¡ EL PERÚ ES TIERRA DE ESPERANZA !

22 de enero de 2018 (Oficina de Prensa).- Al concluir la Misa que celebró en Las Palmas, el Papa agradeció a todos los que hicieron posible la organización de la visita, y también dio gracias “al grupo de arquitectos que han diseñado los tres altares en las tres ciudades. ¡Que Dios les conserve el buen gusto!”

Francisco recordó que el país sudamericano es tierra de esperanza y les dijo a los jóvenes que “no son el futuro, sino el presente de Perú. A ellos les pido que descubran en la sabiduría de sus abuelos, de sus ancianos, el ADN que guió a sus grandes santos”.

“Chicas y chicos por favor no se desarraiguen. Abuelos y ancianos, no dejen de transmitir a las jóvenes generaciones las raíces de su pueblo y la sabiduría del camino para llegar al cielo. A todos los invito a no tener miedo a ser los santos del siglo XXI”.

Para concluir, el Papa dijo: “no hay mejor manera de cuidar la esperanza que permanecer unidos, para que todos estos motivos que la sostienen, crezcan cada día más. La esperanza \no defrauda. Los llevo en el corazón. Que Dios los bendiga. Y, por favor, no se olviden de rezar por mí. Gracias”.

A continuación el texto completo de las palabras del Pontífice:

Doy las gracias al Cardenal Juan Luis Cipriani, Arzobispo de Lima, por sus palabras, a mis hermanos obispos por su presencia y a todos ustedes que han hecho posible que esta visita dejara una huella imborrable en mi corazón.

Agradezco a todos los que han hecho posible este viaje. En primer lugar, al señor Presidente Pedro Pablo Kuczynski, a las autoridades civiles, a los miles de voluntarios que con su trabajo silencioso y abnegado como «hormiguitas» contribuyeron para que todo pudiera concretarse. A la comisión organizadora y a todos los que con su dedicación y esfuerzo hicieron posible este encuentro. Me ha hecho bien encontrarme con ustedes. Gracias.

Comenzaba mi peregrinación entre ustedes diciendo que Perú es tierra de esperanza. Tierra de esperanza por la biodiversidad que la compone y con la belleza de una geografía capaz de ayudarnos a descubrir la presencia de Dios.

Tierra de esperanza por la riqueza de sus tradiciones y costumbres que han marcado el alma de este pueblo.

Tierra de esperanza por los jóvenes, los cuales no son el futuro, son el presente de Perú. A ellos les pido que descubran en la sabiduría de sus abuelos, de sus ancianos, el ADN que guió a sus grandes santos. No se desarraiguen. Abuelos y ancianos, no dejen de transmitir a las jóvenes generaciones las raíces de su pueblo y la sabiduría del camino para llegar al cielo. A todos los invito a no tener miedo a ser los santos del siglo XXI.

Hermanos peruanos, tienen tantos motivos para esperar, lo he visto, lo he «tocado» en estos días. Cuiden la esperanza. No hay mejor manera de cuidar la esperanza que permanecer unidos, para que todos estos motivos que la sostienen, crezcan cada día más.

La esperanza en Dios no defrauda (cf. Rm 5,5).

Los llevo en el corazón.

Que Dios los bendiga. Y, por favor, les pido que no se olviden de rezar por mí.

lunes 22 enero, 2018