“QUERIDOS POLICÍAS: VUESTRA VERDADERA FORTALEZA RESIDE EN VUESTRA FUERZA MORAL”

En la Solemnidad de Santa Rosa de Lima

Santa Misa por el XXVI Aniversario de la Policía Nacional del Perú 

30 de agosto (Oficina de Prensa).- Hoy en el día en que celebramos a Santa Rosa de Lima, la primera flor de santidad de América, Patrona de la Policía Nacional del Perú y de las Enfermeras de nuestro país, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura presidió la Santa Misa en la Basílica Catedral de nuestra ciudad al conmemorarse el XXVI Aniversario de nuestra querida Policía Nacional. Concelebraron el R.P. Wilfredo Gonza, Capellán del Ejército y el R.P. Felizardo Arrascue, Capellán de la Fuerza Aérea en Piura.

Al iniciar la Santa Misa nuestro Arzobispo bendijo el anda y la imagen de Santa Rosa de Lima que nuestra Policía Nacional ha obsequiado a la Basílica Catedral para su veneración. Luego durante su homilía Monseñor Eguren se dirigió a todos los miembros de la Policía Nacional, autoridades y fieles presentes: “Hoy junto con la solemnidad de Santa Rosa de Lima, celebramos a nuestra querida Policía Nacional del Perú y a nuestras Enfermeras, que tienen a Santa Rosa por su patrona, defensora y ángel guardián. Así lo testimonia la imagen de nuestra santa siempre presente en toda comisaría o local policial y en todo hospital. Rendimos homenaje a nuestros policías que a lo largo de nuestra historia hasta nuestros días, con su entrega cotidiana y con su servicio sacrificado y abnegado, contribuyen a la seguridad interna del Perú, a su paz y a preservar la vida de todos los peruanos. A la ciudanía le pido que respeten a su Policía Nacional. No respetar a un Policía, es no respetar a Dios, a la Patria y a la Ley. Y sin el respeto a Dios, a la Patria y a la Ley el Perú se nos deshace, la sociedad se trastorna”.

 “Asimismo – continuó diciendo el Arzobispo – a nuestros Policías, también llamados los «Caballeros de la Ley y los Custodios de la Paz», les pedimos que siempre honren el uniforme de la Patria, siendo hombres virtuosos, personas morales, ejemplares e intachables, para que sean guías auténticos para los demás y factores vivos de ética social, que con sus vidas y sus palabras estimulen a los demás a ser hombres de bien. Queridos Policías: Vuestra verdadera fortaleza reside en vuestra fuerza moral”.

Más adelante destacó los rasgos principales de la santidad de Santa Rosa de Lima, que han de ser una fuente de inspiración para que cada policía viva en plenitud su vocación policial: “Como Santa Rosa sean hombres y mujeres de profunda vida de oración, expresada también en la confesión frecuente, la asistencia a la Misa Dominical, la meditación frecuente de la Palabra de Dios y la devoción sincera a vuestra patrona. Su diaria misión los lleva cada día a estar muy cerca al misterio del mal para combatirlo. Sin el Señor es imposible resistir al mal y tener la fuerza para vencerlo. Por más equipamiento y recursos que tengan, sin el Señor, nada podrán hacer. Por eso la vida de unión con Cristo en la Iglesia es la clave en la lucha contra el maligno y el mal hoy expresado de muchas maneras como la delincuencia, el crimen organizado, el narcotráfico y el terrorismo”.

 A continuación agregó: “Como Santa Rosa hagan de los pobres vuestra opción preferencial. Puesto que ella ama a Cristo, el despreciado, el doliente, Aquél que por nosotros se hizo pobre, ella también ama a los pobres que llegaron a ser sus hermanos más cercanos y queridos. Las penitencias que ella hacía no era en absoluto una forma de masoquismo, sino de solidaridad con todos los pobres y los que sufren, solidaridad que brota de la comunión con el Cristo doliente y crucificado. Estimados policías nacionales, a ejemplo de Santa Rosa, siempre acojan y defiendan al pobre y necesitado, sean el amparo del que no tiene quien lo defienda y auxilie. Ayuden al que sufre injusticia y ve atropellados sus derechos. En ellos esta Cristo con las rasgos de su pasión pidiéndoles que sean como el Cireneo que lo ayudó a cargar con su cruz”.

Antes de concluir Monseñor Eguren los exhortó a tener siempre el mismo ardor por su vocación como nuestra Santa: “Como Santa Rosa tengan ardor, ilusión y entusiasmo por vuestra vocación y misión. Rosa de Santa María, expresaba con estas palabras este anhelo por su misión: “¡Escuchadme, pueblos! ¡Escuchadme, naciones! Por mandato de Cristo os exhorto. Queridos policías, como Santa Rosa ardan en deseos por cumplir con vuestra misión. Que sus vidas expresen que aman intensamente el ideal policial y que se esfuerzan por realizarlo. Que Santa Rosa de Lima, Patrona y modelo de vida cristiana, los proteja de todo mal, les alcance sabiduría y fortaleza y mantenga sus corazones en la auténtica paz, aquella que procede de Dios”.

 

sábado 30 agosto, 2014