“NO ESTEMOS DORMIDOS, SINO DESPIERTOS”

Arzobispo celebra el inicio del Adviento en Querecotillo

03 de diciembre de 2017 (Oficina de Prensa).- La mañana de hoy Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura visitó la Parroquia “San Francisco Javier” en Querecotillo (Sullana), Santuario del Señor de la Buena Muerte de Chocán, donde celebró la Santa Misa correspondiente al I Domingo de este nuevo Año Litúrgico y realizó la bendición de la Corona de Adviento, cuyas luces nos recuerdan que Cristo es la luz del mundo, el cual vence a las tinieblas. Concelebró la Eucaristía el P. Dergi Facundo Facundo, párroco del lugar, participaron también gran cantidad de fieles que se dieron cita para orar y dar gracias a Dios por todos los dones y gracias recibidas.

Al iniciar su homilía nuestro Pastor destacó la importancia de este tiempo de preparación para la celebración de la Navidad: “Si hay algo que caracteriza a la espiritualidad del Adviento es su invitación a que los cristianos no estemos dormidos sino despiertos, es decir vigilantes y alertas porque el Señor puede llegar en cualquier momento. El sueño del alma es la indiferencia religiosa, es el olvido de Dios y de su amor por nosotros. En cambio el estar despiertos es la actitud de aquel que vive en el permanente asombro del amor del Señor que se encarnó, murió y resucitó por nosotros, y que ante este asombro busca corresponder a ese amor amándolo. Queridos hermanos vivamos un Adviento permanente en nuestras vidas, buscando en todo momento amar al Amor, y haciendo que el Amor sea amado por los demás”.

Continuando con su homilía, Monseñor Eguren dijo: “En la primera lectura, el profeta Isaías con su deseo que el Señor «rasgue el cielo y descienda» nos recuerda que así como Jesús vino una primera vez en la humildad de nuestra carne mortal, vendrá una última y definitiva vez en poder y gloria para juzgar a vivos y muertos y dar premio o castigo conforme a como hayamos vivido. Por ello que el Adviento sea un tiempo para sacudir de nuestro corazón nuestros pecados e infidelidades, nuestros egoísmos y vanidades para que así podamos recorrer el camino de la fe y el amor y con nuestra caridad hagamos resplandecer la esperanza en la vida de los más pobres y necesitados”.

Finalmente nuestro Arzobispo exhortó a todos los presentes a que el Adviento nos impulse a construir un mundo más justo y reconciliado: “En la segunda lectura (ver I Cor. 1, 3-9) San Pablo nos recuerda que nosotros hemos sido colmados con toda clase de dones espirituales, no nos falta ningún don de la gracia. Por ello mientras el Señor Jesús tarda en llegar, apoyados en la gracia de los sacramentos trabajemos por extender su Reino de verdad y amor para que así cuando Él llegue encuentre un mundo más maduro y conforme a su designio divino. Que María Santísima, la Mujer del Adviento, nos enseñe en estas semanas y siempre a ser sensibles al amor de Dios y a trabajar por el Reino de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo. Que el Adviento nos ayude también a prepararnos para acoger al Papa Francisco que pronto estará en el Perú como aquel que viene en nombre del Señor”.

Durante la Santa Misa de hoy, Monseñor Eguren administró también el sacramento de la confirmación a un numeroso grupo de jóvenes y adultos de esta comunidad parroquial. Ellos estuvieron acompañados de sus padres, padrinos, catequistas y amigos.

domingo 3 diciembre, 2017