MILES DE HERMANOS HAN SIDO ALIVIADOS POR LA CARIDAD DE CRISTO DURANTE LA EMERGENCIA

A 6 meses de iniciada la crisis por el coronavirus en el Perú

15 de septiembre de 2020 (Oficina de Prensa).- Hoy se cumplen 6 meses desde que el Estado Peruano promulgó el Estado de Emergencia Nacional a consecuencia de la llegada de la pandemia del coronavirus a nuestro país. Desde el primer momento de la emergencia, nuestra iglesia Arquidiocesana viene brindando ayuda rápida y eficaz a todo el que lo necesita, pero principalmente a nuestros hermanos enfermos, los más pobres y desamparados. Son muchas las acciones solidarias, que reflejando en estos difíciles momentos una fantasía de la caridad y de la misericordia, vienen desarrollando las parroquias, sacerdotes, consagrados y consagradas, los movimientos eclesiales, los grupos laicales, los fieles cristianos y nuestra Cáritas Arquidiocesana, animados por nuestro Arzobispo Metropolitano Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., quien ante la pandemia lanzó la Campaña “En la Emergencia, la Caridad de Cristo Consuela”.

Alimentos para las familias

Durante todos estos meses, se viene priorizando la entrega de ayuda a quienes no han recibido hasta el momento ningún tipo de apoyo, subsidio estatal, ni privado. Sobre todo, a las familias que han perdido sus trabajos y sus ingresos por causa de la Pandemia. En total hasta el momento se ha beneficiado a aproximadamente 10,000 familias, un total de más de 50,000 personas en Piura y Tumbes, a ellos se les ha hecho entrega de bolsas de víveres, alimentos enlatados, pescado y pollo fresco, fruta y agua embotellada. Asimismo, los comedores parroquiales están trabajando arduamente para poder brindar desayunos, almuerzo y cenas calientes para aquellos hermanos nuestros que están pasando necesidad.

Oxígeno y medicinas para los enfermos

Esta pandemia ha desnudado la triste precariedad del sistema de salud peruano, dejando en evidencia notables carencias como la falta de personal sanitario, infraestructura, equipos médicos y sobre todo medicinas y oxígeno para los pacientes hospitalizados. Por ello desde un primer momento y más aún en los peores meses de la pandemia, cuando la falta de oxígeno en los Hospitales de la Región provocaba la muerte de muchos hermanos nuestros, las campañas impulsadas por la Iglesia para proveer balones de oxígeno permitieron, gracias a la solidaridad de todos, aliviar esta crisis y salvar muchas vidas. Pero además se han hecho grandes esfuerzos para poder abastecer a los centros de salud de las medicinas necesarias para el tratamiento de los pacientes contagiados, pero principalmente de quienes tenían que ser hospitalizados o ingresados a las Unidades de Cuidados Intensivos, proveyéndoles del tan escaso Rocuronio, Meropenem y Propofol, así como de ventiladores mecánicos, cánulas de alto flujo, etc.

Ayudando a quien busca ayudar

Por otro lado, se ha buscado apoyar en todo momento a quienes están en la primera línea de batalla contra esta pandemia, a los médicos, enfermeras y personal sanitario, brindándoles los equipos de protección personal (EPP) necesarios como mascarillas, protectores faciales, guantes y equipos médicos para el monitoreo de los pacientes. También desde las primeras semanas de inamovilidad social obligatoria, y en una forma de expresar nuestra gratitud a aquellos que nos dan seguridad y trabajan por nosotros en estos tiempos de pandemia, se continúa llevando alimentos calientes al personal Policial, de las Fuerzas Armadas, de Serenazgo y Limpieza Pública que recorren las calles día y noche, así como agua embotellada y comida para el personal sanitario, y los familiares de los pacientes que aguardan en los exteriores de nuestros hospitales y centros de salud.

Ayuda a nuestros hermanos encarcelados

La ayuda llegó también a nuestros hermanos y hermanas encarcelados que se encuentran en el Centro Penitenciario de Varones “Ex Rio Seco” y el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación “Miguel Grau” de Piura, así como en el Centro Penitenciario de Mujeres “Virgen de las Mercedes” de Sullana. A ellos se les ha entregado alimentos no perecibles y paquetes o kits conteniendo útiles de aseo personal, tan necesarios en estos tiempos de pandemia, donde una adecuada higiene es fundamental para evitar el aumento de los contagios. Han recibido, además, botellas de lejía y frascos de alcohol en gel, tachos especiales para almacenamiento de agua, rollos de plástico especial para aislar ambientes, mochilas de fumigación, así como botellas de oxígeno y equipos médicos para los tópicos de los centros penitenciarios. También nuestros hermanos migrantes venezolanos han sido beneficiados por estas campañas de solidaridad, muchos han recibido víveres para su manutención y la de sus familias, apoyo y seguimiento médico, albergue para quienes no tenían donde poder cobijarse, etc.

¡TODOS PODEMOS AYUDAR!

Alentamos a todos los que quieran ayudar a que contacten directamente a sus Párrocos para hacerles llegar su donativo. También pueden contactar con aquella Comunidad de Religiosos o Religiosas que esté más próxima, así como con Cáritas Piura y Tumbes al siguiente teléfono y/o correo electrónico: (073) 31-1203; cpiura.administracion@caritas.org.pe

Cualquier donativo económico, también se puede depositar en las siguientes cuentas a nombre del Arzobispado de Piura: 

PARA DONACIONES

Banco de Crédito del Perú (soles): N° 475-1781584-0-75
CCI N° 00247500178158407520

Banco de Crédito del Perú (dólares): N° 475-1535423-1-11
CCI N° 00247500153542311128

Caja Piura (soles): N° 110-01-2606701
CCI N° 80100111001260670193 

martes 15 septiembre, 2020