“QUE TODA TU VIDA SEA UN PERMANENTE ANUNCIAR A JESÚS”

10 de diciembre de 2018 (Oficina de Prensa).- Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura visitó la Parroquia “Nuestra Señora de Guadalupe” de nuestra ciudad, donde presidió la Santa Misa del II Domingo de Adviento y administró el sacramento de la Confirmación a un grupo de jóvenes de esta comunidad parroquial. Concelebró el párroco R.P. Miguel Medina Pacherre y participaron también los padrinos, catequistas, familiares y amigos de los confirmados.

En su homilía y reflexionando en el mensaje del Evangelio (ver Lc 3, 1-6), nuestro Pastor destacó la figura de Juan el Bautista, uno de los personajes principales del Adviento: “Queridos jóvenes, Jesús los visita hoy. Viene a ustedes brindándoles su Espíritu Santo que descenderá y los cubrirá con la plenitud de sus siete dones. En este tiempo de espera del Salvador aparece la fuerte personalidad religiosa de san Juan Bautista, un hombre que desde el vientre había sido tocado por la gracia y la alegría de la salvación. Si alguien define la vida de San Juan Bautista, ése es Cristo, ya que el Bautista vivió sólo para Jesús. Él con su vida y su palabra preparó los caminos al Señor: remeció conciencias, sacudió corazones, despertó a las gentes de su indiferencia religiosa y los movió a ser sensibles al amor salvador de Dios por medio de la conversión. Juan Bautista se presenta como un modelo para tu confirmación, porque él con su vida y su palabra te enseña que hay que anunciar a Cristo, hay que llevar a los demás al encuentro de vida con Jesús. Tu confirmación es el sacramento del apostolado. Hoy quedas marcado con la cruz de Jesucristo en tu frente que te identifica como discípulo-misionero suyo. Toda tu vida a partir de ahora debe ser un permanente anunciar a Jesús, con tu palabra valiente y con tu ejemplo de vida”.

“Como el Bautista -continuó Monseñor Eguren- sean sencillos y austeros. Señalen siempre a Jesús como el Mesías. Inviten a todos, especialmente a otros jóvenes como ustedes, a que fijen la mirada en Jesús y lo sigan, porque sólo Cristo es el Camino, la Verdad y la Vida. Nunca se enaltezcan a ustedes mismos, sino sólo a Jesús. Sean tan sólo la voz que remita a la Palabra, el amigo que guíe hacia el Señor. Como el Bautista, no tengan miedo de buscar a las gentes, hablar claro y suscitar en todos los hermanos la fe en Cristo y Su Iglesia. Díganle al soberbio que debe ser humilde, que el deprimido comprenda que debe dejar la tristeza porque hay esperanza en Cristo, y háganle ver a aquel que tiene un corazón endurecido por el pecado que con arrepentimiento puede alcanzar la misericordia y el perdón. No olviden llevar una vida sobria, austera, desprendida de los bienes materiales que nos esclavizan y nos distraen, y más bien despierten al deseo de los bienes eternos. San Juan Bautista nos da ejemplo vistiendo y comiendo sencilla y austeramente, haciendo del Señor Jesús y de la salvación de los demás la pasión dominante de su corazón y de su vida entera. Que por tu vida cristiana coherente y por tu apostolado valiente muchos despierten en sus vidas al amor del Señor, se conviertan a Él, y lo lleguen a conocer y a seguir”.

“Pero hoy día es también la fiesta de san Juan Diego Cuauhtlatoatzi, quien junto al Bautista se convierte ahora en tu padrino espiritual. Este humilde indio fue escogido por la Virgen, Nuestra Señora de Guadalupe, para que fuera su mensajero y aquel que intercediera en favor nuestro ante Ella. Como san Juan Diego, ama mucho a la Virgen. Si quieres que el Espíritu venga siempre de manera renovada sobre ti, quiérala, hónrala, conságrale tu vida, rézale todos los días. Recuerda que en torno a Ella se reunieron los apóstoles en Pentecostés, porque sabían que nadie como María podía prepararlos para recibir al Espíritu Santo. Así como se lo dijo a San Juan Diego, nuestra Madre también te dirá que te necesita para que la ayudes a llevar el mensaje de su Hijo a los demás. Te hará mensajero del mensaje de la salvación”, concluyó nuestro Arzobispo.

lunes 10 diciembre, 2018