“SEAMOS UN IGLESIA EN SALIDA Y RECEMOS POR EL VIAJE DEL PAPA FRANCISCO AL PERÚ”

29 de junio de 2017 (Oficina de prensa).- En un clima de profundo recogimiento, los fieles piuranos se reunieron hoy en la Basílica Catedral de nuestra ciudad para dar gracias a Dios por los favores recibidos y participar de la Santa Misa con ocasión de la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, dos extraordinarias columnas de la Iglesia católica, ejemplos de amor y fidelidad a Cristo y a la Iglesia. La Eucaristía fue presidida por Monseñor José Antonio Eguren, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura y concelebrada por el R.P. Luis Tito Castillo.

Al iniciar su homilía nuestro Pastor puso en relieve las figuras de estos santos apóstoles y explicó la importancia de celebrar esta fecha: “Cada 29 de junio, la Iglesia celebra a San Pedro y a San Pablo, a estos dos grandes apóstoles quienes murieron como mártires dando testimonio de amor al Señor. Esta celebración nos recuerda que San Pedro fue elegido por Cristo para ser la roca de la Iglesia: «Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia» (ver Mt 16, 18-19). Asimismo nos recuerda a San Pablo, el Apóstol de los gentiles, quien antes de su conversión era perseguidor de los cristianos, y con su conversión pasó a ser un ardoroso evangelizador que anunció sin reservas a Cristo. Por ello el prefacio de la Misa de hoy nos dirá: «Pedro fue el primero en confesar la fe, Pablo, el maestro insigne que la interpretó. Pedro fundó la primitiva Iglesia con el resto de Israel, Pablo la extendió a todas las gentes. De esta forma, por caminos diversos, los dos congregaron la única Iglesia de Cristo, y a los dos, coronados por el martirio en Roma, celebra hoy el pueblo santo de Dios con una misma veneración». Hoy al rendir devoción a estos dos santos apóstoles, glorificamos al Señor Jesús, por quien ellos vivieron y murieron”.

En el día en que se celebra también al Papa, Monseñor Eguren exhortó a los fieles católicos a rezar todos los días del año por el Santo Padre, quien es el Vicario de Cristo, aquel que hace presente a Jesús en la tierra: “Con ocasión de esta fiesta, celebramos también al Papa, es decir al Pedro de hoy. Por eso a través de esta Santa Misa nos unimos al Papa Francisco, oramos por su santidad de vida, por su ministerio petrino, e intenciones, y le renovamos nuestra obediencia y filial adhesión, porque el Papa, al ser el obispo de Roma, es el sucesor de San Pedro, «es el principio y fundamento perpetuo y visible de unidad, tanto de los obispos como de la muchedumbre de los fieles» (Lumen gentium, n. 23). Enterados de la alegre noticia de la próxima venida del Papa Francisco al Perú, les pido a todos los fieles de Piura y Tumbes que recemos mucho al Señor por este viaje apostólico y por sus frutos de santidad y apostolado. Sé que nos da pena que no pueda venir a Piura, pero frente a la bendición de su presencia en nuestra Patria, hay que superar la visión del gana-pierde, de gana una ciudad y pierde otra, porque con su presencia gana todo el Perú, aunque con todo cariño le pediremos al Santo Padre si puede visitarnos aunque sea brevemente, y si no se puede, entonces iremos nosotros a su encuentro”.

Finalmente nuestro Arzobispo resaltó la trascendencia de la imagen de San Pedro para la Iglesia, así como el valor de la oración: “El Evangelio de hoy nos presenta la profesión de fe de San Pedro y la consiguiente misión confiada por Jesús a su apóstol y a sus sucesores de confirmar a sus hermanos en la verdadera fe y ser principio de autoridad y de unidad en la Iglesia, simbolizado en la entrega de las llaves. San Pedro nos enseña que cuando en la vida acogemos la gracia de la fe como él lo hizo, la vida de cada uno de nosotros se abre, se despliega, y fructifica abundantemente. Otra enseñanza hermosa que nos traen las lecturas de hoy es que la oración nos saca de nuestros encierros y nos impulsa a la misión evangelizadora. Gracias a que la Iglesia oraba insistentemente por Pedro, el Señor envió a su Ángel para liberarlo. La oración permite a la gracia abrir una vía de salida y hacernos pasar de la cerrazón a la apertura, del miedo a la valentía, de la tristeza a la alegría, de la parálisis o auto referencialidad a la evangelización y al anuncio intrépido. La oración es el primer y fundamental paso para ser una Iglesia en salida, como nos pide el Papa Francisco, y así llevar a Cristo con generosidad a cuantos no le conocen. Seamos una Iglesia en salida, una Iglesia en escucha alegre de las inquietudes de las personas. Como nos enseña el Papa: «tenemos que sentir la llamada y la pasión por salir a los caminos de los hombres, para mostrarles a Jesús»”.

Saludo a los pescadores en su día

Al concluir la Santa Misa nuestro Arzobispo dirigió un saludo especial a todos los pescadores del país que hoy celebran su día, de manera particular a los de la región del norte, para que el Señor Jesús bendiga sus faenas en el mar, para que sean abundantes para el bien del país y así puedan llevar un sustento digno a sus hogares. También pidió para que San Pedro interceda por ellos de tal manera que se vean libres de todo mal cuando salgan a pescar, y puedan regresar con bien a sus familias. 

Jueves 29 Junio, 2017