¡SEÑOR DE LOS MILAGROS SÁNANOS DE LA PANDEMIA!

Arzobispo celebra Santa Misa en la Fiesta del Señor de los Milagros

28 de octubre de 2020 (Oficina de Prensa).- La noche de hoy, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, presidió la Santa Misa en honor al “Señor de los Milagros”, desde la Capilla Arzobispal. En la Eucaristía, que fue transmitida en vivo a través de la Página de Facebook del Arzobispado, participaron especialmente de modo virtual los directivos, integrantes de las 8 cuadrillas de hermanos cargadores y las hermanas sahumadoras y cantoras que forman parte de la Hermandad del Señor de los Milagros de nuestra ciudad.

Al iniciar su homilía nuestro Arzobispo reflexionó en torno al misterio de la Cruz que se encuentra reflejado en la sagrada imagen del “Señor de los Milagros”: “Quisiera que nos dedicáramos en esta Santa Misa, con ocasión de la fiesta litúrgica en honor al Cristo de Pachacamilla, a meditar en el misterio de la Cruz, y en ella a contemplar al Crucificado. En el Evangelio de hoy hemos escuchado que: “Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único, para que no perezca ninguno de los que creen en Él, sino que tengan vida eterna.” (Jn 3, 16). Es en la Cruz donde se ha revelado al máximo el amor de Dios por todos y cada uno de nosotros”. A veces creemos que frente al mal Dios no habla, se queda mudo, no actúa, no interviene, como por ejemplo en estos tiempos de pandemia, pero no es así. A toda la fuerza negativa y disgregadora del mal, Dios ha respondido en la Cruz con toda la mansa omnipotencia de su amor misericordioso. Frente al mal, fruto del pecado, Dios no se ha quedado callado, ha hablado y sigue hablando con su amor crucificado. Hoy, frente a la sagrada imagen del Señor podemos exclamar llenos alegría: ¡Señor de los Milagros, tu Cruz es nuestra única y verdadera esperanza! ¡Señor de los Milagros sánanos de la pandemia!”.

En otro momento Monseñor Eguren destacó que el amor misericordioso de Dios, manifestado en la Cruz de su Hijo, es más grande que el peor de nuestros delitos y crímenes: “Pero al fijar nuestra mirada en la imagen del Señor, consideremos también cada una de sus cinco llagas, para que observándolas se suscite en nuestros corazones un sincero dolor por nuestros pecados y el firme propósito de nunca más ofender al Señor y de hacernos daño pecando. Alguno podrá decir: “Pero soy tan pecador. Mi pecado es tan grande. Imposible que el Señor de los Milagros me perdone”. Querido hermano y hermana: Si así piensas te equivocas. No importa lo lejos que puedas haberte ido o lo profundo y bajo en lo que puedas haber caído. Siempre hay esperanza de volver como el Hijo Pródigo (ver Lc 15, 11-32) o de levantarte como la Mujer Pecadora (ver Lc 7, 36-50), porque el amor misericordioso de Dios manifestado en la Cruz de su Hijo es más grande que el peor de nuestros delitos y crímenes. Ciertamente y más aún en estos tiempos de pandemia, el perdón del Señor de los Milagros es aquello de lo cual todos tenemos necesidad, y es el signo más grande de su misericordia. Por ello, no dejemos de buscar este perdón, ésta misericordia, en el sacramento de la confesión. Los milagros más importantes de octubre se dan en los confesionarios donde Jesús, en la persona de su sacerdote, te absuelve, te perdona, te libera, te reconcilia, te sana, te levanta, y te da la posibilidad de una vida nueva, de un renacer, de un nuevo comenzar. Cada persona que se confiesa puede realmente decir: “Sí, hoy he renacido, hoy empiezo de nuevo, y con la ayuda del Espíritu Santo es posible que yo el pecador de ayer llegue a ser el santo de hoy”.

Finalmente, nuestro Pastor, nos invito a que hoy delante de la sagrada imagen del Cristo de Pachacamilla, le recemos con verdadera devoción y fervor, esta hermosa oración:

Señor de los Milagros, te consagramos nuestras familias. Consérvalas en armonía y unidad, libres de toda violencia. Ilumínalas con tu presencia, santifícalas con tu amor. Bendice a nuestros ancianos, enfermos, niños y jóvenes.

Acoge con bondad todas nuestras preocupaciones, necesidades e intenciones. Sana nuestras enfermedades y dolencias. ¡Líbranos del Coronavirus!

Defiende la santidad del matrimonio entre un hombre y una mujer, único fundamento de la familia. Destierra del mundo el crimen abominable del aborto y la eutanasia y vela para que seamos valientes defensores de la vida humana desde su concepción hasta su fin natural.

Tú que eres el Patrono de los Migrantes Peruanos, vela por ellos, ayúdalos en sus problemas, y desde tu Cruz dales tu aliento, misericordia y esperanza. Haz que tengamos un corazón abierto y acogedor con todos los migrantes. 

Fecunda con tu bendición nuestro trabajo y concédelo al que no lo tiene y lo busca con necesidad en estos tiempos de crisis económica para llevar un sustento digno a la mesa de su hogar.

Anima a nuestros jóvenes para que se comprometan generosamente contigo en tu Iglesia, y que no tengan miedo de ir contracorriente frente a un mundo que les propone falsos caminos de felicidad, como son el tener, el poder y el placer impuro.  Haz que esta querida Arquidiócesis se vea bendecida con el aumento de nuevas vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.

Bendice a tu Hermandad que te lleva en sus hombros y con sus cantos y sahumerios te rinde el homenaje de su fe y devoción. Que hermanos cargadores, sahumadoras y cantoras, sean en sus vidas portadores vivientes de tu imagen bendita con su vida de fe intachable y de ardiente caridad.

Señor de los Milagros, tu Perú está sufriendo mucho con la pandemia. Por eso te pedimos: ¡Líbranos de ella!  Tú que siempre has consolado a tu Pueblo en medio de las más terribles pruebas que hemos sufrido, como han sido devastadores terremotos y desastres naturales, te pedimos que en estos tiempos experimentemos tu cercanía amorosa, tu consuelo y defensa en medio de la muerte, el dolor, la soledad, y la incertidumbre que padecemos. 

Señor de los Milagros, mantén vivas en nosotros la esperanza y la alegría que brotan de saber que Tú nunca nos abandona, que Tú siempre está a nuestro lado amándonos. ¡Haznos instrumentos de tu Amor! Que así sea. Amén.

miércoles 28 octubre, 2020