

17. Puesto que la Eucaristía es verdaderamente fuente y culmen de la vida y de la misión de la Iglesia, el camino de iniciación cristiana tiene como punto de referencia la posibilidad de acceder a este sacramento. A este respecto, como han dicho los Padres sinodales, hemos de preguntarnos si en nuestras comunidades se percibe de manera suficiente el estrecho vínculo que hay entre el Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía… Esto requiere el esfuerzo de favorecer en la acción pastoral una comprensión más unitaria del proceso de iniciación cristiana…Así, pues, la santísima Eucaristía lleva la iniciación cristiana a su ‘plenitud’ y es como el centro y el fin de toda la vida sacramental.

Orden de los sacramentos de la iniciación

18. A este respecto es necesario prestar atención al tema al orden de los Sacramentos de la iniciación. […]

No se trata propiamente de diferencias de orden dogmático, sino de carácter pastoral. Concretamente es necesario verificar qué praxis puede efectivamente ayudar a los fieles a poner de relieve el sacramento de la Eucaristía como aquello a lo que tiende toda la iniciación. En estrecha colaboración con los competentes Dicasterios de la Curia Romana, las conferencias episcopales han de verificar la eficacia de los actuales procesos de iniciación.

Iniciación, comunidad eclesial y familia

19. Se ha de tener siempre presente que toda la iniciación cristiana es un camino de conversión, […], ya sea cuando es el adulto mismo quien solicita entrar en la Iglesia […], o bien cuando son los padres los que piden los Sacramentos para sus hijos. A este respecto, deseo llamar la atención de modo especial sobre la relación que hay entre iniciación cristiana y familia. En la acción pastoral se tiene que asociar siempre la familia cristiana al itinerario de iniciación.. Recibir el Bautismo, la Confirmación y acercarse por primera vez a la Eucaristía, son momentos decisivos no sólo para la persona que los recibe sino también para toda la familia, la cual ha de ser ayudada en su tarea por la comunidad eclesial, con la participación de los diversos miembros.

Eucaristía y sacramento de la reconciliación

Su relación intrínseca

Algunas observaciones pastorales

21. El Sínodo ha recordado que es cometido pastoral del Obispo promover en su propia Diócesis una firme recuperación de la pedagogía de la conversión que nace de la Eucaristía […] Frente a la necesidad de redescubrir el perdón sacramental, debe haber siempre un penitenciario (CJC 508).

Eucaristía y unción de los enfermos

22.

Eucaristía y sacramento del Orden

In persona Christi capitis

23. La relación intrínseca entre Eucaristía y sacramento del Orden se desprende de las mismas palabras de Jesús en el Cenáculo: “haced esto en conmemoración mía” (Lc 22,19). […] El Sínodo de los Obispos en otras asambleas trató ya el tema del sacerdocio ordenado, tanto por lo que se refiere a la identidad del ministerio (II Asamblea General 1971), como a la formación de los candidatos (Pastores dabo vobis, 25 de marzo de 1992). Ahora, a la luz del diálogo tenido en la última Asamblea sinodal, creo oportuno recordar algunos valores sobre la relación entre la Eucaristía y el Orden.

Ante todo, se ha de reafirmar que el vínculo entre el Orden sagrado y la Eucaristía se hace visible precisamente en la Misa presidida por el Obispo o el presbítero en la persona de Cristo como cabeza.[…] En efecto, “en el servicio eclesial del ministerio ordenado es Cristo mismo quien está presente en su Iglesia como Cabeza de su cuerpo, Pastor de su rebaño, sumo sacerdote del sacrificio redentor” (Catecismo 1548). […]

Es necesario por tanto que los sacerdotes sean conscientes de que nunca deben ponerse ellos mismos o sus opiniones en el primer plano de su ministerio, sino a Jesucristo.

Todo intento de ponerse a sí mismos como protagonistas de la acción litúrgica contradice la identidad sacerdotal. Antes que nada, el sacerdote es servidor y tiene que esforzarse continuamente en ser signo que, como dócil instrumento en sus manos, se refiere a Cristo.

Esto se expresa particularmente en la humildad con que el sacerdote dirige la acción litúrgica, obedeciendo y correspondiendo con el corazón y la mente al rito, evitando todo lo que pueda dar precisamente la sensación de un protagonismo inoportuno. Recomiendo, por tanto, al clero profundizar siempre en la conciencia del propio ministerio eucarístico como humilde servicio a Cristo y a su Iglesia.

Eucaristía y celibato sacerdotal

24. […] El hecho de que Cristo mismo, sacerdote para siempre, viviera su misión hasta el sacrificio de la cruz en estado de virginidad es el punto de referencia seguro para entender el sentido de la tradición de la Iglesia Latina a este respecto. Así pues, no basta con comprender el celibato sacerdotal en términos meramente funcionales. En realidad, representa una especial conformación con el estilo de vida del propio Cristo. Dicha opción es ante todo esponsal.

Escasez de clero y pastoral vocacional

25. […] En síntesis, hace falta sobre todo tener la valentía de proponer a los jóvenes la radicalidad del seguimiento de Cristo, mostrando su atractivo.

Gratitud y esperanza

26. […] Aunque en algunas regiones haya escasez de clero, nunca debe faltar la confianza de que Cristo sigue suscitando hombres que, dejando cualquier otra ocupación, se dediquen totalmente a la celebración de los sagrados misterios, a la predicación del evangelio y al ministerio pastoral.

