MENSAJE DEL ARZOBISPO METROPOLITANO POR LAS LLUVIAS

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Queridos hermanos y hermanas en Cristo:

Nuestras Regiones de Piura y Tumbes que conforman nuestra Arquidiócesis, sufren en estos días las consecuencias de las lluvias y las inundaciones, las cuales se prevén continuarán en los próximos meses. Esta situación conlleva un momento difícil para muchas familias. El agua ha entrado en sus casas, hay pérdidas materiales y algunos deberán afrontar en los próximos días situaciones de precariedad e incluso de evacuación.

Si bien es cierto que situaciones como ésta deben activar los mecanismos de ayuda desde las instancias responsables del Estado, no es menos cierto que circunstancias como éstas son también un fuerte llamado a la solidaridad cristiana en donde todos debemos sentirnos responsables de todos, porque el otro es un don para mí. Que el actual momento de emergencia que estamos viviendo sea ocasión propicia para abrir la puerta de nuestro corazón a cualquier necesitado, sea éste un vecino nuestro o un pobre desconocido, reconociendo en él o en ella el rostro de Jesús.

Junto con esta exhortación a la solidaridad y a la caridad cristiana hago un llamado urgente a edificar entre nosotros una “cultura de la prevención”. Sabemos de sobra que vivimos expuestos de manera periódica a las lluvias e inundaciones, así como a las sequías y epidemias recurrentes como el dengue, y constatamos con dolor que es poco o nada lo que hacemos cada año para prevenir éstos y otros males. Ha llegado la hora de vivir en una “cultura de la prevención” entendida como la actitud proactiva de todos los ciudadanos, del gobierno, las familias, las escuelas, las instituciones, las empresas y las comunidades, para emprender acciones de previsión, independientemente de que exista o no el peligro del desastre inminente. “Cultura de la prevención” que es el compromiso por la seguridad, la promoción de la salud y la salvaguarda de la vida humana. Para ello hace falta que anualmente el Gobierno central asigne un presupuesto establecido, sin esperar a que la emergencia se declare para recién autorizar los fondos necesarios.

Quiero informarles que “Caritas Piura y Tumbes” vienen trabajando estos días en un diagnóstico de la situación para identificar aquellos lugares donde más se necesita ayuda y así poder llevar alivio y consuelo. Asimismo en los próximos días adquiriremos equipos de motobombas que sirvan para evacuar aniegos, cuencas ciegas y zonas inundadas ahí donde se necesite. Todo ello gracias al fondo que disponemos de la “Colecta Solidaridad para Emergencias”.

Que la luz de la fe nos haga ver más allá de las sombras de los males inmediatos. Que la esperanza nos sostenga y levante nuestro ánimo en medio de las dificultades, y la caridad nos anime a trabajar unidos para superar cualquier mal y contratiempo. Pido al Señor en mi oración que consuele a los damnificados, que no les falte el apoyo en la dificultad y la solidaridad de todos. A María Santísima, Nuestra Señora de las Mercedes, encomendamos nuestra seguridad, nuestra vida y la de nuestros hermanos.

Con mi bendición pastoral,

Sábado 4 Febrero, 2017