“SOLAMENTE SE HACE EL BIEN A LAS PERSONAS EN LA MEDIDA QUE SE LES AMA”

Clausura del Jubileo por los 100 años de fundación de la Congregación Religiosa “Hermanas Misioneras Dominicas del Rosario”

03 de octubre de 2018 (Oficina de Prensa).- Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, presidió la Santa Misa en la Basílica Catedral de Piura, la cual fue especialmente ofrecida en acción de gracias por la Clausura del Año Jubilar por el centésimo aniversario de fundación de la Congregación Religiosa “Hermanas Misioneras Dominicas del Rosario”. Nuestro Pastor felicitó a las hermanas dominicas y les agradeció por el invaluable aporte que a lo largo de estos años vienen brindando en beneficio de la educación y formación de miles de jóvenes a través de los colegios que regentan en nuestra Arquidiócesis.

Participaron de la Eucaristía, la Hna. Janett Chahud, Secretaria Provincial de la Congregación Misioneras Dominicas del Rosario – Provincia Santa Rosa, la Hna. Carmen Torres y la Hna. Alcira Costa, quienes por muchos años formaron parte de la comunidad de misioneras en Piura; asimismo la Srta. Cynthia See Wu Rodríguez, Directora del Colegio Santa María y la Sra. Patricia Chávez, Directora del Colegio Sagrado Corazón de Jesús, junto al personal docente y administrativo, alumnas, ex alumnas y padres de familia de ambos colegios, los bienhechores, las cooperadoras y amigas de esta Congregación en Piura. 

Una mujer que experimenta a Dios en la misión vivida en medio del pueblo

Tras saludar a las integrantes de la gran familia de la Misioneras Dominicas del Rosario, nuestro Pastor destacó la vida y virtudes de su fundadora: “Queridas hijas, vuestra amadísima madre fundadora, la Beata Ascensión Nicol Goñi fue una mujer con un gran espíritu evangelizador. Ella dirá: «No sentí grandes entusiasmos…solo una fuerza irresistible me llevó a ofrecerme», es así que dejó su tierra y sus seguridades acogiendo el desafío misionero planteado por Monseñor Zubieta de ir a las misiones en la selva peruana y así aportar sus dones y vasta experiencia en favor de la educación y formación de las mujeres y niñas de la selva. Es una mujer, cuyo amor al Señor, la lleva a encontrarlo en la misión: «Nunca me he sentido tan cerca de Dios como en los diez y seis meses de Selva, y es cuando con más claridad he conocido que el Señor no se deja vencer en generosidad», y es que su vida fundamentada en su amor a Jesús, nutre su predicación y su fidelidad, su entrega generosa a los hermanos, su confianza en Dios la hace fuerte y paciente para enfrentar las adversidades”.  

Un Misionero que valora el aporte femenino en la misión

“Pero también Monseñor Ramón Zubieta y Les, fue un dominico apasionado por la misión evangelizadora: “Hay en esta región otra riqueza que es para el misionero más apreciable, las innumerables tribus que pueblan los valles”, y es su creatividad y amor a la gente lo que hacen que se acerque a la gente como amigo, revelando su gran humanidad y respeto por las personas, capaz de percibir y denunciar la injusticia y atropellos de los que eran víctimas los nativos. Al mismo tiempo percibe el rol decisivo de la mujer en la evangelización y formación de las mujeres de la selva: “Me conmovió profundamente la situación de la mujer en la selva… se me clavó en la mente y en el corazón la idea de remediar tanta vileza y no veía otra manera que introducir en el apostolado de la montaña la colaboración de religiosas”. Y es por ello que se dirige a Huesca a buscar religiosas para este osado proyecto”, acotó nuestro Arzobispo.

100 años de Fundación 

La Congregación de Hermanas Misioneras Dominicas del Rosario nace en el Perú el 05 de octubre de 1918, vísperas de la festividad de la Santísima Virgen del Rosario. Surgió fruto del Espíritu, y del esfuerzo y del amor por los pueblos originarios de la selva peruana que experimentaron sus fundadores, Fray Ramón Zubieta O.P., y la Madre Ascensión Nicol Goñi, quienes se dedicaron a la dignificación de las mujeres y niños de Puerto Maldonado a través del carisma misionero dominico «Evangelizar a los pobres en aquellas situaciones misioneras donde la Iglesia más nos necesite». Actualmente la Congregación está conformada por hermanas de 22 nacionalidades y está presente en 21 países del mundo. 

La misión en Piura se inicia en el año 1953 en el Colegio Nuestra Señora de Fátima. En 1957 una asociación de damas piuranas que tenía a cargo el Colegio Santa María solicitó a la Congregación su apoyo en la conducción de una educación cristiana y humanística a favor de la niñez y juventud piurana. Ya son 61 años de ininterrumpida labor, dedicados a la educación de niñas y jóvenes en los Colegio Santa María y Sagrado Corazón siguiendo el ejemplo de santidad de la hoy Beata Ascensión Nicol Goñi.

miércoles 3 octubre, 2018