V Conferencia General del Episcopado de América Latina y el Caribe

Del Domingo 13 al 31 de mayo de 2007
junto al Santuario de Nuestra Señora de
Aparecida en Brasil

V Conferencia General del Episcopado

“Discípulos y misioneros de Jesucristo
para que nuestros pueblos en Él tengan vida”
(“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”, Jn. 14,6).

Los Presidentes y los delegados de las Conferencias Episcopales de América Latina y el Caribe, se reunieron en el año 2001 en la XXVIII Asamblea Ordinaria del CELAM. En ese encuentro se decidió pedirle al Santo Padre Juan Pablo II que tuviera a bien convocar una nueva Conferencia General del Episcopado Latinoamericano. Su Santidad Juan Pablo II acompañó los primeros pasos de su preparación y aprobó la idea de celebrar una Conferencia General de nuestro Episcopado. Su Santidad Benedicto XVI, pocas semanas después de haber iniciado su pontificado, se declaró plenamente de acuerdo con la celebración de esta Conferencia General.

La V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, en Aparecida, Brasil, ha sido convocado por el Santo Padre Benedicto XVI. Esta Conferencia, en continuidad con las cuatro anteriores (Río: 1955, Medellín: 1968, Puebla: 1979, Santo Domingo: 1992), está llamada a dar un renovado impulso a la Evangelización en esa vasta región del mundo eminentemente católica, en la que vive una gran parte de la comunidad de los creyentes.

La Iglesia en América Latina afronta enormes desafíos:

  • El cambio cultural generado por los modos de pensar y las costumbres de millones de personas;
  • Los flujos migratorios, con tantas repercusiones en la vida familiar y en la práctica religiosa en los nuevos ambientes;
  • La reaparición de interrogantes sobre cómo los pueblos han de asumir su memoria histórica y su futuro democrático;
  • La globalización, el secularismo, la pobreza creciente y el deterioro ecológico, sobre todo en las grandes ciudades, así como la violencia y el narcotráfico.

Ante todo ello, se ve la necesidad urgente de una nueva Evangelización, que impulse a profundizar en los valores de nuestra fe, para que sean savia y configuren la identidad de esos amados pueblos que un día recibieron la luz del Evangelio. Por ello resulta oportuno el tema elegido como guía para las reflexiones de dicha Conferencia: “Discípulos y misioneros de Jesucristo, para que nuestros pueblos en Él tengan vida” (“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”, Jn. 14,6).

En efecto, la V Conferencia General Latinoamericana y el Caribe ha de fomentar que todo cristiano se convierta en un verdadero discípulo de Jesucristo, enviado por Él como apóstol, y como decía el Siervo de Dios Juan Pablo II, "no de re-evangelización sino de una evangelización nueva. Nueva en su ardor, en sus métodos, en su expresión", a fin de que la Buena Noticia arraigue en la vida y en la conciencia de todos los hombres y mujeres de América Latina.

¿Qué son las Conferencias Generales?

Las Conferencias Generales son reuniones de obispos en las cuales los pastores analizan la vida de la Iglesia en sus territorios, descubren aspectos positivos y negativos, identifican problemas comunes, y deliberan de común acuerdo sobre las soluciones y líneas de acción pastoral.

La Conferencia General es convocada por el Santo Padre a petición de un grupo de Conferencias Episcopales. Él es quien acoge el propósito de reunirse, quien aprueba el tema y quien abre la reunión y la orienta con su discurso inicial. Él es también quien da su aprobación a las conclusiones del modo que estima más adecuado.

En América Latina han celebrado cuatro Conferencias Generales llamadas también Asambleas Generales del Episcopado Latinoamericano: Río: 1955, Medellín: 1968, Puebla: 1979, Santo Domingo: 1992.

¿Cómo se preparan las Conferencias Generales?

Las Conferencias Generales del Episcopado Latinoamericano son reuniones de obispos quienes las preparan con la colaboración de diversos organismos y expertos. En consecuencia, la identidad episcopal de estos encuentros debe mantenerse antes, durante y después de la Conferencia General.

¿Qué significa, para la estrategia participativa, mantener esa identidad episcopal?

Ante todo, significa que son las Conferencias Episcopales (CCEE) los actores y agentes principales para suscitar, organizar y encaminar la participación de las Iglesias particulares y de los organismos eclesiales, que dependen de cada Conferencia Episcopal, en la preparación de la Conferencia General. Las CCEE cuentan con la colaboración de la Presidencia del CELAM, que tiene el encargo de coordinar y animar este trabajo preparatorio en comunión con la Sede Apostólica, especialmente con la Pontificia Comisión para América Latina.

El CELAM, con la colaboración de las Conferencias Episcopales, ha recogido las inquietudes, reflexiones y sugerencias de todos los obispos de América Latina y del Caribe y las ha sintetizado en el Documento de Participación. Este Documento, acompañado de Fichas de Trabajo, fue enviado a todas las Conferencias Episcopales y a través de ellas a las Iglesias Particulares con el objetivo de suscitar una amplia participación del Pueblo de Dios.

martes 17 abril, 2007