“NO TENGAMOS MIEDO A DAR TESTIMONIO. MÁS BIEN TENGAMOS MIEDO A PECAR”

El Papa Francisco viene al Perú

25 de junio de 2016 (Oficina de Prensa).- La mañana de hoy, nuestro Arzobispo, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., presidió la Santa Misa correspondiente al XII Domingo del Tiempo Ordinario en la Basílica Catedral de Piura, la misma que fue ofrecida en acción de gracias por el II Aniversario Institucional de la Unidad de Investigación Tutelar Piura, entidad que depende del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables responsable de restituir el ejercicio de los derechos de las niñas, niños y adolescentes en presunto estado de abandono, priorizando el de vivir en una familia, teniendo en consideración el interés superior del niño y procurando la reintegración familiar. Participaron de la ceremonia la Doctora María Consuelo León Curay, Directora de esta dependencia en nuestra ciudad y la Doctora Lisseth Reyes Patiño, Coordinadora de la Unidad, quienes estuvieron acompañadas del equipo de profesionales y especialistas que laboran en esta institución, así como de los Directores de los Centros de Atención Residencial (Albergues) de Piura.

Al iniciar su homilía y reflexionando en el mensaje del evangelio nuestro Pastor resaltó que: “En este Domingo XII, el Señor Jesús, después de advertirnos que seremos perseguidos por causa de ser sus discípulos nos hace un llamado a que no tengamos miedo (ver Mt 10, 26-33). A que no tengamos miedo de los hombres, a que no tengamos temor al qué dirán, y que más bien demos valiente testimonio de Él ante los demás, aunque por ello tengamos que sufrir persecución. Nuestra fortaleza para el testimonio debemos encontrarla en lo que Jeremías nos ha dicho en la primera lectura (ver Jer 20, 10-13): «el Señor está con nosotros como fuerte soldado»; y en lo que el mismo Jesús ha proclamado en el Evangelio: «No tengamos miedo a los que matan el cuerpo», porque somos muy valiosos para Dios. Hoy en día hay muchos hermanos nuestros que por mostrarse abiertamente como discípulos de Cristo sufren persecución y hasta el martirio, y lo hacen alegremente con la conciencia que su fidelidad a Jesús es el valor supremo de sus vidas. Incluso hay veces nos sucede a nosotros mismos, que por predicar la verdad del Evangelio, sufrimos la burla, la incomprensión, el desprecio, la intolerancia, la calumnia, la difamación, y la marginación”.

“Más bien -continuó Monseñor Eguren- Jesús es muy claro en decirnos a qué sí tenemos que temer: al pecado. Hay que temer ofender a Dios con nuestros pecados, porque el pecado mata la vida de la gracia, mata la vida de Dios en mí, y la pérdida de esta vida es el desastre más grande de todos porque nos condena a la perdición eterna, al infierno. Quiero compartir con ustedes dos ejemplos de dos niños y adolescentes santos que pueden ayudarnos a comprender esta enseñanza. El primero: Santo Domingo Savio, alumno de San Juan Bosco, quien murió a los 15 años de edad. Entre las resoluciones de vida que tomó el día de su Primera Comunión están: «Me confesaré a menudo y comulgaré tan frecuentemente como mi confesor lo permita. Santificaré los domingos y fiestas de guardar en forma especial. Mis amigos serán Jesús y María. Prefiero morir antes que pecar». El segundo ejemplo: la Beata Laurita Vicuña quien muriera a los 13 años. Ella también el día de su primera comunión dejó escrito este propósito: «Jesús mío, quiero morir antes de ofenderte con el pecado; y por eso quiero apartarme de todo lo que pueda separarme de ti». Dos niños que ante la santidad de la Eucaristía nos enseñan a comulgar con el corazón libre de pecado. Dos niños que nos enseñan el horror del pecado y a evitarlo por todos los medios posibles, porque el pecado nos hace perder la amistad con Jesús. Cuando cada domingo nos acercamos a comulgar, a recibir a Cristo en la hostia santa, ¿tenemos esta experiencia de la santidad de Dios y lo recibimos con el corazón limpio de pecado? ¿Somos conscientes de lo terrible que es ofender al Señor pecando y del daño que nos hacemos al pecar comprometiendo con ello nuestra salvación eterna?”.

Oremos por el próximo viaje apostólico del Papa Francisco al Perú

Nuestro Arzobispo exhortó también a los fieles a unirse en oración por la próxima visita apostólica del Santo Padre a nuestro país: Ante el anuncio del próximo viaje del Papa Francisco al Perú, en primer lugar alegrémonos. Alegrémonos que el Vicario de Cristo vendrá al Perú. En segundo lugar oremos.  Oremos para que los frutos de santidad, amor, unidad y paz de su Visita, sean abundantes para bien de todos los peruanos. Sé que nos da pena que no pueda venir a Piura, pero frente a la bendición de su presencia en nuestra Patria, hay que superar la visión gana-pierde de gana una ciudad y pierde otra. No hermanos, con la presencia del Papa en el Perú ganamos todos los peruanos, con su bendición y enseñanzas. Además su presencia en Trujillo hay que verla como una visita a todo el Norte del Perú y no solo a una ciudad. Finalmente hay que comprender que hay que cuidar al Papa y a su salud. No fatigarlo tanto porque son dos viajes apostólicos seguidos, a Chile y al Perú, aunque con todo respeto y cariño le pediremos que reconsidere visitarnos en Piura, y si no se puede pues entonces iremos a verlo nosotros”.

Unidad de Investigación Tutelar de Piura

“Quiero saludar esta mañana a los miembros de la Unidad de Investigación Tutelar que nos acompañan en esta Misa. A la doctora María Consuelo León Curay, actual directora de la UIT en Piura y a todo su equipo de abogados, psicólogos, consejeros y terapeutas. Que el Señor Jesús que tanto cuidado y amor prodigó a los niños, bendiga los importantes trabajos que realizan ustedes en la atención y protección de los menores en abandono y riesgo, restituyendo los derechos de los niños, niñas y adolescentes, cuidando que no sean explotados o maltratados y priorizando su derecho a vivir en una familia”, concluyó Monseñor Eguren.

domingo 25 junio, 2017