PAPA FRANCISCO EN NUEVA YORK: “DIOS VIVE EN NUESTRAS CIUDADES, LA IGLESIA VIVE EN NUESTRAS CIUDADES»

Visita del Papa Francisco a la sede de la ONU

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26 de septiembre de 2015(Oficina de Prensa/ACI).- El Papa Francisco visitó este viernes la sede central de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en Nueva York (Estados Unidos), donde en su discurso a los líderes mundiales defendió el derecho a la vida en todas sus etapas, abogó por la protección de la creación, de los cristianos perseguidos y exhortó a tener en cuenta que las medidas aprobadas afectan a personas concretas.

2La visita a la sede de la ONU ha sido la primera actividad del Santo Padre en su cuarto día de visita apostólica a Estados Unidos y se ha convertido en el cuarto pontífice en hablar ante la Asamblea General. El primero fue el Beato Pablo VI en 1965, San Juan Pablo II en 1979 y 1995, y Benedicto XVI en 2008. Francisco inició su visita con un breve encuentro con los trabajadores del organismo mundial, a quienes agradeció por la labor que realizan y por ser la “columna vertebral de esta organización”; luego rezó ante una ofrenda floral en honor a las personas que fallecieron cumpliendo las misiones de paz de la ONU.

Antes de pronunciar su discurso, el Papa escuchó las palabras de bienvenida del secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, quien señaló que era la primera vez que un Pontífice habría una sesión de la Asamblea General. “Gracias por hacer historia”, expresó.

Asimismo,  destacó la humildad y sabiduría del Santo Padre, sus llamados por una ecología integral y aseguró que los líderes mundiales estaban listos para oírlo.

5Francisco inició su discurso destacando los logros de este organismo internacional en sus setenta años de historia, con operaciones humanitarias, de paz y reconciliación entre naciones. En ese sentido, señaló que la experiencia de estas siete décadas “muestra que la reforma y la adaptación a los tiempos es siempre necesaria, progresando hacia el objetivo último de conceder a todos los países, sin excepción, una participación y una incidencia real y equitativa en las decisiones”, especialmente “en los cuerpos con efectiva capacidad ejecutiva” como el Consejo de Seguridad, organismos financieros y “grupos o mecanismos especialmente creados para afrontar las crisis económicas”.

“Esto ayudará a limitar todo tipo de abuso o usura sobre todo con los países en vías de desarrollo. Los organismos financieros internacionales han de velar por el desarrollo sostenible de los países y la no sumisión asfixiante de éstos a sistemas crediticios que, lejos de promover el progreso, someten a las poblaciones a mecanismos de mayor pobreza, exclusión y dependencia”, expresó.

El Papa señaló que “la limitación del poder es una idea implícita en el concepto de derecho”. “El panorama mundial hoy nos presenta, sin embargo, muchos falsos derechos, y –a la vez– grandes sectores indefensos, víctimas más bien de un mal ejercicio del poder: el ambiente natural y el vasto mundo de mujeres y hombres excluidos”, advirtió.

4Francisco recordó que para “los cristianos, junto con las otras religiones monoteístas”, el universo “proviene de una decisión de amor del Creador” para que el ser humano lo use responsablemente, sin abusar ni destruirlo. En ese sentido, denunció que “el abuso y la destrucción del ambiente (…) van acompañados por un imparable proceso de exclusión” de los débiles y con menos habilidades, “ya sea por tener capacidades diferentes (discapacitados) o porque están privados de los conocimientos e instrumentos técnicos adecuados o poseen insuficiente capacidad de decisión política”.

“La exclusión económica y social es una negación total de la fraternidad humana y un gravísimo atentado a los derechos humanos y al ambiente. Los más pobres son los que más sufren estos atentados” que consolidan la cultura del descarte, denunció.

“Alzo mi voz, junto a la de todos aquellos que anhelan soluciones urgentes y efectivas”, expresó el Papa, para quien la adopción de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible en la Cumbre mundial que se inicia hoy “es una importante señal de esperanza. Confío también que la Conferencia de París sobre cambio climático logre acuerdos fundamentales y eficaces”.

