MONSEÑOR EGUREN CELEBRÓ LA NAVIDAD CON MÁS DE 200 FAMILIAS DE MIGRANTES VENEZOLANOS

23 de diciembre de 2018 (Oficina de Prensa). – Días atrás nuestro Arzobispo Metropolitano, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., celebró la Navidad con 200 familias de migrantes venezolanos que se encuentran viviendo en nuestra ciudad. La actividad se llevó a cabo en el auditorio del Colegio “Nuestra Señora de Lourdes” que está a cargo de las religiosas Hermanas de San José de Tarbes. Previamente el R.P. Pedro Talledo Nizama, Secretario General de Cáritas Piura, el R.P. Miguel Medina Pacherre y el R.P. Juan Hernández Astudillo S.J., celebraron la Santa Misa con las familias venezolanas, donde también estuvo presente la Hna. Alejandrina Quispe Puellas, directora del Colegio Lourdes, ellos vienen organizando el apoyo que la Arquidiócesis brinda a nuestros hermanos migrantes venezolanos. También participaron gran número de voluntarios de las parroquias de Piura y Castilla que se unieron para sacar adelante este hermoso momento de comunión y confraternidad. A su llegada nuestro Pastor fue recibido en medio de fuertes palmas y muestras de alegría por parte de las familias venezolanas, quienes manifestaban así su agradecimiento por las muchas demostraciones de acogida, afecto y solidaridad que la Iglesia de Piura y Tumbes ha tenido con ellos.

Vivan esta Navidad muy cerca de Jesús

Más adelante, Monseñor Eguren dirigiéndose a las familias venezolanas les dijo: “Estamos a pocos días de la Navidad y hemos querido tener este encuentro para celebrar con ustedes esta fecha tan hermosa y significativa para todos los cristianos: el nacimiento de Jesús, nuestro Salvador. En la espiritualidad de la Navidad encontramos que María, José y el Niño fueron peregrinos y migrantes como ustedes. En primer lugar, tuvieron que dejar su tierra y su hogar para cumplir con el censo que el emperador romano César Augusto había ordenado en todo el imperio. La Virgen estaba a punto de dar a luz, pero a pesar de su estado nadie se apiada de ellos ni les brinda un lugar donde poder descansar. Hasta que encuentran el pesebre en donde nace el Niño Jesús, en medio del silencio de la noche y en compañía de los ángeles y los animales del establo. Luego Herodes mandará asesinar a todos los niños nacidos en Belén y la Sagrada Familia tiene que huir hacia Egipto. Por todo ello Jesús se identifica plenamente con ustedes, y en medio de la difícil situación que atraviesan siempre encontrarán en Él su ternura, su consuelo y misericordia. Ustedes, a diferencia de Jesús, María y José, sí han sido acogidos con cariño y generosidad por muchas personas que les han abierto sus casas y corazones, compartiendo lo que tenían con ustedes. Esta Navidad vívanla muy cerca de Jesús, sientan ese amor de Dios que nunca los abandona, especialmente en los momentos más difíciles y de dolor. Tengan la esperanza y la firme confianza de que, así como el ángel se le apareció en sueños a José para decirle que ya podían regresar a su tierra del exilio en Egipto, así también ustedes podrán muy pronto volver a sus hogares en Venezuela para reencontrarse con sus familias y amigos”.

Compartir navideño y entrega de canastas

Posteriormente las familias presentes, que en su gran mayoría provienen de las ciudades de Maracaibo, Barquisimeto o Maracay (Venezuela), disfrutaron una deliciosa chocolatada y luego recibieron de manos de Monseñor Eguren unas canastas navideñas preparadas gracias a la generosidad de los fieles de las Vicarias de Piura, Bajo Piura, Sullana y Talara, a las religiosas de San José de Tarbes y a recursos propios del Arzobispado. Amenizaron el encuentro el coro de niños del Colegio Parroquial “Nuestra Señora del Tránsito” quienes interpretaron conocidos villancicos; asimismo una pareja de profesores del Colegio Lourdes deleitó a los presentes bailando una hermosa marinera norteña; y finalmente, Bianca Farías una niña venezolana entonó “Se llama Venezuela”, una emblemática canción de su país que emocionó hasta las lágrimas a todos los presentes.

De esta manera nuestra Iglesia particular ha querido mostrar su constante cercanía, cariño y preocupación hacia nuestros hermanos migrantes venezolanos. Como nos dice nuestro querido Papa Francisco: “La Iglesia, además de ser una comunidad de fieles, reconoce a Jesucristo en el rostro del prójimo, es madre sin confines y sin fronteras. Es madre de todos y se esfuerza en alimentar la cultura de la acogida y la solidaridad, donde nadie se sienta inútil, fuera de lugar o descartado”.

domingo 23 diciembre, 2018