“VEN ESPÍRITU DE SANTIDAD, VEN ESPÍRITU DE LUZ”

Confirmaciones en la Fiesta de Todos los Santos

01 de noviembre de 2019 (Oficina de Prensa).- La mañana de hoy, día en que la Iglesia celebra con alegría la Solemnidad de Todos los Santos, nuestro Arzobispo Metropolitano Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., visitó la Vicaría Episcopal de Talara donde celebró dos Eucaristías en las que administró el Sacramento de la Confirmación a cerca de 800 jóvenes y adultos. La primera Santa Misa se realizó en el Coliseo de la Villa FAP del Grupo Aéreo N° 11 de Talara y fue concelebrada por el R.P. Alfredo More Quezada, el R.P. Carlos Coronado Antón, el R.P. Jesús Valero Saéz y el R.P. Niles Vialé Bancayán, aquí se confirmaron jóvenes y adultos provenientes de las parroquias “Santa Rosa de Lima”, “La Inmaculada” y “Señor de los Milagros” de Talara, así como la parroquia “Cristo Rey” de Negritos. Posteriormente nuestro Pastor celebró la Santa Misa en la Parroquia “Santa María de Fátima” en El Alto donde concelebraron la Eucaristía el R.P. César Ortíz Lupu y el R.P. Arturo Medina Ramírez, aquí se confirmaron jóvenes y adultos provenientes de Máncora, Cabo Blanco, El Alto y Los Órganos.

En sus homilías Monseñor Eguren dijo: “Con la poderosa intercesión de Todos los Santos, reciben el día de hoy el sacramento de la Confirmación. Los Santos son los hijos de Dios que han alcanzado la meta de la salvación y viven en la eternidad esa condición de bienaventuranza, hermosamente expresada por el Señor Jesús en el discurso de la montaña narrado en el Evangelio de hoy (ver Mt 5,1-2). Los Santos son los mejores hijos de la Iglesia y al poder de su intercesión nos confiamos hoy y siempre, y de manera especial a ustedes en este día en que reciben la plenitud de los dones del Espíritu Santo”.

“Los Santos -continuó nuestro Arzobispo- nos recuerdan que desde nuestro bautismo nuestra vocación es la santidad, que no es otra cosa que llegar a ser en todo semejantes a Jesús, el hombre nuevo y perfecto, hasta poder exclamar como el Apóstol: «Vivo yo, pero no yo, es Cristo quien vive en mi» (Ver Ga 2,20). En nuestra vocación a la santidad, el Espíritu Santo juega un rol fundamental, ya que Él es el llamado a conducirnos a la Verdad plena (Ver Jn 16,13), que es el mismo Cristo quien dijo de sí «Yo soy la verdad» (Ver Jn 14,6) . Por eso hoy le decimos en nuestra oración: «Ven Espíritu de Santidad, ven Espíritu de Luz, Ven Espíritu de fuego, Ven abrázanos».

“Por eso es tan importante que hoy día reciban el sacramento de la confirmación, ya que si a través de una vida espiritual seria y responsable, son dóciles a la acción de Espíritu Santo en sus vidas, Él los ayudará a ser otros Cristos, y no hay nada más apasionante y bello en la vida que pensar, sentir y actuar como Jesús. Más aún en los tiempos que nos han tocado vivir, se hace urgente un trabajo serio y responsable por nuestra santidad, ya que el Santo es el único que realmente aporta de manera decisiva a la transformación del mundo en una auténtica Civilización del Amor”.

“Frente al horizonte de nuestra santidad nunca caigamos en la desesperanza, que es lo que el demonio busca. Sino que más bien, contemplando a todos los Santos, renovemos nuestra esperanza diciendo: «si ellos han podido porque yo no». Finalmente y como los apóstoles en el día de Pentecostés (ver Hch 2,1-11), vivan a partir de hoy su confirmación en compañía de María, ya que Ella es la gran aliada del Espíritu Santo en la misión de configurarnos con Jesús, su Divino Hijo, el camino, la verdad y la Vida (Jn 16,13), concluyó Monseñor Eguren.

 

viernes 1 noviembre, 2019