“NO HAY NADA MÁS FUERTE QUE EL CORAZÓN DE UN VOLUNTARIO DE CRISTO”

Arzobispo celebra Misa con Voluntarios de Cáritas 

20 de diciembre de 2017 (Oficina de Prensa).- Los voluntarios de nuestra Cáritas Arquidiocesana provenientes en su mayoría del Bajo Piura así como de Piura y Castilla, participaron de la Santa Misa ofrecida en acción de gracias por las labores realizadas en favor de los miles de hermanos damnificados por las fuertes lluvias e inundaciones del Fenómeno del Niño Costero de este año. En la Eucaristía que fue presidida por Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., Presidente de nuestra Cáritas Arquidiocesana., nuestro Arzobispo resaltó la gran cantidad de ayuda que Cáritas Piura viene brindando a nuestros hermanos damnificados. Hasta el momento se ha entregado 133,536 litros de agua para consumo humano, 539 toneladas de productos alimenticios, 8000 kits de aseo personal, 5 toneladas de medicinas, 580 colchones, 2,500 calaminas, 85 bancos de herramientas, 400 tachos purificadores de agua y 210 módulos para mejoramiento de techos, esto para más de 28,839 familias que hacen un total de 144,195 pobladores beneficiados. 

En la celebración estuvieron presentes el Ing. Carlos Zapata Crisanto, Secretario Adjunto de Cáritas Piura, la Srta. Alcira Santos Cárcamo, coordinadora de campo en el Bajo Piura, la Sra. Eufemia López Madrid, responsable de capacitación, el Sr. Javier Zapata Cavero, encargado de logística y el Sr. Cristian Saavedra, responsable del programa de agua y saneamiento del proyecto “Respuesta a Huaycos e Inundaciones – Emergencia Alimentaria 2017”. Participaron también de la celebración un gran número de familias damnificadas provenientes de los Centros Poblados Pedregal Chico, Pedregal Grande y Montecastillo del Distrito de Catacaos, de los caseríos Santa Rosa y Nuevo Pedregal del Distrito de Cura Mori, así como de los albergues San Pedro y San José ubicados en los campamentos de evacuados del Km. 980 en la carretera a Chiclayo, ellos quisieron acompañar a los voluntarios de Cáritas en este día y demostrarles una vez más su profundo agradecimiento por toda la ayuda con la que están siendo beneficiados gracias a ellos.

Al iniciar su homilía, nuestro Pastor agradeció su esfuerzo y dedicación a todos los voluntarios de Cáritas Piura: “Antes que concluya el año he querido que nos encontremos en esta Santa Misa para agradecerles a cada uno de ustedes el esfuerzo, la generosidad y la dedicación con la que han acompañado, ayudado y servido a lo largo de todo este año 2017 a los miles de hermanos damnificados que han soportado y siguen padeciendo por los efectos de las lluvias e inundaciones que hemos soportado. Ustedes han sido para sus hermanos más afligidos un gran signo de esperanza de que el amor de Dios no los ha abandonado en los momentos  más difíciles. Ciertamente no hay nada más fuerte que el corazón de un voluntario de Cristo, porque en él vive el amor del Señor Jesús”.

“Como dice nuestro Papa Francisco, muy próximo ya de llegar al Perú, no hay nada más hermoso y gratificante que entregarse a los demás por el amor de Cristo, y hacerlo en unión con muchos amigos y amigas. Ciertamente el camino de ayudar a tantos miles de hermanos nuestros en necesidad ha sido fatigoso pero la «paga» ha sido inmensamente mayor: ver cómo tantos damnificados, gracias al servicio de amor que les ofrecían, recuperaban la esperanza y la alegría de vivir. Ustedes han sido para ellos la presencia viva de Jesús y de su amor que todo lo consuela, sana y fortalece, así como la presencia caritativa de la Iglesia que no se olvida de sus hijos y hermanos más débiles y necesitados”, acotó Monseñor Eguren.    

María, modelo del voluntario

Continuando con su homilía y reflexionando en el mensaje del Evangelio nuestro Arzobispo dijo: “Estamos en los días mayores y finales del Adviento. La Navidad está muy cerca. Pronto nacerá Jesús, el Salvador, de María la Virgen Madre. El Evangelio de hoy (ver Lc 1, 26-38) nos trae la inefable escena de la Anunciación-Encarnación. Tres actitudes de María en esta escena pueden y deben ayudarnos a vivir de mejor manera nuestra vida cristiana y particularmente vuestro voluntariado. En primer lugar destaca en María su gran capacidad de escucha y de querer comprender bien la voluntad de Dios para después poder entregarse a ella con fe, y obediencia y amor totales. María es la Mujer de la escucha. Su escucha está hecha de atención, de acogida, de disponibilidad. Porque primero escucha, Ella es capaz después de decir «Hágase». Para poder servir es fundamental primero escuchar. Como María, ¿sabes escuchar lo que Jesús te dice y te pide hoy? Cómo María, ¿sabes escuchar también lo que el Señor te dice y te pide a través de tus hermanos, especialmente de los más sufridos y necesitados? Como María, ¿sabes comprender lo que Cristo te manifiesta y te solicita a través de los acontecimientos y sucesos de la vida?”.

“En segundo lugar, María es la Mujer del «Sí», de la respuesta activa a los planes de Dios. Como Ella, ¿sabes darle a Jesús un «Sí» valiente y generoso? Como Ella, ¿sabes entregarte día a día a realizar su voluntad en tu vida? Sólo dándole a Jesús un «Sí» como el de Ella, es posible acoger el amor del Señor en nuestras vidas para después poder derramarlo como un bálsamo de alivio y de alegría en la vida de los demás. Es decir, sin un «Sí» a Jesús, no es posible servir con amor a los hermanos”.

“Finalmente, María es la Mujer del misterio. Al final de la escena de la Anunciación-Encarnación, San Lucas nos dice, «y la dejó el ángel». En estos tiempos marcados por tanto activismo, María nos enseña a saber recogernos en el silencio de la oración para dejarnos asombrar por el misterio del amor de Dios que se hace Niño para ser el Dios-con-nosotros. Que el mercantilismo y los problemas de estos días no nos distraigan de lo esencial de la Navidad: el nacimiento de nuestro Salvador. De la contemplación surge la fuerza para la acción. Queridos Voluntarios de Cáritas: los animo a que en el año 2018 sigamos en este camino de generosa entrega y servicio a los hermanos, siguiendo el ejemplo de María, la servidora del Señor”, concluyó nuestro Pastor.

Los voluntarios de Cáritas Piura continúan con su labor

Es importante resaltar que a lo largo de estos casi 9 meses que han transcurrido desde aquel 27 de marzo en que las aguas del Río Piura se desbordaron inundando nuestra ciudad, arrasando a su paso caseríos y centros poblados del Bajo Piura, dejando aislados a miles de pobladores que tuvieron que abandonar sus hogares, pertenencias y tierras de cultivo para ponerse a salvo, los voluntarios de nuestra Cáritas Arquidiocesana han constituido el brazo de la caridad y de la misericordia de la Iglesia en favor de nuestros hermanos damnificados, y continúan desempeñando su labor con mucha generosidad, entrega y esfuerzo.

miércoles 20 diciembre, 2017