PIURA Y TUMBES ORARON POR EL PAPA FRANCISCO

Arzobispo presidió Jornada de Oración en la fiesta de San Francisco de Asís

05 de octubre de 2018 (Oficina de Prensa).- Con ocasión de la Gran Jornada Nacional de Oración por el Papa Francisco, nuestro Arzobispo Metropolitano Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., celebró la Santa Misa en la Parroquia San Francisco de Asís del distrito de Bernal, ante una gran multitud de fieles reunidos para festejar también a su santo Patrono y el 40° Aniversario de la Parroquia. La Eucaristía fue concelebrada por el R.P. Alfredo More Quezada, Párroco del lugar y Vicario Foráneo del Bajo Piura, y el R.P. Javier Dedios Chunga. Estuvieron también presentes los miembros de la Hermandad de San Francisco de Asís, los grupos parroquiales y gran cantidad de jóvenes peregrinos provenientes de todos los caseríos de la zona que en estos días se preparan a caminar hasta Ayabaca al encuentro del Señor Cautivo.

Jornada de Oración por el Papa

Durante su homilía, nuestro Arzobispo invitó a todos los presentes a orar intensamente por nuestro querido Papa Francisco: “Aunque siempre debemos hacerlo, hoy día rezamos de una manera muy especial por el Papa Francisco, por su salud, intenciones y santidad de vida. En los difíciles momentos que vive actualmente la Iglesia, le pedimos al Señor, apoyados en la intercesión de San Francisco de Asís, que Jesús le conceda su Espíritu de Sabiduría para que lo ilumine en su misión de Sucesor de Pedro. Que asimismo, Jesús misericordioso lo proteja de todo mal y lo conforte, y que nuestra filial adhesión y afecto le anime en su misión de Pastor Universal de la Iglesia. Que la tierna presencia de María Santísima sea para él señal del amor de Dios que nunca nos abandona sino que siempre está presente en nuestras vidas sobre todo en los momentos más difíciles”.

San Francisco enséñanos a amar la cruz y meditar en la hermana muerte

Continuando con su homilía, Monseñor Eguren se refirió a las dos grandes realidades que nos recuerda la imagen de San Francisco de Asís: “Las imágenes del Pobre de Asís, siempre lo representan sosteniendo en su mano derecha la cruz y en su izquierda una calavera que representa a la «hermana muerte». San Francisco fue un enamorado de la cruz y del Crucificado. Ahí están como testimonio de ello las largas horas de oración que pasaba contemplando la cruz de la iglesia de San Damián, y cómo el Señor desde ella le hablaba. Asimismo, tan profunda fue en su vida la contemplación de este misterio, que el Señor le concederá participar de sus estigmas. El camino de santidad de San Francisco comienza en la cruz, en una cruz que no es derrota o fracaso, sino paradójicamente nos habla de una muerte que es vida, que da vida, porque en la cruz está el amor encarnado que es Jesús. San Francisco se deja mirar por Cristo en la cruz y se deja tocar por el amor de Cristo crucificado y así llega a ser una criatura nueva. Por eso hoy nos dirigimos al Santo de Asís para pedirle: enséñanos a permanecer ante el Crucificado, a dejarnos mirar por Él, perdonar por Él, a ser recreados por su amor”. 

“La calavera en su mano izquierda, continuó Monseñor Eguren, nos recuerda que en la vida de nuestro Santo la meditación en la «hermana muerte» era algo constante. Y meditar en la muerte no es malo, sino bueno y provechoso, porque la consideración de la muerte nos ayuda a tomar conciencia de que tarde o temprano llegará ese momento en que el Señor nos llamará a su presencia para juzgarnos. La muerte es la verdad más cierta que tenemos en la vida, aunque ella llegará como un ladrón sin que sepamos ni el día ni la hora, ni cómo ni dónde. Por ello, meditando en ella, hagamos hoy un profundo examen de conciencia que nos lleve a tomar auténticas resoluciones de vida que nos permitan convertirnos más al Señor y desde ahora vivir en su gracia, para que cuando la muerte llegue nos encuentre en comunión con Aquel que la ha vencido. Hermanos, no caigamos en la tentación de decir «mañana me convertiré». A nadie se le promete el mañana, sólo el hoy. No posterguemos la conversión que necesitamos, para que así los pasos de nuestra vida nos lleven al Cielo”.

«Francisco, reconstruye mi Iglesia»

“Éste fue el pedido de Jesús crucificado a San Francisco. Y el Pobre de Asís reconstruyó la Iglesia de su tiempo con su santidad, con su pobreza, humildad, fraternidad, y amor a los más necesitados. Así como ayer, hoy la Iglesia necesita de la santidad de sus hijos, de la santidad de todos, pero especialmente requiere de la santidad de sus ministros sagrados, de sus obispos, sacerdotes y consagrados. Que la santidad de San Francisco, que ha trascendido su época para erigirse en un modelo atemporal, nos ayude en estos momentos difíciles a superar los escándalos y divisiones por medio de una vida de arrepentimiento y santidad. Como nos pide el Papa Francisco: «que las víctimas de todo tipo de abuso puedan encontrar una mano tendida que las proteja y rescate de su dolor»”, concluyó nuestro Arzobispo.

Cabe destacar que nuestro Pastor celebró también la Santa Misa de Fiesta en la histórica iglesia de “San Francisco” de nuestra ciudad, donde a lo largo de estos días se ha venido realizando la novena en honor a su santo Patrono. Concelebraron la Eucaristía el P. Miguel Rojas Facundo O.F.M., Superior de la Comunidad y Guardián del convento de Padres Franciscanos en Piura, el P. Juan Carlos Guerrero Guerrero O.F.M., y el P. Walter Armijos Bobadilla O.F.M. También estuvieron presentes gran cantidad de fieles devotos así como los miembros de la Tercera Orden Franciscana en nuestra ciudad.

viernes 5 octubre, 2018