“NOSOTROS EN EL BAUTISMO LE DAMOS UN TESORO, UNA PROMESA: EL ESPÍRITU SANTO”

Papa Francisco bautizó 32 bebés

12 de enero de 2020 (Oficina de Prensa).- La mañana de hoy, la Iglesia celebra la Fiesta del Bautismo del Señor, Fiesta con la que termina el Tiempo de Navidad. Siguiendo una hermosa tradición con la que se pretende recordar el día en el que Jesús fue bautizado en el río Jordán, el Papa Francisco bautizó en la Capilla Sixtina del Vaticano a 32 bebés, 17 varones y 15 mujeres, hijos de familias de empleados vaticanos. La Santa Misa fue concelebrada por Mons. Georg Gänswein, prefecto de la Casa Pontificia y Mons. Fernando Vérgez Alzaga, secretario de la Gobernación del Vaticano.

En su homilía  -que fue pronunciada espontáneamente- el Santo Padre explicó a los papás que al bautizar a sus hijos, hacen “un acto de justicia” porque en el Bautismo “le damos un tesoro, una promesa” y no es otro que “el Espíritu Santo”. Por tanto, al bautizar a sus hijos “hacen que salgan y crezcan con el poder del Espíritu Santo”. Este poder “los defenderá” y “los ayudará a lo largo de su vida”. “Por eso es tan importante bautizarlos de niños, para que crezcan con la fuerza del Espíritu Santo”, acotó el Sumo Pontífice.

Dirigiéndose a los padres de los pequeños, el Papa Francisco les dijo que: “No se olviden: ustedes traen al Espíritu Santo dentro de los niños”, y les pidió además que pongan atención en que sus hijos “crezcan con la luz y con la fuerza del Espíritu Santo”, mediante la catequesis, la ayuda, la enseñanza y los ejemplos que les darán en casa.

Tras el natural llanto de algunos pequeños durante la celebración, el Santo Padre les dijo también a los padres: “Los niños no están acostumbrados a venir a la Sixtina, es la primera vez, no están acostumbrados a estar encerrados, en un ambiente un poco caliente, y no están acostumbrados a vestir así… para una fiesta tan bonita como hoy, y se sentirán incómodos en algún momento”. A las madres de los pequeños les dijo: “no se asusten, dejen llorar a los niños. Esto sí, si tu niño llora o se queja, quizá es porque tiene demasiado calor, quítale algo, o porque tiene hambre, amamántalo aquí, sí, siempre en paz”. “Ellos tienen una dimensión coral, es suficiente que uno del «La» y comienzan todos y se hará el concierto ¿no? No se asusten. Es una bella predicación cuando llora un niño en la iglesia, es una bella predicación. Traten de que se sienta bien y vamos hacia adelante”.

domingo 12 enero, 2020