Sin embargo, advirtió que se debe ir más allá de “los compromisos asumidos solemnemente”, pues el mundo reclama de los gobernantes “una voluntad efectiva, práctica, constante, de pasos concretos y medidas inmediatas” que preserven el ambiente natural y venzan la exclusión social y económica, cuyas tristes consecuencias son la “trata de seres humanos, comercio de órganos y tejidos humanos, explotación sexual de niños y niñas, trabajo esclavo, incluyendo la prostitución, tráfico de drogas y de armas, terrorismo y crimen internacional organizado”.

“Es tal la magnitud de estas situaciones y el grado de vidas inocentes que va cobrando, que hemos de evitar toda tentación de caer en un nominalismo declaracionista con efecto tranquilizador en las conciencias. Debemos cuidar que nuestras instituciones sean realmente efectivas en la lucha contra todos estos flagelos”, reiteró.

En ese sentido, pidió no perder de vista que, “antes y más allá de los planes y programas, hay mujeres y hombres concretos, iguales a los gobernantes, que viven, luchan, sufren y que muchas veces se ven obligados a vivir miserablemente, privados de cualquier derecho”.

En su discurso, Francisco también defendió “el derecho de a la educación –también para las niñas, excluidas en algunas partes–, que se asegura en primer lugar respetando y reforzando el derecho primario de las familias a educar, y el derecho de las Iglesias y de agrupaciones sociales a sostener y colaborar con las familias en la formación de sus hijas e hijos”.

Además llamó a los gobernantes a hacer todo lo posible para que las personas tengan “la mínima base material y espiritual para ejercer su dignidad y para formar y mantener una familia”. “Ese mínimo absoluto tiene en lo material tres nombres: techo, trabajo y tierra; y un nombre en lo espiritual: libertad del espíritu, que comprende la libertad religiosa, el derecho a la educación y los otros derechos cívicos”, señaló.

“La defensa del ambiente y la lucha contra la exclusión exigen el reconocimiento de una ley moral inscrita en la propia naturaleza humana, que comprende la distinción natural entre hombre y mujer, y el absoluto respeto de la vida en todas sus etapas y dimensiones”, añadió.

3En su discurso, el Santo Padre también denunció el tráfico de armas, el narcotráfico, las guerras en diversas partes y la persecución contra los cristianos y otras minorías religiosas en Medio Oriente y en el norte de África. “En las guerras y conflictos hay seres humanos singulares, hermanos y hermanas nuestros, hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, niños y niñas, que lloran, sufren y mueren. Seres humanos que se convierten en material de descarte cuando solo la actividad consiste en enumerar problemas, estrategias y discusiones”, señaló.

“La casa común de todos los hombres debe continuar levantándose sobre una recta comprensión de la fraternidad universal y sobre el respeto de la sacralidad de cada vida humana”, señaló Francisco, que afirmó que “la laudable construcción jurídica internacional de la Organización de las Naciones Unidas y de todas sus realizaciones, perfeccionable como cualquier otra obra humana y, al mismo tiempo, necesaria, puede ser prenda de un futuro seguro y feliz para las generaciones futuras”.

“Lo será si los representantes de los Estados sabrán dejar de lado intereses sectoriales e ideologías, y buscar sinceramente el servicio del bien común. Pido a Dios Todopoderoso que así sea, y les aseguro mi apoyo, mi oración y el apoyo y las oraciones de todos los fieles de la Iglesia Católica” para que la ONU “rinda siempre un servicio eficaz a la humanidad”.

