“SEAN SIEMPRE CONSCIENTES DE LA GRACIA DE SU LLAMADO”

Arzobispo tiene encuentro con los Seminaristas de Piura y Tumbes

01 de marzo de 2018 (Oficina de Prensa).  Ante el próximo inicio del año formativo 2018, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., tuvo un cordial encuentro con todos los seminaristas de nuestras Arquidiócesis, en el cual reflexionó con ellos en torno al momento especial e irrepetible que viven en el Seminario. “Queridos seminaristas: en estos años de preparación para el sacerdocio ministerial les pido que sean cada vez más conscientes de la gracia que el Señor Jesús les ha concedido al llamarlos para estar con Él y para ser enviados a anunciar la Buena Nueva (ver Mt 4, 19-20 y Mc 3,14)”.

Prosiguiendo con su reflexión nuestro Arzobispo les recordó que, “son cuatro los pilares de la formación en el Seminario como bien señala el Papa Francisco: la vida espiritual, la formación intelectual a través del estudio de la filosofía y la teología, la vida comunitaria y el apostolado. Estos cuatro pilares se requieren el uno al otro y si saben apoyarse bien en ellos llegarán a ser sacerdotes según el Corazón de Jesús”.

Alentado por las preguntas e inquietudes de los seminaristas, Monseñor José Antonio les dijo que para que mañana puedan ser buenos obreros en la mies del Señor, deberán aprender desde ahora a trabajar juntos, a ser capaces de estar con el pueblo y llevar un estilo sencillo de vida para que así sean sacerdotes de la gente y para la gente. “Que el Seminario sea este año y siempre un ámbito donde se tenga una profunda experiencia del misterio de la Iglesia, donde vivan la apasionante realidad de ser discípulos y misioneros del Señor Jesús…Que en el Seminario aprendan a estar con Cristo en la oración y en el estudio, y sobre todo en la Eucaristía. Asimismo no tengan miedo a confrontarse con la Palabra de Dios bajo la luz del Espíritu Santo…Que la gran preocupación de este tiempo sea la de prepararse para que en el día de su ordenación sacerdotal asuman ustedes una decisión libre e irrevocable de fidelidad y entrega total al Señor, a la Iglesia, a su vocación y misión”.

Finalmente dirigiéndose a los seminaristas les dijo: “No dejen nunca de rezarle con confianza a la Virgen María. Conságrenle diariamente sus vidas, hoy como seminaristas y mañana como presbíteros. De esta manera la Madre sabrá formar en ustedes un corazón como el de su Divino Hijo. Ella, la Mujer del todo y para siempre, los educará en la fidelidad”.

Los más de sesenta seminaristas que componen nuestro Seminario, le hicieron a nuestro Pastor varias preguntas que dieron paso a profundizar en los diversos aspectos de la vida del seminario y del seminarista.

Encomendemos en nuestra oración a nuestros candidatos al sacerdocio ministerial e impulsemos decididamente el cuidado pastoral de las vocaciones rezando por ellas y animando a nuestros jóvenes a que disciernan el llamado del Señor en sus vidas.

jueves 1 marzo, 2018