MONAGUILLOS DE TALARA PARTICIPAN EN JORNADA DE FORMACIÓN ESPIRITUAL

22 de febrero de 2020 (Oficina de Prensa).-  Un gran número de monaguillos, entre niños y jóvenes,  provenientes de las parroquias “Señor de los Milagros”, “Cristo Rey”, “Santa Rosa de Lima” y “La Inmaculada” de la Vicaría Episcopal de Talara se reunieron en las instalaciones de la Institución Educativa Parroquial Santa Rosa de Lima para participar de una jornada de formación bajo el tema: “La Misión del Monaguillo”, que tuvo también como finalidad agradecer a Dios el don de tener monaguillos al servicio del altar, así como suscitar en ellos la escucha al llamado del Señor a la vocación sacerdotal.

En la actividad, que estuvo a cargo del R.P. Alfredo More Quezada, responsable de la Pastoral de Monaguillos del Arzobispado de Piura, los participantes reflexionaron en torno a su labor y misión como monaguillos. Durante el día, los niños y jóvenes tuvieron intensos momentos de oración, rezo del Santo Rosario y adoración al Santísimo Sacramento. También participaron de una serie de dinámicas y exposiciones que estuvieron a cargo de los seminaristas que se encuentran realizando su pastoral en las parroquias de Talara, quienes además les compartieron sus testimonios, los animaron a seguir muy de cerca a Cristo y a escuchar su llamada para responderle con entusiasmo y generosidad.

Respecto a esta actividad, el Padre More, nos comenta que: “Siguiendo la iniciativa y pedido de nuestro Arzobispo, de que se realicen jornadas de formación y maduración en la vocación dirigidas especialmente a los monaguillos de nuestras parroquias, los sacerdotes de esta vicaría hemos querido reunir a estos niños y jóvenes para que redescubran su llamado a la santidad a través del servicio que realizan y renueven ese compromiso, porque ser monaguillo es un gran privilegio, pero todo privilegio supone una responsabilidad y en el caso de ellos esa misión es la de crecer en la amistad con Jesús y de servirle con fe y amor en el altar. Les hemos recordado que en su familia, en el barrio y en la Parroquia saben que son acólitos, por ello tienen la responsabilidad de dar un buen ejemplo tanto por lo que hablan, escuchan, ven o hacen. Jesús cuenta con cada uno de ellos para que sean testigos y apóstoles suyos. Ellos tienen la oportunidad de estar muy cerca del altar donde Jesús está realmente presente en el misterio de amor de su Cuerpo y de su Sangre, por eso deben vivir su servicio creciendo cada día más y más en la amistad con Él por medio de la oración, la escucha de su Palabra, el estudio del catecismo, la confesión frecuente, el servicio lleno de piedad y reverencia en la Santa Misa y sobre todo visitándole todos los días en el Sagrario”.

Por su parte, Álvaro Valiente, un joven monaguillo de la Parroquia “Santa Rosa de Lima” nos cuenta su experiencia tras participar de esta actividad: “Esta jornada me gustó mucho. Al principio me lleno de alegría ver a otros chicos que cumplen el mismo servicio que yo, chicos que fueron llamados a servir en el altar. Los temas que nos dieron los seminaristas nos ayudaron mucho, formamos grupos, compartimos nuestras experiencias y vimos en qué podíamos mejorar en nuestro servicio en la parroquia. El momento más agradable fue cuando entramos a la exposición del Santísimo, porque me hizo darme cuenta una vez más que es Dios mismo quien me llama a este servicio y es a Él a quien debo pedirle ayuda para perseverar en este camino”.

Fernando Miguel, otro joven Talareño, nos comenta además: “Recuerdo la primera vez que asistí a una reunión de formación para ser monaguillo. Jamás imaginé que ahora, diez años después, aún sigo tan ilusionado con esta misión. En gran parte es gracias a los formadores que he tenido, personas que Dios puso en mi camino para guiarme personal y espiritualmente. Desde la primera vez que acolité, le he ido encontrando el sentido a este servicio y me atrevo a afirmar que al estar ahí en el presbiterio se siente una inmensa alegría y tranquilidad, de tan sólo pensar que el Señor te ha llamado a estar ahí por algo, sientes que quieres quedarte ahí por siempre”.

sábado 22 febrero, 2020