A continuación les ofrecemos un link en el que podrán acceder al discurso completo que el Santo Padre pronunció en la apertura de la Asamblea General de las Naciones Unidas:

https://www.aciprensa.com/noticias/visita-y-discurso-del-papa-francisco-a-la-asamblea-general-de-la-onu-nueva-york-32387/

Paz para vencer el odio y la violencia: El anhelo del Papa Francisco en el Ground Zero

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El Papa Francisco llegó esta mañana a las 11:15 a.m. aproximadamente y rezó brevemente ante el memorial del Ground Zero (Zona Cero) en donde participó de un encuentro interreligioso en el que resaltó la necesidad de rezar por el don de la paz.

7Tras su llegada el Santo Padre rezó brevemente ante las pozas en donde se ubicaban los rascacielos derribados en el atentado y dejó una flor blanca en recuerdo de todas las víctimas del 11 de septiembre de 2001. Acompañado siempre del Arzobispo de Nueva York, Cardenal Timothy Dolan, el Santo Padre saludó a diversas autoridades y participantes del evento. Al inicio del mismo, el Purpurado dijo al Papa que en Nueva York “tratamos de servir juntos como una sola persona a la ciudad a la que llamamos nuestra casa en la tierra, mientras esperamos llegar a nuestra casa en el cielo. Su presencia, su palabra y sus oraciones nos inspiran”.

9El Pontífice se disculpó “por no hablar en inglés” y leyó un sentido discurso en castellano en el que señaló que “aquí el dolor es palpable. El agua que vemos correr (en las pozas del memorial del Ground Zero) hacia ese centro vacío nos recuerda todas esas vidas que se fueron bajo el poder de aquellos que creen que la destrucción es la única forma de solucionar los conflictos”. Es el grito silencioso de quienes sufrieron en su carne la lógica de la violencia, del odio, de la revancha. Una lógica que lo único que puede producir es dolor, sufrimiento, destrucción, lágrimas. El agua cayendo es símbolo también de nuestras lágrimas”.

12El Papa se refirió luego a un encuentro que sostuvo con las familias de los primeros socorristas que fallecieron y dijo que esa reunión le permitió constatar “una vez más cómo la destrucción nunca es impersonal, abstracta o de cosas; sino, por sobre todo, tiene rostro e historia, es concreta, posee nombres. En los familiares, se puede ver el rostro del dolor, un dolor que nos deja atónitos y grita al cielo”. Francisco dijo luego que se asocia “a los líderes que representan las muchas tradiciones religiosas que enriquecen la vida de esta gran ciudad. Espero que nuestra presencia aquí sea un signo potente de nuestras ganas de compartir y reafirmar el deseo de ser fuerzas de reconciliación, fuerzas de paz y justicia en esta comunidad y a lo largo y ancho de nuestro mundo”.

“En las diferencias, en las discrepancias, es posible vivir en un mundo de paz. Frente a todo intento uniformizador es posible y necesario reunirnos desde las diferentes lenguas, culturas, religiones y alzar la voz a todo lo que quiera impedirlo. Juntos hoy somos invitados a decir «no» a todo intento uniformante y «sí» a una diferencia aceptada y reconciliada”, prosiguió.

14El Papa resaltó la importancia y la necesidad de la oración para “empeñarnos por la causa de la paz. Paz en nuestras casas, en nuestras familias, en nuestras escuelas, en nuestras comunidades. Paz en esos lugares donde la guerra parece no tener fin. Paz en esos rostros que lo único que han conocido ha sido el dolor. Paz en este mundo vasto que Dios nos lo ha dado como casa de todos y para todos. Tan solo, PAZ”. Después de estas palabras el Santo Padre rezó en completo silencio con los asistentes y luego prosiguió: “así, la vida de nuestros seres queridos no será una vida que quedará en el olvido, sino que se hará presente cada vez que luchemos por ser profetas de construcción, profetas de reconciliación, profetas de paz”.

13Tras las palabras del Papa un coro de jóvenes entonó un canto por la paz. En el encuentro participaron el rabino Elliot Cosgrove de la sinagoga judía de Park Avenue y el imán Khalid Latif, capellán musulmán de la Universidad de Nueva York. Cosgrove dijo en su intervención que “en este lugar, en donde la violencia horrenda se cometió falsamente en el nombre de Dios, nosotros los representantes de las religiones del mundo en esta gran ciudad de Nueva York, nos reunimos para ofrecer palabras de consuelo y oración”.

