“COMO A SAN MATEO, LA MISERICORDIA DE DIOS ES CAPAZ DE HACERNOS HOMBRES NUEVOS”

Santa Misa por el 29° Aniversario de la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria

28 de septiembre de 2017 (Oficina de Prensa).- En la fiesta de San Mateo, Apóstol y Evangelista, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V, Arzobispo Metropolitano de Piura, presidió en la Basílica Catedral de nuestra ciudad, la Santa Misa con ocasión del 29° Aniversario de la creación de la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT). Participaron de la celebración Eucarística el Sr. Luis Antonio Acosta Vílchez, Intendente Regional en Piura de la SUNAT y la Sra. Martha Elba Garamendi Espinoza, Intendente de la Aduana de Paita, quienes estuvieron acompañados de los funcionarios, trabajadores, personal, administrativo y de servicios que laboran en la Intendencia Regional Piura e Intendencia de Aduanas de Paita.

Al iniciar su homilía, luego de saludar a los miembros de la SUNAT por un nuevo aniversario, nuestro Pastor les dijo: “Ponemos sobre el altar del Señor sus vidas, sus trabajos, así como los desafíos y dificultades que encuentran a diario en la labor que realizan para bien del Perú. Pedimos al Señor para que los bendiga junto a sus familias, y para que en el trabajo que realizan prevalezcan siempre los valores, la rectitud de intención y la moral. Su labor es muy importante: servir al Perú proporcionando los recursos necesarios para la sostenibilidad fiscal y el desarrollo macroeconómico del país, contribuyendo con el bien común a través una tributación justa y un comercio exterior legítimo”.

“Es muy significativo -continuó Monseñor Eguren- que vuestro Patrono sea San Mateo, uno de los discípulos de Jesús que antes de ser llamado por el Maestro a seguirlo era un publicano, un servidor público que recaudaba a nombre del estado los impuestos para ponerlos al servicio del bien común. Pero en tiempos de Jesús la profesión de publicano tenía mala reputación, no porque en sí misma fuese mala, sino porque estos funcionarios se habían corrompido, abusaban en el cobro de los impuestos y se aprovechaban de la gente. Suponemos por tanto que Mateo, antes de conocer a Jesús, no era una persona correcta y sacaba provecho de este poder para su beneficio personal. Es el Señor quien le cambia el nombre y le llama Mateo, que significa “regalo de Dios”, porque la vida de este discípulo se ve radicalmente transformada: de ser un publicano pecador será llamado a ser un apóstol de Cristo, uno de los doce amigos más íntimos del Señor”.

“Queridos hermanos, el gran mensaje que nos deja la vida de Mateo es que no importa qué hayamos hecho ni quiénes podamos haber sido, la misericordia de Dios es capaz de transformarnos, de hacernos hombres nuevos, de cambiar radicalmente nuestra vida. Y por otro lado también Mateo nos muestra la importancia de estar cerca al Señor para cumplir bien con nuestra misión, perseverar en la senda de la rectitud y no caer en la tentación, porque el enemigo es muy astuto y está constantemente acechando, más aún en un trabajo tan delicado como el de ustedes, en el que tienen que enfrentar a la corrupción, el contrabando y el narcotráfico. La cercanía al Señor, el contar con su gracia y estar unidos a Él es lo que les dará la fuerza para ir siempre en el camino correcto, resistir al mal y vencerlo, y para que así no se alejen de los objetivos y fines de la misión que la Constitución y las leyes les señalan. Dios es el mayor bien, y cuando se está cerca de Él se tiene la fuerza para saber actuar según la verdad y la justicia, así como para promover entre todos los conciudadanos una autentica corresponsabilidad a través del cumplimiento de nuestros deberes para con la sociedad, nuestra Región y con el Perú”.

Finalmente nuestro Pastor exhortó a los presentes a que “como San Mateo,  sean amigos del Señor y estén cerca de Él. Esto pueden hacerlo a través de la oración, la confesión frecuente, asistiendo a la Misa del domingo, meditando la Palabra de Dios, especialmente el Evangelio de su patrono San Mateo, participando de la vida de la Iglesia, siendo caritativos y generosos con los más pobres y necesitados según la medida de sus capacidades y posibilidades. Esta es la tarea y el desafío al que están llamados, que los principios que rijan sus vidas sean la autonomía, la honestidad, el compromiso, el profesionalismo, la vocación de servicio y el trabajo en equipo, para que así puedan ustedes cooperar al bien común de toda la sociedad, de nuestra Piura en particular y del país entero”.

jueves 28 septiembre, 2017