“VIVAN CON PASIÓN EL PRESENTE Y PROYECTÉNSE HACIA EL FUTURO CON ESPERANZA”

Arzobispo se encuentra con 850 jóvenes del Bajo Piura

03 de julio de 2018 (Oficina de Prensa).- Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, se reunió y dialogó con más de 850 jóvenes reunidos en el coliseo municipal del distrito de Bellavista – La Unión, para participar del Encuentro – Conversatorio organizado por la pastoral juvenil de la Vicaría del Bajo Piura, bajo el lema: “Los jóvenes no son el futuro sino el presente del Perú”.

Gran parte de los asistentes se encuentran preparándose para recibir el sacramento de la Confirmación, muchos otros forman parte de los grupos de catequesis y de pastoral juvenil de las Parroquias “Nuestra Señora de Las Mercedes” de La Arena, “San Francisco de Asís” de Bernal, “San Jacinto” de Vice, “San Juan Bautista” de Catacaos, “San Martín de Tours” de Sechura y “San Silvestre” de la Unión.

Al inicio de este emotivo encuentro, nuestro Pastor manifestó a todos los jóvenes presentes su gran alegría por estar reunido con ellos y les compartió una reflexión en torno al mensaje que el Papa Francisco les dirige a los jóvenes en su libro “Dios es Joven”. Posteriormente se generó un muy ameno diálogo en base a preguntas que los representantes de las diferentes parroquias del Bajo Piura le hicieron a nuestro Arzobispo.

Respondiendo a una de las preguntas, Monseñor Eguren les dijo: “Yo creo que la juventud no está alejada de Dios, sino más bien creo que los jóvenes están hambrientos de Dios, de encontrar el verdadero sentido de su vida, deseosos de ser libres y felices, de encontrar en nuestro Señor Jesucristo las respuestas a las preguntas más importantes de la vida humana. Ustedes son la evidencia de ello. Recuerdo mucho las sabias palabras del Papa Emérito Benedicto XVI que decía al respecto: “La Iglesia está viva y tiene rostro joven”. Queridos jóvenes, ustedes son una parte muy importante de la Iglesia. Conozcan, amen y sigan a Jesucristo en Su Iglesia. Y unidos a Él serán fuertes frente a un mundo que los bombardea haciéndoles creer que la verdadera libertad y felicidad están en el tener, el placer impuro y el poder, pero que a larga los lleva a una vida vacía y egoísta. Tengan la certeza de que sólo en Dios ustedes podrán encontrar la verdadera libertad, y que sólo en una vida de servicio y de entrega a los demás se realizarán plenamente”.

“Sin embargo -manifestó nuestro Arzobispo- es cierto que también hay muchos jóvenes que viven desorientados e infelices, que no saben qué hacer con su vida en el mundo que les ha tocado vivir. Ustedes deben ser jóvenes con fe y esperanza, verdaderos cristianos que ayuden a otros jóvenes a conocer a Cristo, y por ende la verdadera libertad, la vida y el amor que sólo encontrarán en Él. Vayan ustedes y anúncienles a Jesús, háganles presente el Evangelio, no solo con la palabra valiente sino con el ejemplo de sus vidas. Hoy se necesitan cristianos creíbles, que manifestemos nuestra fe en la vida cotidiana, en lo que decimos y en lo que hacemos. Estos jóvenes al verlos a ustedes alegres, entusiastas, diferentes, honestos, veraces, puros, querrán ser como ustedes, y así, podrán conocer a Jesús que es la verdadera fuente de la paz y la felicidad. No se olviden que no hay mejor apóstol de un joven que otro joven”.

“Hay muchos jóvenes buenos. Ustedes reunidos hoy aquí son la mayor evidencia de ello. Ustedes son la esperanza. Sueñen con un futuro distinto y mejor, por ello pongan todas sus energías y esfuerzos en hacer realidad sus anhelos. Pero sin romper con sus raíces, que les han sido dadas por sus mayores. Ellos tienen la memoria viva, la tradición, la historia. No se dejen arrastrar por la tentación de que todo empieza con ustedes, hay muchas cosas del pasado que son buenas. Por ello es muy importante un diálogo intergeneracional. Conversa con tus abuelos y tus padres, escúchalos, pregúntales. Solo así podrás vivir tu presente y proyectarte con confianza al futuro. No se desanimen, esa es la tentación preferida del demonio, él busca desesperanzarnos y desalentarlos. Y como nos recuerda el Papa Francisco, no pierdan la alegría de vivir y no se dejen robar la esperanza”.

martes 3 julio, 2018