11“Con amor y afecto recordamos a las víctimas de los ataques del 11 de septiembre y rezamos para que sus almas y las de los que sirvieron a los afectados sean recordadas siempre para la bendición eterna. Hoy y todos los días, que comprendamos nuestra misión de ser, en palabras del Papa Francisco, ‘un hospital después de la batalla’ para curar las heridas y calentar los corazones de una humanidad que necesita desesperadamente consuelo”.

8Por su parte, el imán Latif dijo que “la intolerancia y la ignorancia alimentaban a los que atacaron este lugar. El valor de esta reunión nos distingue de los que se oponen a la libertad religiosa mientras estamos juntos como hermanos y hermanas para condenar estos terribles actos de violencia”. Luego de una intensa oración en recuerdo de las víctimas rezada por el Papa, se leyeron algunas reflexiones en distintos idiomas, a cargo de los representantes de otras religiones como el hinduismo y el budismo. Al finalizar el evento el Papa salió del lugar y fue conducido a un recinto en donde se conserva una pieza de acero rescatada por los bomberos con forma de cruz, así como una Biblia que hallaron en el lugar de los atentados. El Pontífice luego pasó al museo construido para recordar esta tragedia.

A continuación les ofrecemos un link en el que podrán acceder al discurso completo que el Santo Padre pronunció durante su visita la zona donde se llevo a cabo el atentado del Word Trade Center en New York:

https://www.aciprensa.com/noticias/encuentro-interreligioso-y-visita-del-papa-a-memorial-del-ground-zero-nueva-york-77407/

Papa Francisco visitó escuela de Harlem e invitó a niños inmigrantes a no dejar de soñar

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El Papa Francisco tuvo un encuentro informal con niños y adolescentes –varios de ellos inmigrantes latinoamericanos– en la escuela católica “Nuestra Señora Reina de los Ángeles” en el barrio de Harlem, así como con personas que reciben ayuda de Cáritas de la Arquidiócesis de Nueva York. A todos ellos el Pontífice invitó a luchar por sus sueños y les dejó una tarea: No dejar de rezar por él.

El Papa Francisco llegó en horas de la tarde a esta escuela perteneciente a la Arquidiócesis de Nueva York, donde era esperado por decenas de estudiantes que coreaban “Santo Padre, te amamos”, y a quienes el Pontífice se acercó para saludarlos y tomarse varios “selfies”.

“Nuestra Señora Reina de los Ángeles”, si bien es una escuela católica, recibe también a niños y adolescentes de otras denominaciones y religiones, sobre todo a aquellos que enfrentan necesidades económicas.

16Ya en el recinto, Francisco ingresó a un aula donde fue recibido por un coro de 24 niños de entre 8 y 9 años, varios de ellos de origen hispano y que fueron seleccionados de las escuelas católicas de Santa Ana, San Carlos Borromeo, San Pablo y Nuestra Señora Reina de los Ángeles; todas de la Arquidiócesis de Nueva York. Los menores entonaron al Santo Padre el himno de San Francisco de Asís “Señor, hazme un instrumento de tu paz”. Luego de recibir algunos regalos y conversar con los niños, el Papa inició un breve discurso en el que reconoció que no es fácil dejar sus propios países “y encontrar una nueva casa, encontrar nuevos vecinos, amigos”, o “aprender un nuevo idioma, adaptarse a una nueva cultura, un nuevo clima”.

Sin embargo, aseguró que “lo bueno es que también encontramos nuevos amigos, encontramos personas que nos abren puertas y nos muestran su ternura, su amistad, su comprensión, y buscan ayudarnos para que no nos sintamos extraños, extranjeros”.

