PIURA Y TUMBES SE PREPARAN PARA CELEBRAR EL DÍA DEL PAPA

28 de junio de 2019 (Oficina de Prensa).- Cada 29 de junio la Iglesia Universal celebra con gozo la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, los dos grandes Apóstoles de Jesucristo y columnas de Su Iglesia que es una, santa, católica y apostólica. Pero, además celebramos el Día del Papa en que somos invitados a meditar en el ministerio del Sucesor de Pedro, el Papa Francisco, a orar por él, a expresarle nuestra explícita fidelidad, y a colaborar generosamente con nuestras limosnas y donativos a su misión evangelizadora y de caridad para con los más pobres a través de la colecta “Óbolo de San Pedro”, que este año se realizará el domingo 30 en todas las misas de nuestra Arquidiócesis.

Qué nos enseñan las vidas de San Pedro y San Pablo

Pedro, el amigo frágil y apasionado de Jesús, es el hombre elegido por el Señor para ser “la roca” de la Iglesia: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” (Mt 16,16). Su vida nos enseña que a pesar de ser frágiles y pecadores, Dios nos ama y nos llama a ser santos y llevar a cabo la misión que nos confía a cada uno en Su Iglesia. Pedro respondió con generosidad a la llamada del Señor y aceptó con humildad su misión, dando testimonio de un amor a Cristo fiel y perseverante hasta el final con su muerte en el martirio.  

Pablo, el perseguidor de cristianos que se convirtió en el Apóstol de los gentiles, es un modelo para nosotros de conversión radical a Cristo: “ya no soy yo quien vive, es Cristo quien vive en mí” (Ga 2, 20) y de un predicador incansable del Evangelio, lleno de amor y celo por la salvación de las almas, entregando también su vida en el martirio.

Recemos siempre por el Papa Francisco

El Papa Francisco, Sucesor de San Pedro, Romano Pontífice y Vicario de Cristo en la tierra, es el principio y fundamento perpetuo y visible de la unidad de la Iglesia. Es Pastor de toda la Iglesia y tiene potestad plena, suprema y universal. Su misión es la confiada a Pedro, según los evangelios: Jesucristo le dio las “llaves del Reino de los cielos”, con el poder de “atar y desatar” (ver Mt 16,19), para “confirmar a los hermanos en la fe” (ver Lc 22, 15-17) y “apacentar su rebaño” (ver Jn 21, 15-17).

Así como en la primera hora de la Iglesia, cuando Pedro estuvo en la cárcel, toda la comunidad oraba insistentemente a Dios por él (ver Hch 12, 59). Hoy toda la Iglesia ha de orar por el Papa. Cuando oramos por el Sucesor de Pedro, que “preside la caridad de todas las Iglesias”, pedimos que la Iglesia se mantenga fiel a su Magisterio, y vivamos como los primeros cristianos arraigados firmemente en el amor y en la caridad.

Desde la Arquidiócesis de Piura y Tumbes elevamos nuestra oración por la salud, santidad e intenciones de nuestro querido Santo Padre, el Papa Francisco, y le expresamos nuestro gran cariño, nuestra obediencia y profundo amor filial.

viernes 28 junio, 2019