Eucaristía y matrimonio

Eucaristía, sacramento esponsal

27. […] La familia – iglesia doméstica (LG 11) – es un ámbito primario de la vida de la Iglesia, especialmente por el papel decisivo respecto a le educación cristiana de los hijos. En este contexto, el Sínodo ha recomendado también destacar la misión singular de la mujer en la familia y en la sociedad, una misión que debe ser defendida, salvaguardada y promovida.

Eucaristía y unidad del matrimonio

28. Precisamente a la luz de esta relación intrínseca entre matrimonio, familia y Eucaristía se pueden considerar algunos problemas pastorales (poligamia).

Eucaristía e indisolubilidad del matrimonio

29. Puesto que la Eucaristía expresa el amor irreversible de Dios en Cristo por su Iglesia, se entiende porqué ella requiere, en relación con el sacramento del Matrimonio, esa indisolubilidad a la que aspira todo verdadero amor.

[…] situaciones dolorosas

[…] un problema pastoral difícil y complejo, una verdadera plaga

[…] Los Pastores, por amor a la verdad, están obligados a discernir bien las diversas situaciones, para ayudar espiritualmente de modo adecuado a los fieles implicados (Cfr nota 92). El Sínodo de los Obispos ha confirmado la praxis de la Iglesia, fundada en la Sagrada Escritura (Cfr Mc 10,2-12), de no admitir a los sacramentos a los divorciados casados de nuevo, porque su estado y condición de vida contradicen objetivamente esa unión de amor entre Cristo y la Iglesia que se significa y actualiza en la Eucaristía. Sin embargo, los divorciados vueltos a casar, a pesar de su situación, siguen perteneciendo a la Iglesia, que los sigue con especial atención, con el deseo de que, dentro de lo posible, cultiven un estilo de vida cristiano mediante:

  • la participación en la Santa Misa, aunque sin comulgar
  • la escucha de la Palabra de Dios
  • la Adoración Eucarística
  • la Oración
  • la participación en la vida comunitaria
  • el diálogo con un sacerdote de confianza o un director espiritual
  • la entrega a obras de caridad, de penitencia
  • y la tarea educativa de los hijos.

[…] Es preciso también asegurar, con pleno respeto del derecho canónico, que haya tribunales eclesiásticos en el territorio, su carácter pastoral, así como su correcta y pronta actuación.

[…] Sin embargo se ha de evitar que la preocupación pastoral sea interpretada como una contraposición con el derecho. Más bien se debe partir del presupuesto de que el amor por la verdad es el punto de encuentro fundamental entre el derecho y la pastoral. […] amigos, hermanos y hermanas…

Para que semejante camino sea posible y produzca frutos, debe contar con la ayuda de los pastores y con iniciativas eclesiales apropiadas, evitando en todo caso la bendición de estas relaciones, para que no surjan confusión entre los fieles sobre el valor del matrimonio.

[…] Matrimonio y familia son instituciones que deben ser promovidas y protegidas de cualquier equívoco posible sobre su auténtica verdad, porque el daño que se les hace provoca de hecho una herida a la convivencia humana como tal.

Eucaristía y escatología

Eucaristía: don al hombre en camino

30. […] En la liturgia eucarística se nos da a pregustar el cumplimiento escatológico hacia el cual se encamina todo hombre y toda la creación (Cfr Rom 8,19ss). El hombre ha sido creado para la felicidad eterna y verdadera que sólo el amor de Dios puede dar. Pero nuestra libertad herida se perdería si no fuera posible, ya desde ahora, experimentar algo del cumplimiento futuro.

[…] en este mundo, participamos ya por la fe de la plenitud de la vida resucitada. El banquete eucarístico, revelando su dimensión fuertemente escatológica, viene en ayuda de nuestra libertad en camino.

El banquete escatológico

31. […] Jesús ha manifestado que quería trasladar a toda la comunidad fundada por Él la tarea de ser, en la historia, signo e instrumento de esa reunión escatológica, iniciada en Él. Así pues, en cada celebración eucarística se realiza sacramentalmente la reunión escatológica del pueblo de Dios.

Oración por los difuntos

32. La Celebración eucarística […] es prenda de la gloria futura en la que serán glorificados también nuestros cuerpos. […] Al descubrir la dimensión escatológica que tiene la eucaristía, celebrada y adorada, se nos ayuda en nuestro camino y se nos conforta con la esperanza de la gloria (Cfr Rom 5,2; Tito 2,13).

Eucaristía y la Virgen María

33. La relación entre la Eucaristía y cada sacramento y el significado escatológico de los santo Misterios, ofrecen en su conjunto el perfil de la vida cristiana, llamada a ser en todo momento culto espiritual, ofrenda de sí misma agradable a Dios. […] reconocer ya ahora, con gratitud, que todo lo que Dios nos ha dado encuentra realización perfecta en la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra: En su asunción al cielo en cuerpo y alma es para nosotros un signo de esperanza segura, ya que, como peregrinos en el tiempo, nos indica la meta escatológica que el sacramento de la eucaristía nos hace pregustar ya desde ahora.

[…] María es la gran creyente que, llena de confianza, se pone en las manos de Dios. Abandonándose a su voluntad. […] María de Nazaret, icono de la Iglesia naciente, es el modelo de cómo cada uno de nosotros, está llamado a recibir el don que Jesús hace de sí mismo en la eucaristía.

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