“UNA INMENSA ALEGRÍA, UNIDA A UNA NUEVA ESPERANZA”

Celebraciones Eucarísticas y Sacramentales se realizan cumpliendo todos los protocolos de Higiene y Bioseguridad

15 de diciembre de 2020 (Oficina de Prensa).- Hoy se cumple el primer mes desde que nuestro Arzobispo Metropolitano, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., dispuso la reanudación de las celebraciones Eucarísticas y sacramentales en Piura y Tumbes. Es importante destacar que a lo largo de estas semanas los fieles cristianos, en medio de un clima de profundo agradecimiento, alegría y esperanza por poder volver a las Eucaristías presenciales, vienen demostrando también una gran responsabilidad en el cumplimiento de los protocolos de higiene y bioseguridad que para su protección se han implementado en las diferentes parroquias. Dentro de las principales medidas que los voluntarios parroquiales vienen haciendo que los fieles observen estrictamente, destacan: El control de la temperatura de todos los asistentes. El uso obligatorio de la mascarilla para todas las personas durante toda la celebración, el distanciamiento requerido de un (01) metro como mínimo entre persona y persona en todas las direcciones, que el aforo de los templos que no exceda en ningún momento a un tercio (1/3) de su capacidad total, el adecuado lavado y desinfección de manos y calzado, así como la desinfección de los templos después de cada celebración eucarística y sacramental.

La señora Eulogia Palacios, feligrés de la Basílica Catedral de Piura, nos comenta lo que ha significado para ella volver a Misa, tras haber pasado tantos meses sin haber podido comulgar eucarísticamente, como estaba acostumbrada a hacerlo a diario: «Estoy llena de alegría y entusiasmo por que el Señor me ha permitido recibirlo nuevamente en la Hostia Santa. Es una inmensa alegría, unida a una nueva esperanza. En mi corazón, la confianza nunca se perdió y por eso he orado mucho y he esperado con prudencia para volver a mi comunidad. Hay algo que no debemos perder tras todo este tiempo, y es lo bueno que la pandemia nos ha obligado a saborear de nuevo: el que cada familia se ha redescubierto como una pequeña iglesia doméstica. Jesús lo dijo: donde dos o tres están reunidos en mi nombre, yo estoy en medio de ellos. Con esta vuelta a la normalidad no olvidemos la riqueza que hemos redescubierto al volver a practicar la oración en familia».

Por su parte, Monseñor Eguren ha hecho un especial llamado a todos los fieles a: “obedecer y observar con madurez y responsabilidad todas y cada una de las medidas de prevención y las indicaciones que se les den para evitar el contagio del coronavirus (Covid-19), así como a seguir viviendo la solidaridad y la caridad con los que más sufren: los enfermos, los pobres, los ancianos y los más vulnerables. ¡Demos testimonio de madurez y corresponsabilidad!. Agradezcamos a Dios que nos ha permitido dar este nuevo paso. Volvamos con alegría y responsabilidad a la Eucaristía, con el corazón purificado, con un asombro renovado, con un crecido deseo de encontrar al Señor, de estar con Él, de recibirlo para llevarlo a los hermanos con el testimonio de una vida de fe, de esperanza y de amor”.

Es importante resaltar que en especial atención a las personas menores de 14 años y mayores de 65 años de edad, así como de aquellos que padecen enfermedades crónicas o que tienen sistemas inmunológicos comprometidos, o aquellos que en conciencia piensen sinceramente que podrían ponerse en riesgo, y que por tanto no puedan asistir a la celebración de la Eucaristía, se está manteniendo para ellos una Misa transmitida por las redes sociales o a través de otro medio como Radio o Televisión. Para estas personas la dispensa del precepto dominical se mantiene por el momento.  

martes 15 diciembre, 2020