“SEAMOS AGRADECIDOS ANTE LA GRATUIDAD DEL AMOR DE DIOS” EXHORTA MONSEÑOR EGUREN A EDUCADORES

 10 de octubre (Oficina de prensa).- Con una Santa Misa presidida por Monseñor José Antonio Eguren, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, fue inaugurada hoy la XXIII Convención Nacional de Educación Católica que lleva por nombre “Calidad Educativa y Formativa en la Escuela Católica”, la cual se realizará hasta el 13 de octubre en el Coliseo Salesiano Don Bosco de Piura.

Ante la presencia de más de tres mil profesores de todo el país e invitados especiales de México y Chile, Monseñor Eguren destacó en relación al Evangelio de este Domingo sobre “la curación de los diez leprosos” (Lc 17, 11 – 19) la importancia de ser agradecidos, especialmente ante las manifestaciones de Dios en nuestras vidas.

 “La experiencia de la gratuidad del amor de Dios hoy escasea, por eso hay olvido de Él, hay indiferencia para con Él, hay ingratitud con Él. De ahí la importancia de la educación católica, de ustedes educadores, de llevar la experiencia de ese amor gratuito a sus alumnos para que se fortalezca la fe y nos lleve a poner al Señor Jesús en el centro de nuestras vidas porque sin Él poco o nada somos”, sostuvo Monseñor Eguren.

Nuestro Arzobispo explicó que el soberbio y el engreído “es el que piensa que todo lo que es y tiene le es debido, que lo tiene por derecho propio, porque él se lo ha ganado y porque se lo merece. No sabe dar gracias, pues piensa que a nadie tiene de qué agradecer. En cambio, quien sabe ser agradecido sabe que todo lo que es y tiene, por más que haya trabajado mucho por obtenerlo, es en última instancia un don recibido de Dios. Por eso sabe hacer de su vida un gesto de constante gratitud para con el Señor y para con los demás”.

 Monseñor Eguren explicó que "la tarea de la educación es la formación de la personalidad humana, y para ello tenemos que encaminar a nuestros alumnos hacia un crecimiento integral que supone ayudarlos en su relación con el mundo, con los demás, pero principalmente en su encuentro con Dios. La persona humana llega a serlo de manera plena en la relación con Dios. Y sabemos que Dios tiene un nombre y tiene un rostro: Jesús de Nazaret. Por eso la educación católica proclama que la persona humana no tiene sentido fuera de Cristo”.

“La educación – agregó nuestro Pastor – no sólo es instruir, sino que también es llevar a los alumnos a que participen de ese encuentro con Dios, para que participen de la Verdad y del Amor. Es lo que ha pedido el Papa Benedicto XVI en su reciente viaje a Inglaterra: acentuar la dimensión trascendente de la educación, es decir, la educación católica no sólo debe presentar a Jesús a los alumnos, sino que debe ser un medio que les permita encontrarse con Él”.

Finalmente, Monseñor Eguren recordó a los presentes la importancia del rezo del Rosario como la oración más querida por la Madre de Dios y que conduce directamente a Cristo. “En esto el Consorcio de Centros Educativos Católicos del Perú puede hacer muchísimo, para que el Rosario sea rezado en familia y los jóvenes lo tomen con confianza en sus manos, para que esta oración nos impulse a la santidad y nos lleva a la configuración con Cristo”.

domingo 10 octubre, 2010