NUMEROSO GRUPO DE ADULTOS RECIBEN LOS SACRAMENTOS DE LA INICIACIÓN CRISTIANA

20 de julio de 2019 (Oficina de Prensa).- Nuestro Arzobispo Metropolitano, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., presidió la Santa Misa en la que un grupo de 140 adultos recibieron los 3 sacramentos de iniciación cristiana, alentándolos a atesorar este acontecimiento como el más importante de sus vidas. La eucaristía se celebró en la Parroquia Santísimo Sacramento de nuestra ciudad y fue concelebrada por el R.P. José Guillermo Uhen, párroco del lugar y el R.P. Edward Siancas Cueva. Acompañaron a los neófitos y confirmandos, sus padrinos, catequistas, familiares y amigos.

En su homilía nuestro Pastor dijo: “El bautismo, la confirmación y la eucaristía son los sacramentos llamados de la iniciación cristiana, porque nos inician de manera perfecta en la vida de Cristo. Por el bautismo no solamente se borra el pecado original y se restablece la comunión con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, sino que entramos a formar parte de la comunidad de los creyentes y se siembra en nuestro corazón la vida de Jesucristo, el hombre nuevo y perfecto, que es el camino, la verdad y la vida. Sólo viviendo como otro Cristo encontraremos nuestra razón de ser en el mundo, nos salvaremos, seremos felices y podremos hacer felices a los demás”.

“Con la confirmación -continuó Monseñor Eguren- se convierten ahora en testigos de Cristo. Todo cristiano debe hacer sentir su presencia con el estilo de vida que lleva y con la palabra valiente que pronuncia. Ello será posible a través de una vida cristiana seria y responsable: rezar todos los días, confesarse con frecuencia, no faltar a Misa los domingos y recibir al Señor en la comunión, participar en la vida de la Iglesia a través de tu parroquia y continuar la catequesis para saber dar razón de tu fe a todo aquel que te lo pida. Sólo así podrán alcanzar la santidad y convertirse en intrépidos testigos de Jesús y de su Iglesia en el mundo. Y finalmente, con la eucaristía, recibirán el alimento que les dará la fuerza para poder amar como Jesús nos ha amado. Es en la eucaristía donde nos convertimos en uno con el Señor, donde nos hacemos en todo semejantes a Él”.

“Queridos hermanos, que sus corazones estén llenos de gratitud al Señor que esta noche les manifiesta de manera patente que nunca los ha dejado de mirar con amor. El Señor con su gracia los ha ido acompañando, a pesar de las dificultades o problemas, y ha tocado sus corazones hasta hacer posible este día tan importante. Que a partir de hoy en sus vidas predomine siempre la comunión con Cristo, creciendo en amistad con Él, y en Jesús con los hermanos, sólo así se llenará nuestra vida de luz, de felicidad y de gozo”, concluyó nuestro Arzobispo.

sábado 20 julio, 2019