“SALIMOS DERROTADOS, PERO AQUÍ NOS SENTIMOS VICTORIOSOS”

Arzobispo visita a migrantes Venezolanos en Tumbes

02 de septiembre de 2018 (Oficina de Prensa). – Siguiendo la enseñanza del Papa Francisco que nos pide acoger, proteger, promover e integrar a nuestros hermanos migrantes, nuestro Arzobispo Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., visitó la ciudad de Tumbes donde sostuvo un emotivo encuentro con un numeroso grupo de hermanos venezolanos que vienen siendo fraternalmente acogidos por los sacerdotes, religiosas y fieles de las siete parroquias que conforman esta Vicaría Foránea. Aquí se viene desarrollando el novedoso programa “Almuerzo Solidario” impulsado por las mismas comunidades parroquiales que se han unido para atender hasta el momento a más de 2100 hermanos inmigrantes. 

Visita a la comunidad venezolana en la Parroquia “San Nicolás de Tolentino”

A su llegada a la Parroquia “San Nicolás de Tolentino” nuestro Pastor fue recibido por Monseñor Rafael Egüez Beltrán, Vicario General en Tumbes, el R.P. Jimmy Coveñas Pacheco, Vicario Foráneo del lugar, los párrocos de la zona y la Sra. Aniana Ho, coordinadora general de esta importante iniciativa solidaria. 

El señor Óscar Pérez Torres, ciudadano venezolano que ha llegado hace dos semanas a nuestro país, dirigió unas palabras de agradecimiento a Monseñor Eguren: “Hoy quiero dar las gracias a ustedes en nombre de todos mis compatriotas por la ayuda que nos vienen brindando. Lamentablemente hemos tenido que dejar nuestro país por la crisis que allá se vive. Muchas gracias por la paciencia que nos tienen y el amor con que nos tratan. Les pido a todos mis hermanos venezolanos que continuemos siendo agradecidos y poniendo nuestro granito de arena para que nos puedan seguir ayudando a todos los que aún no consiguen un trabajo ni una forma de subsistir. Le doy gracias a Dios por esta puerta que nos ha abierto y por esta ayuda que para nosotros es bastante”.

Nuestro Arzobispo a continuación les dirigió a todos unas palabras llenas de esperanza: “Con el Papa Francisco les digo que no se dejen robar la esperanza, siéntase hermanos entre hermanos. Cuenten con nuestra solidaridad, apoyo y continua asistencia. Con ustedes oramos incesantemente a la Virgen de Coromoto para que Venezuela encuentre la vía justa, pacífica y humana para salir de la grave crisis política que la oprime. Vean en los sacerdotes, las religiosas y los laicos de la Vicaría de Tumbes que los están apoyando la presencia amorosa del mismo Jesús que no los abandona, que está siempre cerca de ustedes, para ayudarlos y fortalecerlos con su amor”.

A su turno la Sra. Ho le explicó a Monseñor Eguren el sistema de ayuda que se viene aplicando y la impresionante respuesta de solidaridad que está dando el pueblo tumbesino al pedido de nuestro Arzobispo de ser solidarios con nuestros hermanos migrantes, especialmente con aquellos que llegan desde Venezuela a nuestro país en busca de un mejor futuro para ellos y sus familias.

Seguidamente todos los presentes rezaron juntos a Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela, para pedirle su amorosa intercesión y protección con la oración que aparece en las estampas que el Arzobispado de Piura viene distribuyendo entre nuestros hermanos venezolanos; luego se entonaron las notas del Himno Nacional de Venezuela, lo cual llenó de emoción y arrancó lágrimas a varios hermanos de ese país; y finalmente compartieron un delicioso almuerzo en los salones parroquiales. 

En otro momento y brindando declaraciones, Monseñor Eguren manifestó: “El alto número de migrantes venezolanos que ha llegado a Tumbes es el grito desesperado de un pueblo que le reclama a la comunidad internacional que no abandone a Venezuela en estos momentos y que realice todos los esfuerzos necesarios para ponerle fin al sistema dictatorial que ha atentado contra los derechos fundamentales de su pueblo y lo ha sumido en la miseria”.