Francisco afirmó que con la acogida, “la escuela se vuelve una gran familia para todos”, donde se ayuda, comparte y da lo mejor “de nosotros”, aprendiendo a trabajar en equipo “y a perseverar en nuestras metas”.

En ese sentido, recordó que cerca de la escuela hay una calle que lleva el nombre del Pastor Martin Luther King, quien “un día dijo: ‘Tengo un sueño’. Y él soñó que muchos niños, muchas personas tuvieran igualdad de oportunidades. El soñó que muchos niños como ustedes tuvieran acceso a la educación”.

“Él soñó que muchos hombres y mujeres como ustedes pudieran llevar la frente bien alta con la dignidad de quien puede ganarse la vida. Es hermoso tener sueños y es hermoso poder luchar por los sueños. No se olviden”, alentó.

Francisco dijo que soñar y celebrar “todas las oportunidades que, tanto a ustedes como a nosotros los grandes, nos permiten no perder la esperanza en un mundo mejor y con mayores posibilidades”. “Aquí se los ve sonrientes, sigan así, ayuden a contagiar la alegría a las personas que tienen cerca, no siempre es fácil, en todas las casas hay problemas, hay situaciones difíciles, hay enfermedades, pero no dejen de soñar con que puedan vivir con alegría”.

17El Pontífice recordó que todos “tienen derecho a soñar y me alegra mucho que puedan encontrar, sea en la escuela, sea aquí, en sus amigos, en sus maestros y en todos los que se acercan a ayudar, ese apoyo necesario para poder hacerlo. Donde hay sueños, donde hay alegría, ahí siempre está Jesús”. “Siempre, en cambio, ¿quién es el que siembra tristeza, el que siembra desconfianza, el que siembra envidia, el que siembra los malos deseos, ¿cómo se llama? El diablo ¿eh? El diablo siempre siembra tristeza porque no nos quiere alegres no nos quiere dejar soñar. Donde hay alegría está siempre Jesús. Porque Jesús es alegría y quiere ayudarnos a que esa alegría permanezca todos los días”, afirmó.

Finalmente, antes de retirarse, el Papa quiso “dejarles un homework (tarea), ¿puede ser? Es un pedido sencillo pero muy importante: no se olviden de rezar por mí para que yo pueda compartir con muchos la alegría de Jesús”.

“Y recemos también para que muchos puedan disfrutar de esta alegría como la que tienen ustedes, cuando se sienten acompañados, ayudados, aconsejados, aunque haya problemas pero está esa paz en el corazón de que Jesús nunca abandona. Que Dios los bendiga  a todos y cada uno de ustedes y que la Virgen los cuide”, concluyó.

A continuación les ofrecemos un link en el que podrán acceder al discurso completo que el Santo Padre pronunció ante profesores, padres de familia y alumnos de la escuela católica “Nuestra Señora Reina de los Ángeles” en el barrio de Harlem:

https://www.aciprensa.com/noticias/visita-del-papa-francisco-a-escuela-nuestra-senora-reina-de-los-angeles-en-harlem-nueva-y-27219/

 El desafío del Papa para Nueva York: Anuncien a Jesús en medio del “smog” de la ciudad

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El Papa Francisco celebró este viernes una Misa con unos 20.000 fieles en el Madison Square Garden de Nueva York (Estados Unidos), donde lanzó un llamado urgente a proclamar a todos que Cristo todavía camina en las calles de las grandes ciudades y que superar todo “smog” espiritual que impide el encuentro con Él.

18Francisco, quien estuvo acompañado en el altar por una imagen de la Virgen de Guadalupe, afirmó que “una de las particularidades del pueblo creyente pasa por su capacidad de ver, de contemplar en medio de sus ‘oscuridades’ la luz que Cristo viene a traer. Ese pueblo creyente que sabe mirar, que sabe discernir, que sabe contemplar la presencia viva de Dios en medio de su vida, en medio de su ciudad. Con el profeta hoy podemos decir: el pueblo que camina, respira, vive entre el ‘smog’, ha visto una gran luz, ha experimentado un aire de vida”.

