“SEAN UN INSTRUMENTO DEL SEÑOR PARA CONSTRUIR UN MUNDO MÁS UNIDO”

Arzobispo preside Santa Misa de acción de gracias por el primer Focolar femenino en Piura

26 de marzo de 2019 (Oficina de Prensa).- Con profunda alegría y gratitud al Señor un numeroso grupo de miembros del Movimiento de los Focolares, quienes recientemente han abierto el primer Focolar femenino en nuestra Arquidiócesis, participó de la Eucaristía presidida por nuestro Arzobispo Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., en la Capilla Arzobispal “Nuestra Señora de las Mercedes”. Estuvieron presentes en la celebración la Srta. Lidia Inés Erbetta y el Sr. Walter Cerchiaro, Delegados centrales del Movimiento para Ecuador, Perú y Bolivia, junto a la Srta. Crusana Otero Pérez, responsable del Focolar de Piura. También estuvieron presentes representantes de los varios Focolares de Arequipa, Lima y Chiclayo.

Llevando al mundo el mensaje de la unidad

Al iniciar su homilía nuestro Pastor destacó que: “En este día que está dedicado a la Virgen María, la providencia ha querido que nos reunamos aquí hoy para dar gracias al Señor por el don de vuestro movimiento, esta hermosa «Obra de María». Ciertamente la espiritualidad que los anima a todos ustedes es la unidad, y quién mejor que María, modelo de mujer y madre, para forjar esa unidad entre nosotros, hacer de la Iglesia misterio de comunión y sobre todo desde aquí cimentar esa comunión entre los pueblos y las naciones. Ya desde los primeros pasos de vuestro Movimiento el horizonte no podía ser otro que el mundo, el anhelo de sus corazones mira lejos ante un ideal vasto como la unidad. Cuando el Señor inspira a Chiara Lubich, vuestra fundadora, lo hace en plenos momentos dramáticos de la segunda guerra mundial, cuando la división, la violencia y los enfrentamientos entre los pueblos llegaban a su curva más ascendente. Ya decía San Juan Pablo II que si no trabajamos para hacer de la Iglesia casa y escuela de comunión nos estamos jugando el futuro del mundo. Y es justamente durante la fiesta de Cristo Rey, que Chiara y sus primeras compañeras le piden al Señor «Tú sabes cómo se puede realizar la unidad. Aquí estamos, úsanos, si quieres»”.

Cristo lo es todo

En otro momento Monseñor Eguren destacó: “Chiara decía también «Así, cuando Dios toma en mano una criatura, para hacer surgir en la Iglesia una obra suya, la persona no sabe lo que tendrá que hacer. Es un instrumento». Queridas hijas, las animo a ustedes tres que han venido a formar este Focolar femenino en nuestra Arquidiócesis a que mantengan siempre esta disponibilidad de fe y obediencia, porque cuando uno se hace disponible al Señor, Él logra lo que para nosotros es humanamente imposible y hasta impensable. Sean un instrumento del Señor para construir un mundo más unido en el respeto y la valoración de las diversidades de cada quién, que el diálogo sea siempre su prioridad y su compromiso constante el tender puentes y relaciones de fraternidad entre las personas y los pueblos. Son estos tiempos que vivimos ahora los que requieren la unidad, siguiendo el camino de la comunión donde la contribución de cada uno a modo personal potencia y enriquece a la sociedad”.

“Sigan siempre esa hermosa regla de oro «haz a los demás lo que te gustaría que te hicieran a ti», vívanla en sus diálogos, teniendo siempre como base la centralidad del amor, de la caridad, de la misericordia y de la compasión. Vivan intensamente esa dimensión comunitaria. Muy unidas siempre en el amor del Señor, vayan y hagan creíble a Jesús a través de su propio testimonio de amor fraterno. Que ese amor no rechace a nadie, ni siquiera a los enemigos, incluso a quienes no tienen una referencia religiosa en sus vidas. Que ese amar a todos, nos lleve a cambiar el corazón de las personas y hacer al mundo mucho mejor”, concluyó nuestro Arzobispo.

El Movimiento

El Movimiento de los Focolares es una gran y variada familia, un “nuevo pueblo nacido del Evangelio”, como lo definió su fundadora Chiara Lubich cuando en 1943 en Trento, en plena II Segunda Guerra Mundial decidió iniciar esta corriente de renovación espiritual y social. Forman parte del Movimiento consagrados y consagradas que han hecho votos de castidad, pobreza y obediencia. También matrimonios que, fieles a su estado de vida y viviendo su vida familiar, comparten con los consagrados la elección radical de poner en práctica el amor evangélico y de vivir para realizar la unidad. Participan del Movimiento laicos de todas las edades, así como religiosos y religiosas, seminaristas, sacerdotes y obispos que comparten la espiritualidad. El fin general de la Obra de María o Movimiento de los Focolares es la perfección de la caridad, que hay que alcanzar viviendo la espiritualidad de la unidad. El Movimiento fue aprobado en 1962 con el nombre oficial de Obra de María y con los sucesivos desarrollos, en 1990. El martes 27 de enero de 2015 en la catedral de Frascati (Roma) tuvo lugar la apertura oficial de la causa de beatificación de Chiara Lubich.

martes 26 marzo, 2019