“Quedo gratamente impresionado de la labor que la Vicaría de Tumbes viene realizando en favor de estos hermanos nuestros, de la gran generosidad del pueblo tumbesino, así como de la gratitud, nobleza y empuje de los venezolanos con quiénes me he encontrado el día de hoy. Quiera Dios que podamos seguir apoyándolos cada vez más y mejor”, acotó nuestro Pastor.

Monseñor Eguren agradeció a todas y cada una de las personas, instituciones y comunidades que vienen trabajando sin descanso para sacar adelante esta iniciativa solidaria en beneficio de nuestros hermanos migrantes venezolanos en Tumbes. Asimismo, invitó a todos los fieles de buena voluntad a que continúen haciendo llegar su ayuda generosa a la parroquia San Nicolás de Tolentino, desde donde se está canalizando todo el apoyo con la preparación de los almuerzos.

Visita al Albergue para venezolanos en Corrales

Nuestro Arzobispo visitó también la Parroquia “San Pedro” en el distrito de Corrales acompañado de su párroco el R.P. Wilmer Córdova, para conocer la hermosa y encomiable obra que vienen realizando las religiosas Hijas de Santa Ana, quienes han acogido a más de 35 personas, entre ellas varias familias, gracias a la generosa colaboración de los vecinos del lugar quienes han ofrecido cuatro inmuebles para albergar a nuestros hermanos venezolanos. La Superiora de la comunidad, Sor Ana Sofía Vásquez, explicó que la mayoría de ciudadanos venezolanos que han sido acogidos se encuentran de tránsito y son gente muy buena y agradecida.

Durante la visita a la casa de acogida “Sagrado Corazón de Jesús”, el ciudadano venezolano Carlos Pavique, que se encuentra allí desde hace unos días junto a su familia, narró los terribles momentos que tuvieron que pasar desde que decidieron salir de Venezuela: “Muchos de nosotros en algún momento nos sentimos derrotados por tener que abandonar nuestro país, pero al llegar aquí esto ha cambiado y ahora nos sentimos victoriosos y fortalecidos por todo lo grande que es este país y su maravillosa gente. Yo a pesar de ser dueño de un taller mecánico no tenía como mantener a mi familia, no había trabajo para nadie, los alimentos y productos de primera necesidad escaseaban día a día, el costo de vida ha subido astronómicamente lo cual hace imposible acceder a cosas tan básicas como el sistema de salud, el cual se encuentra colapsado”. Con voz entrecortada recordó que: “En la frontera fuimos despojados de lo poco que llevábamos para sobrevivir, todo nos fue sustraído por los miembros de la Guardia Bolivariana que apoya al actual régimen. Cruzamos el Ecuador pasando grandes penurias, y al llegar aquí hemos sido acogidos maternalmente por estas religiosas quienes nos proporcionan cobijo y alimento, preocupándose por nosotros y nuestras necesidades. Me siento abrumado e infinitamente agradecido por el trato que venimos recibiendo de toda la comunidad peruana. Ahora nos sentimos apoyados y con la firme esperanza de lograr un futuro mejor en este hermoso país, aunque no perdemos la fe de volver algún día a nuestra patria”.

Historias como esta se repiten a miles entre los inmigrantes que día a día siguen llegando hasta Tumbes, es el caso de muchas mujeres embarazadas que han viajado solas o acompañadas de sus hijos, dejando a sus esposos en Venezuela que intentan vender sus casas y pertenencias; o también ancianos e incluso niños que han llegado solos y cruzan la frontera a diario escapando de la caótica y convulsiva situación económica y social que vive ese país. A todos ellos, católicos o no, la Iglesia de Piura y Tumbes les continúa brindado su maternal acogida y apoyo para sanar en algo sus heridas y contribuir a que se forjen un mejor futuro, pero sobre todo para que no pierdan la alegría de vivir.

domingo 2 septiembre, 2018