Jesús, dijo el Papa, le devuelve la esperanza a los fieles, una “esperanza que nos libra de ‘conexiones’ vacías, de los análisis abstractos o de rutinas sensacionalistas. Una esperanza que no tiene miedo a involucrarse actuando como fermento en los rincones donde nos toque vivir y actuar. Una esperanza que nos invita a ver en medio del ‘smog’ la presencia de Dios que sigue caminando en nuestra ciudad. Porque Dios está en la ciudad”.

Ante esta realidad, cuestionó el Santo Padre, “¿cómo es esta luz que transita nuestras calles? ¿Cómo encontrar a Dios que vive con nosotros en medio del «smog» de nuestras ciudades? ¿Cómo encontrarnos con Jesús vivo y actuante en el hoy de nuestras ciudades pluriculturales?”

El Pontífice dijo que en las grandes ciudades se congregan personas provenientes de diversas culturas y costumbres.

21“Vivir en una ciudad es algo bastante complejo: contexto pluricultural con grandes desafíos no fáciles de resolver (…). Las grandes ciudades se vuelven polos que parecen presentar la pluralidad de maneras que los seres humanos hemos encontrado de responder al sentido de la vida en las circunstancias donde nos encontrábamos”, señaló. Pero a la vez “las grandes ciudades esconden el rostro de tantos que parecen no tener ciudadanía o ser ciudadanos de segunda categoría”, que quedan silenciados “por no tener ‘derecho’ a ciudadanía, no tener derecho a ser parte de la ciudad –los extranjeros, sus hijos (y no solo) que no logran la escolarización, los privados de seguro médico, los sin techo, los ancianos solos–, quedando al borde de nuestras calles, en nuestras veredas, en un anonimato ensordecedor. Y se convierten en parte de un paisaje urbano que lentamente se va naturalizando ante nuestros ojos y especialmente en nuestro corazón”.

Sin embargo, afirmó que “Jesús sigue caminando en nuestras calles, mezclándose vitalmente con su pueblo, implicándose e implicando a las personas en una única historia de salvación” y esto “nos llena de esperanza, una esperanza que nos libera de esa fuerza que nos empuja a aislarnos, a desentendernos de la vida de los demás, de la vida de nuestra ciudad”.

Indicó que el profeta Isaías -cuya lectura se hizo en español-, “habló de la luz que es Jesús y ahora nos presenta a Jesús como ‘Consejero maravilloso, Dios fuerte, Padre para siempre, Príncipe de la paz’”.

Dijo que es “consejero maravilloso” porque ante la pregunta de qué hacer, Cristo “propone siempre a sus discípulos ir” al encuentro de los otros. “Vayan sin miedo, vayan sin asco, vayan y anuncien esta alegría que es para todo el pueblo”, señaló.

20Es “Dios fuerte” que “camina a nuestro lado”; “Padre para siempre” porque “nada ni nadie podrá apartarnos de su Amor”. En ese sentido, alentó a los fieles a ir y anunciar “que Dios está en medio de ustedes como un Padre misericordioso que sale todas las mañanas y todas las tardes para ver si su hijo vuelve a casa, y apenas lo ve venir corre a abrazarlo. Esto es lindo”. “Dios vive en nuestras ciudades –afirmó Francisco-, la Iglesia vive en nuestras ciudades y Dios y la Iglesia que viven en nuestras ciudades quieren ser fermento en la masa, quiere mezclarse con todos, acompañando a todos, anunciando las maravillas de Aquel que es Consejero maravilloso, Dios fuerte, Padre para siempre, Príncipe de la paz”.

“‘El pueblo que caminaba en tinieblas ha visto una gran luz’ y nosotros cristianos, somos testigos”, culminó.

Antes de culminar la Misa, el Papa recibió la ovación y aplausos de los 20.000 fieles por cerca de dos minutos. “En todas las Misas, todos los días, rezamos por y en unión con ‘Francisco, nuestro Papa”, expresó en ese sentido el Arzobispo de Nueva York, Cardenal Timothy Dolan en sus palabras de agradecimiento.

