“NO TENGAN MIEDO DE DEJAR ENTRAR AL SEÑOR EN SUS VIDAS Y ENTREGARSE A ÉL”

Arzobispo visita a jóvenes aspirantes al Seminario y a seminaristas que iniciarán su formación Teológica

19 de febrero de 2020 (Oficina de Prensa).- Como parte de sus continuas visitas al Seminario Arquidiocesano “San Juan María Vianney” de Piura, nuestro Arzobispo Metropolitano Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., sostuvo un ameno encuentro con los seminaristas que aquí se forman, y le dio la bienvenida a un primer grupo de jóvenes aspirantes provenientes de diferentes parroquias de nuestra Arquidiócesis, que en estos días han iniciado con gran entusiasmo el periodo de preseminario, como una primera etapa en su camino de discernimiento vocacional hacia el sacerdocio. Acompañaron a Monseñor Eguren durante su visita el R.P. Carlos Vargas, Rector Encargado del Seminario y el R.P. Marcio Ferreira, Director Espiritual.

Durante el encuentro, nuestro Pastor sostuvo también un interesante diálogo con los seminaristas y con los jóvenes aspirantes, a quienes animó a continuar cultivando una vida cristiana seria y responsable, para así poder seguir escuchando lo que Dios quiere de cada uno de ellos. A los jóvenes aspirantes les dijo: “Queridos hijos, recuerden que el llamado de Dios se dirige siempre a una persona concreta con nombre y apellido, por tanto, es una elección personal de amor. El Señor quiere entrar en tu vida y cada uno de ustedes desde su libertad deben decidir si se lo permite o no. Frente al llamado del Señor la actitud correcta es la fe, es decir el saber fiarse, el acoger, el entregarse. Confíen siempre en el Señor y acojan su llamado. Son muchos los jóvenes a quienes Jesús llama de manera personal y concreta para que sean sus sacerdotes, pero no todos escuchan el llamado del Señor o le responden generosamente. No tengan miedo de dejar entrar a Jesús en sus vidas y entregarse a Él. Es entendible que ante el llamado de Dios, aquel que es escogido experimenta su indignidad, su pequeñez, y es que la vocación nunca es fruto del mérito personal. El Señor llama a su compañía a los que Él quiere. Por pura gratuidad suya nos mira con amor y nos llama. Ante la llamada de Dios, uno experimenta su infinita limitación, pero Jesús nos fortalece y conforta diciéndonos: «No temas». El éxito en esta misión no depende de las propias fuerzas y habilidades, sino del poder de la oración y de la fe, de la confianza en el Señor Jesús y en su Palabra de vida, porque cuanto más unidos estemos con Cristo, más vivos y fecundos seremos. No tengan duda de que el resultado será una vida llena de abundancia y fecundidad, de alegría y felicidad sin fin”.

En otro momento, nuestro Arzobispo exhortó a los seminaristas, que han concluido sus estudios de filosofía y que ahora se aprestan a iniciar su formación teológica, a perseverar en la oración constante, en el estudio esforzado, en una vida comunitaria plena y en el apostolado, como los pilares de su vida en el Seminario: “Queridos seminaristas, para que este año formativo 2020 que van a comenzar dé abundantes frutos, los exhortó a trabajar a fondo en una conversión diaria de vida, nunca olvidando aquel primer momento en el que el Señor los miró con amor y los llamó, para que así se reavive y profundice constantemente una relación personal con Él por medio de una vida espiritual intensa, el estudio serio y responsable, una vida comunitaria fraterna y un apostolado generoso, que como nos lo recuerda el Papa Francisco, son los pilares de la vida en el seminario y de todo seminarista. No pierdan la ilusión en su vocación, que es una hermosa aventura y un desafío constante. Recuerden que en el camino vocacional no están solos, el Señor está con ustedes todos los días hasta el final. No dejen de pensar con ilusión en todas las grandes cosas que Jesús puede obrar en tí y a través tuyo en los demás, cuando sean sus sacerdotes”.

Cabe destacar que este año, los jóvenes candidatos al Seminario proceden de las parroquias “Nuestra Señora del Tránsito”, “Santa Rosa de Lima” y “San Miguel Arcángel” de la Vicaría de Piura, “San Francisco Javier” y “Santo Toribio de Mogrovejo” de la Vicaría de Sullana y “San Nicolás de Tolentino” de la Vicaría de Tumbes. Ellos tendrán esta experiencia durante un mes, para profundizar en la vocación sacerdotal y conocer de cerca la vida cotidiana del Seminario. Así, en estos días, están viviendo un intenso tiempo de encuentro con el Señor Jesús a través de la Eucaristía diaria, el rezo de la Liturgia de las Horas, la Lectio Divina y el Santo Rosario, así como de la experiencia de encuentro con los hermanos en la vida comunitaria. A comienzos de marzo, participarán de los Ejercicios Espirituales de inicio de curso, para luego empezar los estudios del año introductorio.

Pedimos a todos los fieles piuranos y tumbesinos sus intensas oraciones al Señor para que por intercesión de San Juan María Vianney, patrono de los sacerdotes, suscite abundantes y santas vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada en nuestra Iglesia particular, así como por la perseverancia y maduración vocacional de estos jóvenes, para que su respuesta al llamado del Señor Jesús sea siempre generosa.

miércoles 19 febrero, 2020