NUESTRO TÍTULO DE NOBLEZA ES LA CRUZ

Arzobispo celebra el Centésimo Aniversario de las Canonesas de la Cruz

06 de octubre 2019 (Oficina de Prensa).- En medio de un clima de profunda alegría y agradecimiento al Señor, una gran cantidad de fieles se reunieron en la Capilla de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados en Piura, para participar de la Santa Misa que presidió nuestro Arzobispo Metropolitano, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V, para dar gracias a Dios por el Centésimo Aniversario de la Fundación de la Congregación Canonesas de la Cruz. Participaron de la celebración la Madre Maritza Salas Achahuanco, Superiora de la Comunidad de Piura, la Madre Gloria Pilaguano Carranza, Vicaria de la Comunidad, y el Señor Arnaldo Valle Zapata, Presidente de la Asociación de la Cruz de nuestra Ciudad. Estuvieron presentes numerosas religiosas de diferentes congregaciones así como amigos y bienhechores de las Canonesas de la Cruz, Congregación nacida en el Perú y que ya tiene 54 años de presencia en nuestra Arquidiócesis. Cabe destacar que durante la Eucaristía las hermanas canonesas renovaron solemnemente sus votos de castidad, pobreza y obediencia.

Al iniciar su homilía, nuestro Pastor agradeció profundamente a las religiosas Canonesas por su labor en nuestra Iglesia particular: “Nos unimos a ustedes para agradecer a Dios el don de su Congregación, el don de su vocación y misión, que a lo largo de estos años ha dado abundantes frutos de santidad y apostolado en el mundo, en el Perú y en Piura. Pedimos de manera especial por la pronta beatificación de vuestra Fundadora, la Venerable Madre Teresa de la Cruz Candamo, y por el aumento de las vocaciones en su comunidad religiosa”.

Catequesis y Liturgia: los ejes de su misión evangelizadora 

Prosiguiendo con su homilía Monseñor Eguren dijo: “Dos son los ejes que marcan la obra evangelizadora de las Canonesas de la Cruz: La catequesis y la liturgia. Por la catequesis ustedes trabajan, sobre todo en las parroquias y en los colegios, por trasmitir y formar en la fe a los niños, jóvenes y adultos. Vuestra Fundadora entendió perfectamente lo trascendental que es la instrucción en la fe. En nuestro país hay muchos sectores afectivamente unidos a la Iglesia pero no lo suficientemente formados y educados en la fe. Los desafíos que plantean la cultura y la sociedad de hoy, requieren de una identidad católica más personal y fundamentada. El fortalecimiento de esta identidad pasa por una catequesis adecuada que promueva una adhesión personal y comunitaria a Cristo, sobre todo en los más débiles en la fe. Pero del otro lado, la Venerable Madre Teresa de la Cruz Candamo acentuó la importancia de la liturgia y en especial de la Eucaristía, porque en la sagrada liturgia encontramos de modo admirable a Jesucristo y recibimos su misma vida divina que construye a la Iglesia. Podríamos decir que en la liturgia la fe está en ebullición, y que es el lugar donde el discípulo, alimentado por la Palabra y la Eucaristía, cultiva una relación de profunda amistad con Jesucristo, procura asumir la voluntad del Padre, y experimentándose hijo de la Iglesia se descubre llamado a participar de su misión evangelizadora”.

La Cruz es vuestro título de nobleza

En otro momento nuestro Arzobispo destacó que: “La Madre Teresa sabía muy bien que el misterio de la Cruz ocupa un lugar central en la vida cristiana. Por eso las fundó como Canonesas de la Cruz y les decía: «La Cruz es vuestro título de nobleza. Eso lo habéis de realizar todas en conjunto como ideal de vuestra comunidad, es decir: sacrificio, inmolación hasta el martirio, humillación, desamparo y muerte que encierran y prometen amor triunfante, resurrección y gloria». La Madre Teresa percibió su vocación y las de sus hijas espirituales desde el crucifijo, porque no hay cristianismo sin Cruz. La Cruz nos recuerda que el amor de Cristo nos acompaña, que el Señor Jesús camina siempre con nosotros. La Cruz nos recuerda también que nuestra vocación consiste en amar como Cristo nos ha amado, que estamos llamados a vivir el amor hasta el extremo. Sólo amando como Cristo en la Cruz, podemos encontrarnos a nosotros mismos, encontrar la auténtica libertad y dar vida al mundo. Por eso es tan importante mirar todos los días al Crucificado para dejarnos traspasar y recrear por su amor”.

Jóvenes: no tenga miedo a responder al llamado del Señor 

Finalmente Monseñor Eguren hizo un llamado a las jóvenes presentes a dar una respuesta generosa al llamado del Señor en sus vidas: “Con alegría veo esta tarde a muchas jóvenes presentes. Si alguna de ustedes siente la voz del Señor que la llama a ser una Canonesa de la Cruz no tengas miedo en darle a Cristo un sí generoso. Jesús no quita nada de lo que pertenece a la libertad verdadera y más bien lo da todo. Sólo serás feliz si acoges con valor el llamado de Jesús en tu vida. Por eso con Santa Teresa de la Cruz Candamo les pregunto y digo: « ¿Dónde me quieres ver, Señor? … Llévame donde Tú me quieres ver»”.

Culminada la Santa Misa, todos juntos rezaron la oración por la pronta Beatificación de la Venerable Madre Teresa de la Cruz:

Señor Jesucristo por los méritos de tu cruz y
por la gloria de tu Santa Resurrección
dígnate glorificar a tu Venerable Madre
Teresa de la Cruz, Mística del Calvario
Y apóstol incansable, concediéndome las gracias
Que por su intercesión te suplico:
(se pide el favor que desea recibir).
Te pido también que, a imitación suya,
aprenda a abandonarme confiadamente a
la voluntad divina, afrontando con paz
las diferentes pruebas de esta vida,
buscando identificarme plenamente
contigo y hacer de mi vida una
predicación constante y gozosa del
misterio de la Cruz, para mayor gloria
tuya y bien de la Iglesia.
Así sea.
(Rezar un Padre Nuestro, un Ave María, un Gloria)

domingo 6 octubre, 2019