“Y ahora, ¡aquí está usted! ¡Le damos la bienvenida! ¡Lo amamos! ¡Lo necesitamos! ¡Se lo agradecemos! Usted ha visto nuestra catedral, nuestras escuelas católicas, nuestras caridades católicas…y ahora usted nos dirige en el más importante y poderoso acto que podemos hacer: ¡El Santo Sacrificio de la Misa!”, expresó.

24“Aquí usted ve gente de nuestras parroquias, nuestros líderes, nuestras religiosas y religiosos, seminaristas, diáconos, sacerdotes y obispos, nuestras organizaciones y ministerios, nuestros vecinos, benefactores…nuestros fieles, el pueblo de Dios”, dijo el Purpurado, quien recibió del Pontífice un cáliz de regalo. Con esta Misa, en la que 200 diáconos ayudaron en la distribución de la comunión, el Santo Padre culmina sus actividades en Nueva York y mañana partirá hacia Filadelfia para participar en el Encuentro Mundial de las Familias.

A continuación les ofrecemos un link en el que podrán acceder a la homilía completa del Santo Padre durante la multitudinaria Santa Misa celebrada en el Madison Square Garden de Nueva York:

https://www.aciprensa.com/noticias/misa-del-papa-francisco-en-el-madison-square-garden-de-new-york-56323/

En Filadelfia las familias son un testimonio para la familia

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El VIII Encuentro Mundial sigue ofreciendo a las familias reuniones y actividades que les permiten encontrarse entre ellas y profundizar muchos temas importantes para ellas. De igual forma, en esta segunda jornada del Meeting- en el Pennsylvania Convention Center – se dio una alternancia de momentos de oración, de celebración y de reflexión en los que las familias, venidas de todas partes del mundo, han tenido la oportunidad de escuchar hablar sobre la célula fundamental de la sociedad desde diferentes puntos de vista.

22El Pontificio Consejo para la Familia ha deseado centrarse en algunos temas en particular, tales como la importancia de la Biblia como un libro para la familia, animando a los padres a educar a sus hijos a una lectura de la Biblia que les dé también la oportunidad de experimentar el mensaje contenido en la misma. Además se invitó a las familias a reflexionar sobre el papel que los medios de comunicación tienen dentro de la familia y sobre todo acerca de la gran responsabilidad que éstos tienen de acercar a las familias a la fe. Así mismo se ha hablado mucho de la importancia de la familia como recurso de la sociedad y como Iglesia doméstica, mostrando la Eucaristía como un modelo de entrega para las familias. También se prestó una especial atención al análisis del contexto social y multicultural de la familia hispana y, finalmente, se habló de un tema que al Papa le gusta mucho, el cuidado de la creación y las dificultades económicas y ecológicas de la familia hoy en día, en el que intervinieron Monseñor Paglia y el presidente del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz, Peter Turkson.

Mientras que las mamás y los papás escuchaban diferentes reflexiones sobre la familia, los más pequeños participaron de lleno en el Congreso de la Juventud: un espacio totalmente dedicado a ellos durante el Encuentro Mundial. Gracias a la ayuda de muchos voluntarios llenos de una alegría contagiosa, niños y jóvenes de todo el mundo han podido participar en los juegos, representaciones teatrales, talleres de dibujo y de artesanías y otras actividades. También se ha organizado un taller en el que los más pequeñitos, ayudados por los chicos mayores, han ayudado a empaquetar el material que va en las cajas de necesidades básicas que serán distribuidas por los Catholic Relief Services, ofreciéndoles así la oportunidad de entender la importancia de este simple gesto. Todo ello en un ambiente festivo, que no acaba con el encuentro con los padres, sino que facilita el encuentro e intercambio de las historias de cada familia llegada a Filadelfia para este Encuentro.

sábado 26 septiembre, 2015