¡QUIEN COMO DIOS! ¡NADIE COMO DIOS!

Solemnidad de San Miguel Arcángel, Patrono de Piura

30 de septiembre de 2017 (Oficina de Prensa).- Ante una gran cantidad de fieles congregados en la Basílica Catedral de Piura, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, presidió la Santa Misa con ocasión de la Solemnidad de San Miguel Arcángel, Patrono de nuestra Arquidiócesis. La Eucaristía fue especialmente ofrecida en acción de gracias a Dios por el 50 Aniversario de la Institución Educativa Particular San Gabriel del Distrito de Castilla. Concelebraron la Santa Misa el P. José Eddy Sandoval Purizaca, párroco de la Parroquia “San Miguel Arcángel” – Basílica Catedral de Piura, el P. Víctor Hugo Miranda Tarazona S.J., y el P. Francisco de la Aldea López S.J. Participaron también de la celebración la R.M. María Silvana Saavedra Castillo, Directora del Colegio San Gabriel, quien estuvo acompañada de las hermanas de la Congregación de Religiosas Reparadoras del Sagrado Corazón en nuestra ciudad, quienes tienen a su cargo la conducción del Colegio, así como de las superioras de las comunidades de esta Congregación en Lima, Callao y Tumbes, quienes vinieron especialmente para participar de esta celebración. También estuvieron presentes el personal docente, administrativo y de servicios, los padres de familia, alumnos y ex alumnos de esta Institución Educativa.

Bodas de Oro del Colegio San Gabriel

Al iniciar su homilía, nuestro Pastor saludó a los miembros de la comunidad educativa del Colegio San Gabriel por estos 50 años: “Con gran alegría celebramos hoy en nuestra Iglesia particular a San Miguel Arcángel, patrono de Piura, ya que cuando se fundó muestra ciudad el 15 de agosto de 1532, ésta se puso bajo la protección del Príncipe de la Milicia Celestial. Además bajo la protección del Arcángel San Miguel, partieron desde Piura los pioneros del anuncio de Jesucristo, de su Buena Nueva y de su Iglesia, hacia el vasto territorio del antiguo Imperio Inca. También hoy elevamos nuestra acción de gracias al Señor por las Bodas de Oro del Colegio San Gabriel que desde su fundación dirigen y animan las Religiosas Reparadoras del Sagrado Corazón. En esta Misa recordamos con gratitud a todas aquellas religiosas, padres de familia, benefactores y profesores que siendo instrumentos dóciles en las manos del Señor supieron poner lo mejor de sí para hacer realidad esta obra de Dios”.

Monseñor Eguren, dirigiéndose a los padres de familia y alumnos del colegio, les dijo: “A los padres de familia y a las religiosas y profesores del Colegio, los animo a seguir adelante en su misión de educar en la fe a sus hijos y alumnos, es decir a formar en ellos personalidades cristianas maduras conscientes de su misión en la Iglesia y en el mundo. Para ello muéstrenles cada vez más a Jesús, el hombre nuevo y perfecto, porque cuando uno conoce, ama y sigue cada vez más a Jesús, va desplegando y realizando su propia vida en perfecta libertad y felicidad, y se convierte en artesano de una sociedad donde las Bienaventuranzas del Reino sean una realidad cada vez mayor entre nosotros. Queridos alumnos: no hay nada más apasionante en la vida que ser amigo de Jesús, que ser su discípulo-misionero. Si lo hacen sus vidas se llenarán de una alegría que nada ni nadie del mundo puede darles”.  

En otro momento, nuestro Arzobispo les recordó a las Religiosas Reparadoras del Sagrado Corazón, que la obediencia es la mejor forma de reparación: “Como decía al comienzo de la Misa, hoy celebramos a San Miguel Arcángel y ustedes a su patrono San Gabriel. El carisma religioso de ustedes es la reparación. Nada repara mejor las ofensas hechas al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María, que la obediencia a los planes de Dios y a su voluntad. En esto los Santos Arcángeles, Miguel y Gabriel, junto con San Rafael, nos dan ejemplo. Seamos como ellos, dóciles a los designios del Señor, obedientes a sus mandatos, conscientes que en la obediencia al Señor esta la auténtica libertad, felicidad y salvación eterna. Los pecados que ofenden a Dios-Amor tienen siempre como raíz a la desobediencia, al non serviam (no serviré) del demonio y sus ángeles caídos. Por eso la obediencia, llena de amor como la de Jesús, Santa María, los Arcángeles y los Ángeles buenos, es la mejor forma de reparación”.

Promovamos la devoción a San Miguel

Al concluir su homilía Monseñor Eguren dijo: “Yo les pido que recuperemos la devoción a los Ángeles. ¿No será que por haber olvidado rezarles es que el demonio y sus secuaces están tan sueltos y tienen tanta facilidad para actuar en el mundo de hoy? Los Arcángeles y los Ángeles buenos nos enseñan a dar gloria a Dios, a ser fieles cumplidores de su voluntad y buscan siempre ayudarnos a perseverar en el camino de la fidelidad y de la santidad. Recemos más a San Miguel y a San Gabriel, y también a nuestro Ángel de la Guarda. ¿Quién nos ha dicho que estas devociones ya no valen más? Falso es todo lo contrario”.

“Más aún si bien el demonio ya está vencido desde que Cristo ha resucitado, aún sus manotazos de ahogado son fuertes y por ello necesitamos recurrir a los Arcángeles y Ángeles y en especial a San Miguel para que nos ayuden en nuestra lucha por ser santos y para que el Reino de Dios sea cada vez más una realidad entre nosotros: El Reino de la verdad y la vida, el Reino de la santidad y la gracia, el Reino de la justicia, el amor y la paz. Pidámosle a San Miguel, cuyo nombre significa, ¡Quién como Dios! ¡Nadie cómo Dios!, que nos renueve en la esperanza de la victoria del bien sobre el mal, del amor sobre el egoísmo, de la paz sobre la violencia, de la justicia sobre la injusticia, de la gracia sobre la iniquidad del pecado. Que María, Reina de los Ángeles, nos ayude a que nuestras vidas, nuestro trabajo, nuestras familias, nuestros amigos, y todo lo que somos y tenemos esté siempre bajo el cuidado y protección de San Miguel; y que San Gabriel nos ayude y guíe a ser portadores de la Buena Nueva de Jesús a los demás, así como lo hizo con la Virgen Madre de Dios”, concluyó nuestro Arzobispo.

Bajo el lema “Educar a un niño es educar una familia”, el Colegio “San Gabriel”, cuyo nombre fue elegido en honor al Arcángel que representa la Fortaleza de Dios, lleva 50 años de ininterrumpida labor de formación auténtica e integral teniendo como principio los valores cristianos reparadores, dentro de los marcos pedagógicos del sistema educativo peruano, de la Iglesia católica, bajo el Carisma Reparador legado de Madre Teresa del Sagrado Corazón, Fundadora de la Congregación. Hasta el momento han egresado 34 promociones, significando así la contribución de esta Congregación Religiosa a la transformación de la sociedad, según lo manifestado por la Madre Fundadora cuando inició esta obra de apostolado cuya especial dedicación es la enseñanza en los colegios.

viernes 29 septiembre, 2017