SAN JOSEMARÍA NOS ENSEÑÓ QUE LA SANTIDAD ESTÁ AL ALCANCE DE TODOS

Santa Misa en la Universidad de Piura

 01 de julio (Oficina de Prensa).- El pasado jueves 26 de junio, el Arzobispo Metropolitano de Piura, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., presidió la Santa Misa en la Ermita de la Universidad de Piura con ocasión de celebrarse la Fiesta de San Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei así como fundador y Primer Canciller de la Universidad de Piura. Estuvieron presentes el Dr. Sergio Balarezo Saldaña, Rector de este centro de estudios y su consejo superior. Concelebraron esta misa el R.P. Ricardo González Gatica, Capellán Mayor de la universidad y demás capellanes universitarios. Asistieron muchos miembros numerarios y súpernumerarios del Opus Dei, así como alumnos de la universidad y amigos.

En su homilía, Monseñor Eguren resaltó las principales virtudes de San Josemaría Escrivá que lo llevaron a la santidad: “Hoy que celebramos la fiesta de San Josemaría, sacerdote y fundador del Opus Dei, hay que recordar los rasgos esenciales de su santidad, los cuales fueron: ser un sacerdote ejemplar y entregado totalmente a su ministerio sacerdotal, que hizo de la Eucaristía la fuente y el culmen de su vida; un santo que enseñó que Cristo debe ser la cumbre de toda actividad humana; un ministro sagrado que amó apasionadamente al mundo, con un “amor redentor”; un apóstol incansable del Sacramento de la Penitencia, que amaba delicadamente a María, Madre de Dios y Madre nuestra, así como a San José, y un gran devoto de los Ángeles Custodios. Finalmente amó con todas las fuerzas de su corazón sacerdotal a la Iglesia, y se ofrecía en holocausto de reparación y penitencia por los pecados con los que las criaturas manchan su rostro materno”.

 En otro momento nuestro Arzobispo remarcó que "la misión encomendada por el Señor Jesús a San Josemaría, consistió entonces en proclamar la vocación universal a la santidad señalando el trabajo, para los fieles cristianos llamados a servir a Dios en el mundo, como ámbito de santificación, y significó dar vida en la Iglesia a una institución, el Opus Dei, que tiene como fin difundir este mensaje de actualidad perenne y ayudar a todos, sin distinción alguna, a ponerlo en práctica. El mensaje de San Josemaría suscitado por el Espíritu Santo en el siglo XX, es sin lugar a dudas trascendental para el tercer milenio que hemos comenzado a vivir”.

“No quiero concluir estas palabras sin recordarles lo que vuestro santo fundador decía de vuestro quehacer universitario: “La Universidad es el lugar idóneo para adquirir la preparación que permita luego contribuir a dar solución a los grandes problemas sociales y defender los derechos fundamentales de la persona”. Porque como afirmaba San Juan Pablo II, “la Iglesia tiene un proyecto de hombre, de un hombre nuevo renacido por la gracia” (Homilía a los universitarios, 5-I-79), y este proyecto de persona humana es el que hoy en día está seriamente amenazado y hay que defenderlo, porque si no lo hacemos la verdad de la persona humana se oscurecerá dando paso a muchas aberraciones que lesionarán gravemente la dignidad del hombre, creado a imagen y semejanza de Dios”, precisó nuestro Pastor.

 Al finalizar su homilía Monseñor Eguren manifestó: “También hoy estamos alegres ya que el próximo 27 de septiembre será proclamado beato de la Santa Iglesia, Don Álvaro del Portillo (1914-1994), obispo y primer sucesor de San Josemaría. Demos gracias a Dios por este gran don que hace a Su Iglesia, recordando lo que el mismo Don Álvaro dijera cuando comenzó el proceso de San Josemaría: no se trata de buscar la propia gloria sino la de la Iglesia”.

martes 1 julio, 2014