TODO BUEN CRISTIANO TIENE QUE SER UN BUEN CIUDADANO

PABLO VI NUEVO BEATO DE LA IGLESIA

19 de octubre (Oficina de Prensa).- La mañana de hoy, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura celebró en la Basílica Catedral de nuestra ciudad la Santa Misa correspondiente al XXIX Domingo del Tiempo Ordinario.

Al inicio de su homilía Monseñor Eguren compartió con los presentes una buena noticia que llena de alegría a todos los católicos del mundo: el día de hoy el Papa Francisco beatificó en Roma al Papa Pablo VI, quien fuera sucesor de San Pedro entre 1963 – 1978 y llevó a término el Concilio Vaticano II iniciado por su predecesor el Papa San Juan XXIII. Asimismo el beato Pablo VI fue el primer Papa que visitó los 5 continentes del mundo pues fue un gran impulsor de la evangelización de los pueblos. Al respecto Monseñor Eguren manifestó que “tenemos la dicha de que los últimos Pontífices de estos tiempos – San Juan XXIII, el beato Pablo VI y San Juan Pablo II – nos hablen a todos nosotros con su extraordinaria vida de santidad”.

 Más adelante, nuestro Arzobispo reflexionó sobre el Evangelio del día (Mt 22,15-21): “Queridos hermanos, hoy el Señor Jesús nos deja una importante enseñanza a partir de su respuesta a los fariseos y herodianos que buscaban tenderle una trampa para desacreditarlo y difamarlo preguntándole si era lícito o no pagar el impuesto al César. Jesús tendrá una sabia respuesta: «Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios». Con ello Jesús nos enseña por un lado que no está mal cumplir con nuestras obligaciones como ciudadanos y respetar las leyes civiles ya que vivimos en medio de una sociedad; es más, todo buen cristiano debe ser un buen ciudadano y así contribuir a construir una sociedad justa, pacífica y reconciliada.

 “Pero – agregó nuestro Pastor – debemos obedecer estas leyes civiles siempre y cuando estén en armonía con las leyes de Dios, las cuales están por encima de aquéllas, e inscritas en nuestra naturaleza y reveladas por Él por medio de su Hijo nuestro Señor Jesucristo. Es importante que las leyes civiles no se opongan a la verdad de Dios; y si este fuera el caso, los cristianos tenemos el derecho de la objeción de conciencia, es decir, el negarnos a cumplir con una ley que por ir en contra de la ley naural y divina es inmoral e inicua. Un claro ejemplo de ello es el Protocolo de Aborto Terapéutico recientemente aprobado en nuestro país: un médico no está obligado a cumplir con esta disposición porque va en contra del mandamiento de Dios: “NO MATARÁS”, con el cual Dios nos enseña que toda vida humana es sagrada e inviolable desde su concepción hasta su fin natural”.

 Finalmente exhortó a los presentes diciendo: “Hermanos, por otro lado hemos de dar a Dios lo que es de Dios. Recordemos que todos nosotros somos imagen y semejanza de Dios, es decir, llevamos impresa en lo más profundo de nuestro ser la imagen de nuestro Creador. Él es nuestro origen y nuestro fin, la fuente de todo lo que somos y tenemos. Por ello preguntémonos: ¿Le doy a Dios lo que es de Dios?, es decir, ¿Le entrego toda mi vida a Él? Hagámoslo, pues el Señor nos devolverá en plenitud mucho más de lo que nosotros le hemos dado. Así es de bueno y generoso el Señor con nosotros: cuanto más le entreguemos nuestra vida, más la encontraremos con Él plenificada y realizada”.

domingo 19 octubre, 2014