“SIGAN INSPIRANDO SU VIDA PARROQUIAL EN SAN JOSÉ”

Arzobispo preside Santa Misa en el 60° Aniversario de la Parroquia San José Obrero

08 de noviembre de 2019 (Oficina de Prensa).- Ante una gran cantidad de fieles reunidos, en medio de un clima de profunda alegría y gratitud al Señor, nuestro Arzobispo Metropolitano Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., celebró la Santa Misa en la Parroquia San José Obrero de nuestra ciudad, con ocasión de celebrarse el 60° Aniversario de creación de la misma. La Eucaristía fue concelebrada por el R.P. Luis Arrasco Lucero, Párroco del lugar, quien estuvo acompañado de varios sacerdotes invitados, entre los que se encontraban algunos cuya vocación nació en esta parroquia. También estuvieron presentes los miembros del Consejo Pastoral y de Asuntos Económicos, los grupos parroquiales, asociaciones laicales y movimientos eclesiales, así como los directivos, profesores, alumnos y padres de familia del Colegio Parroquial San José Obrero. Durante la celebración, nuestro Pastor realizó un sentido homenaje al R.P. Jesús Sarvide Iso, fundador de la Parroquia, y a Monseñor Carlos Alberto Arce Masías, quien como Obispo de Piura en ese tiempo fue impulsor de la misma, así como a las religiosas de San José de Tarbes y a las Dominicas Hijas del Santísimo Rosario quienes apoyaron con sus donaciones y colaboraron con su intenso trabajo desde los inicios de la Parroquia.

Al iniciar su homilía, nuestro Pastor felicitó a los miembros de la comunidad parroquial por este importante aniversario y les dijo: “Quiero expresar mi profunda alegría por estar aquí esta noche, en medio de ustedes, celebrando los 60 años de vida de esta querida parroquia consagrada a San José Obrero. Cuatro son las columnas que sostienen la vida de una parroquia: ser una comunidad de fe, es decir una comunidad donde se profese la fe de la iglesia y que ésta a su vez ilumine nuestra mente, transforme nuestro corazón y nos impulse a la acción; ser una comunidad de culto donde sobre todo con la celebración de la Eucaristía se rinda gloria a Dios Padre, por medio de Jesucristo su único hijo, en el Espíritu Santo; ser una comunidad de Amor que viva el mandamiento nuevo que nos dejó el Señor y que proyecte ese Amor a todos, sin acepción alguna de personas; y ser una comunidad apostólica que sienta pasión por anunciar la alegría del Evangelio, es decir a Jesucristo como único Salvador del mundo, ayer, hoy y siempre. A lo largo de estos 60 años, con felicidad nos damos cuenta que estas cuatro columnas se han ido haciendo cada vez más fuertes en la vida de la Parroquia San José Obrero, por lo que hoy podemos con satisfacción decir que es una vigorosa comunidad parroquial”.

En otro momento, Monseñor Eguren resaltó dos características que el Evangelio nos presenta sobre San José: “El Concilio Vaticano II nos enseña que Jesús «trabajó con manos de hombre». ¿Dónde aprendió Jesús a trabajar? Ciertamente en el taller de San José. Fue San José quién le enseñó el oficio de carpintero, y trabajando con manos de hombre Jesús elevó y dignifico el trabajo convirtiéndolo en un camino de perfección humana y medio para contribuir al desarrollo integral y a la justicia social. Dos son las características que el Evangelio nos presenta de San José y que ustedes, al tenerlo como su Santo Patrono, están llamados a vivir: San José era un hombre justo y obediente. Justo, que no se reduce simplemente a proceder con equidad en la vida. El «Justo» para la Sagrada Escritura es el Santo, es el que ajusta su mente, su corazón y su acción a los pensamientos, sentimientos y designios de Dios. Como consecuencia de ser un hombre justo viene la obediencia. Por eso, el Evangelio nos dice que cuando San José despertó del sueño «hizo todo cuanto el ángel del Señor le había ordenado», de esta manera San José nos enseña que la verdadera vida consiste en ser santos y en abrirse a las exigencias del plan de Dios. Que el custodio de la perpetua virginidad de María y de Jesús, el hijo de Dios y de la Virgen, nos ayude a custodiar siempre a Cristo en nuestra vida personal, familiar y parroquial. Sigan siempre inspirando su vida parroquial en San José”.

Dirigiéndose especialmente a un numeroso grupo de alumnos del colegio parroquial y jóvenes integrantes de los grupos parroquiales, nuestro Arzobispo les dijo: “Queridos jóvenes, San José les enseña que la verdadera felicidad, la libertad auténtica y la salvación pasan necesariamente por buscar, acoger y realizar los planes de Dios en la propia vida. La voluntad del Señor en sus vidas es vuestro camino de realización. Por eso, busquen lo que el Señor quiere de ustedes y cuando lo descubran, no tengan miedo en darle un Sí generoso, como lo hicieron San José y su esposa María. Los planes de Dios son la expresión de su sabiduría y de su amor por nosotros”.

Finalmente Monseñor Eguren destacó que: “En estos tiempos que se caracterizan por llenarnos de sobreinformación, es curioso que de San José tengamos tan pocos datos. Incluso el Evangelio no recoge ni una sola palabra que haya pronunciado, pero si se dice de él lo esencial: Que era justo y obediente, esposo amoroso de su esposa María y custodio valiente del Señor Jesús. San José de esta manera nos enseña que lo esencial es lo interior y que en estos tiempos se hace urgente y necesario cultivar la vida espiritual, para poder actuar con decisión y valentía conforme a la verdad y al amor”.

Culminada la Santa Misa, el R.P. Luis Arrasco, nos comentó acerca de lo que significa para toda su comunidad parroquial estos primeros 60 años: “Como toda fecha significativa, este es un momento para celebrar, pero sobretodo nos sirve para revisar cómo viene funcionando la comunidad parroquial. Asimismo, es una ocasión importante para agradecer todos los esfuerzos que han realizado tanto los diferentes sacerdotes como la gran cantidad de laicos que de una u otra manera han contribuido en la gestación de nuestra parroquia. Tengamos en cuenta que la Parroquia lleva el nombre de esta urbanización. Nombre que eligieron aquellos primeros vecinos que se asentaron en esta zona y que iniciaron un camino en el cual han estado siempre acompañados por la Iglesia y la especial figura de San José Obrero, quien se ha convertido en el santo patrón de todos ellos gracias a las virtudes propias que le caracterizan como trabajador, protector de la Virgen y padre adoptivo del Salvador. Para este sector poblacional la figura de San José ha sido un ejemplo motivador en sus vidas de comunidad.

domingo 10 noviembre, 2019