Vivamos estos días santos en toda su profundidad de Amor y recemos por el matrimonio en el Perú

Domingo de Ramos16 de marzo (Oficina de Prensa).- Centenares de personas asistieron el día de hoy temprano por la mañana a la tradicional Misa de Domingo de Ramos, que presidió en la Catedral de Piura, nuestro Arzobispo Metropolitano, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V.

En su homilía Mons. Eguren hizo un enérgico llamado a la protección del matrimonio y de la familia ante la reciente aprobación de parte del Congreso del Perú de la denominada ley del “divorcio express”: “Vemos con suma preocupación que esta Ley en vez de promover la consolidación de los matrimonios, como lo ordena la Constitución en su artículo 4, sobre todo de aquellos que podrían encontrarse en problemas, opta por facilitar la disolución de los mismos, convirtiendo en un mero trámite administrativo un asunto que tiene una relevancia social muy importante porque los matrimonios constituyen los ámbitos de formación integral de los futuros ciudadanos de nuestro país… Hoy en día nuestra sociedad atraviesa por una seria crisis de principios y valores morales e institucionales. Ello ha conllevado que el tejido social se debilite y proliferen conductas delictivas e inmorales que dañan la formación de nuestros niños y jóvenes. Está demostrado que los matrimonios y las familias constituyen la clave para transformar este tipo de situaciones. Si queremos una sociedad sana debemos salir en ayuda de los matrimonios y de las familias para que cumplan el rol fundamental que naturalmente tienen en toda sociedad”.

Domingo de RamosEl Arzobispo de Piura y Tumbes, comenzó la Eucaristía en el atrio de la Catedral donde bendijo a los fieles presentes y a sus ramos. Posteriormente ingresaron con júbilo en procesional hacia el altar, mientras la gran concurrencia, en medio de cantos, agitaba sus palmas conmemorando así la entrada triunfal de Cristo a la ciudad santa de Jerusalén.

Domingo de RamosDurante su homilía, Mons. Eguren hizo un llamado a vivir cristianamente toda la Semana Santa: “No son días para la diversión o el mero descanso, son días para acompañar a Cristo quien se entrega por nuestra reconciliación… Durante estos días no amemos con tibieza al Señor que nos ama con tanto ardor”.

Asimismo exhortó a todos a que durante la Semana Santa, “nos acerquemos sincera y personalmente a recibir el sacramento de la Confesión, también llamado de la Reconciliación. En este sacramento se experimenta siempre la alegría pacificadora del perdón de Dios, como fruto de la confesión humilde y sincera de nuestros pecados ante el sacerdote confesor que representa a Cristo”.

Domingo de Ramos

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domingo 16 marzo, 2008