¡Sin familia no hay futuro para el hombre y para el mundo!

¡Sin familia no hay futuro para el hombre y para el mundo!15 de septiembre (Oficina de Prensa).- “Sin familia no hay futuro para el hombre y para el mundo. Hago un urgente llamado para que en cada hogar, los padres vivan plenamente su vocación, asumida desde el mismo momento en el que se dijeron «sí» para toda la vida y la gracia del sacramento del matrimonio informó sus vidas. Vocación al amor fiel, semejante al de Cristo en la Cruz por nosotros, porque sin amor el matrimonio no es nada. Vocación a la vida, donde el amor de los esposos se hace fecundo en el don de los hijos. Vida que debe ser acogida con alegría y defendida con firmeza desde el momento mismo de la concepción. Vocación a la educación de sus hijos, en todo lo humano como en todo lo cristiano”, fueron las palabras de Mons. José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., con ocasión de la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz y del Día de la Familia.

¡Sin familia no hay futuro para el hombre y para el mundo!En el marco de estas hermosas celebraciones, el Arzobispo Metropolitano de Piura presidió dos Eucarísticas. La primera, en la Parroquia Santísima Cruz del Norte, concelebrada por el Pbro. Rómulo Gibaja Delgado; y la segunda, a las 7:30 p.m. en la Basílica Catedral de Piura, donde las religiosas de la congregación Canonesas de la Cruz de Piura renovaron sus votos al celebrar el 89º aniversario de su fundación.

Durante su homilía, el Pastor de Piura y Tumbes, manifestó: “Queridos Padres de familia: ustedes son los primeros y fundamentales educadores de sus hijos. Esta tarea de la educación de sus hijos abarca las virtudes humanas y las cristianas; comprende las devociones, tantas veces nacidas de la religiosidad popular; supone cultivar en sus hijos la vida moral y cívica; y sobre todo cooperar con el auxilio de la gracia a que sus hijos conozca, amen y siguen a Cristo, el hombre nuevo y perfecto, el camino, la verdad y la vida. Él único capaz de llenar la vida de auténtico sentido y plenitud”.

¡Sin familia no hay futuro para el hombre y para el mundo!En otro momento dijo: “Queridos Padres: hoy fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, no se olviden que el amor que están llamados a vivir es el amor de Cristo crucificado por su Iglesia. Así como el Señor nos ha amado hasta el extremo de sí mismo en la Cruz, así deberán amarse el uno al otro, con ese mismo grado de entrega y de donación. Por ello que no falte en su hogar una Cruz y en ella el Crucificado. El Crucifijo les recordará cada día la medida del amor que están llamados a vivir y que constituye la dignidad y el gozo de su vocación matrimonial. Para vivir un amor así, no se olviden que necesitan de Cristo, ya que sin Él nada pueden hacer (ver Jn 15, 5). De ahí la importancia de que tengan una vida de profunda unión con Jesús, por medio de la oración diaria y perseverante; por una vida sacramental frecuente que tenga en la Eucaristía Dominical su centro; por una vida de fe que los lleve a nutrirse constantemente de la Palabra de Dios, que es guía segura en nuestro camino de felicidad y de la salvación; y por una vida de ardiente caridad hacia los demás, particularmente hacia los más pobres y necesitados. Que ellos los encuentren siempre solícitos y generosos”.

Cada 14 de septiembre la Iglesia celebra la veneración a las reliquias de la Santa Cruz de Cristo en Jerusalén, tras ser hallada en el año 320, por parte de Santa Elena, madre de Constantino. Más tarde Cosroas, rey de Persia se llevó la cruz a su país y el emperador Heráclito la devolvió a Jerusalén.

 

 ¡Sin familia no hay futuro para el hombre y para el mundo!

¡Sin familia no hay futuro para el hombre y para el mundo!

¡Sin familia no hay futuro para el hombre y para el mundo!

lunes 15 septiembre, 2008