“SEÑOR CAUTIVO TÚ ERES LA MISERICORDIA ENCARNADA”

Encuentro con las Hermandades de Peregrinos del Señor Cautivo del Bajo Piura

19 de septiembre de 2017 (Oficina de Prensa).- En medio de un clima de profundo fervor y alegría Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, presidió la Santa Misa de acción de gracias por el XXV Aniversario de la Hermandad de Peregrinos del Señor Cautivo de Ayabaca del Centro Poblado de “Rio Viejo Norte” perteneciente al Distrito de La Arena en el Bajo Piura. La celebración fue ocasión para que nuestro Pastor se encontrara también con las delegaciones de las 17 hermandades del Señor Cautivo de Ayabaca que existen en este distrito piurano.

La Eucaristía se realizó en el patio de la Institución Educativa Nacional 14127, Dora Jacinta Zapata de Zegarra de este Centro Poblado y fue concelebrada por el R.P. Jaime Rivas Siancas, párroco de la Parroquia Nuestra Señora de las Mercedes de La Arena, así como por varios sacerdotes de la Vicaría Foránea del Bajo Piura. Participaron además el Sr. Manuel Héctor Silva Zapata, coordinador de las hermandades del lugar, el Sr. Santos Seferino Farfán Aguilar, Director de la Institución Educativa de la zona, así como también el Sr. Walter Ortiz Encalada, Presidente de la Asociación de Hermandades de Peregrinos del Señor Cautivo de Ayabaca de nuestra Arquidiócesis, quien estuvo acompañado de varios miembros de su directiva.

Al iniciar su homilía nuestro Pastor saludó y felicitó a los integrantes de la Hermandad de “Río Viejo Norte” por sus bodas de plata, y reflexionando en el mensaje del Evangelio del Domingo que nos presenta la parábola del siervo inmisericordioso (ver Mt. 18:21-35) les dijo: “El Señor nos enseña con esta parábola que el cristiano tiene que estar siempre dispuesto a perdonar. El corazón de un cristiano debe ser como el de Cristo, un corazón lleno de misericordia, lento a la cólera, y rico en compasión y perdón. Dios nos ha perdonado la deuda de nuestros pecados, y lo ha hecho al precio de la muerte de su Hijo en la Cruz. Dios es un misterio de misericordia infinita volcado sobre nuestra vida. Dios Padre nos ama tanto que para salvarnos nos ha entregado a su único Hijo, quien es para nosotros el Señor Cautivo de Ayabaca. Como nos dice constantemente el Papa Francisco: «Dios no se cansa de perdonar». «No hay pecado que Él no pueda perdonar». Basta con que uno se acerque con arrepentimiento a Él en el sacramento de la confesión, y a pesar de la gravedad de nuestro pecado, Él nos perdona y nos da la posibilidad de una nueva vida”.

Prosiguiendo con su homilía Monseñor José Antonio agregó: “¿Acaso no es esto lo que vamos a buscar cada mes de octubre con nuestra peregrinación al Señor Cautivo de Ayabaca? ¿No es acaso encontrarnos con su perdón porque Él es la misericordia encarnada? ¿Con esa hermosa mirada de su imagen llena de compasión y ternura? Quien mira la imagen del Cautivo encuentra unos ojos de amor, de misericordia y de perdón. Por eso cuando vayamos a Ayabaca este año, digámosle a Jesús: «Perdón, Señor Cautivo, perdón, Señor, perdón, si grandes son mis culpas, mayor es tu bondad». Lo único que Él nos pide a cambio es que no volvamos a pecar más”.

En otro momento de su homilía Monseñor Eguren, exhortó a los peregrinos a que se comprometan a ser instrumentos de la misericordia de Dios en la vida de sus hermanos: “Así como Jesús es misericordioso contigo, así Él te pide que lo seas con los demás. En el Padre nuestro rezamos: «perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden». Así como Dios te perdona, también tú no tengas rencores, ni odios, ni deseos de venganza. Tú como cristiano no te canses de perdonar a tus hermanos. Nada envenena más el corazón que el odio, nada amarga más la vida que los rencores y deseos de venganza. De otro lado nada es más liberador ni llena más la vida de libertad y alegría que saber perdonar a los que nos ofenden. Queridos hermanos, cada año que ustedes peregrinan al encuentro del Señor Cautivo de Ayabaca experimenten un poco más su amor misericordioso, para que así sean capaces de ser instrumentos de su misericordia en la vida de los hermanos. Así forjaremos una sociedad más justa y reconciliada”.

Peregrinen este año pidiendo por la reconstrucción y los frutos de la Visita del Papa Francisco al Perú

Al finalizar su homilía, Monseñor Eguren invitó a todos los peregrinos a ofrecer la peregrinación de este año por dos intenciones muy especiales. En primer lugar por el pronto inicio de las obras del proceso de reconstrucción que nuestra Región necesita urgentemente, para que las autoridades no posterguen más la ejecución de las mismas. Y en segundo lugar por los frutos del próximo viaje apostólico del Papa Francisco al Perú: “Ofrezcan los esfuerzos, las penitencias y las oraciones de la peregrinación por la visita del Santo Padre. Asimismo los invitó a que sean muchos de ustedes los que vayan al encuentro del Papa en Trujillo, ciudad donde se reunirá con todos los pueblos del Norte del Perú”.

 

martes 19 septiembre, 2017