POLICÍA NACIONAL DEL PERÚ CELEBRÓ CON SANTA MISA DÍA DE SU PATRONA, SANTA ROSA DE LIMA

 30 de agosto (Oficina de prensa).- Con una Santa Misa en la Basílica Catedral de Piura fue celebrada hoy la Solemnidad de Santa Rosa de Lima, la primera Santa de América, Patrona de la Policía Nacional del Perú y de las Enfermeras de nuestro país. La celebración eucarística fue presidida por Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo Metropolitanos de Piura, y concelebrada por el Capellán del Ejército Peruano – Piura, Pbro. Wilfredo Gonza y el Capellán de la Fuerza Aérea Peruana – Piura, Pbro. Felizardo Arrascue.

También asistieron las principales autoridades civiles y militares de la Región, destacando la presencia del Mayor General de la Policía Nacional del Perú (PNP), Mauro Medina Guimaraes, Director de la Primera Dirección Territorial Policial que deja sus funciones para ser relevado por el Mayor General Alfredo Miranda Benavides, quien también estuvo presente.

 Monseñor Eguren agradeció y reconoció la ardua labor que la Policía Nacional ha realizado desde sus inicios, agradeciendo de manera particular a “tantos héroes y mártires de la Policía que han entregado su vida, y detentan el honor patrio para mantener el orden interno y para luchar contra la delincuencia, el crimen organizado y el narcotráfico, prodigándonos de la paz y la tranquilidad social”.

Nuestro Pastor hizo un llamado a respetar a la Policía Nacional, pues “ellos representan para nosotros la ley y el orden, por ello le debemos el respeto y la obediencia a lo que nos indican. Sin duda que ellos, “caballeros de la ley” como se les denomina, responderán a ese respeto que nosotros le tributemos defendiendo a la patria y manteniendo el orden interno, luchando contra la delincuencia, el crimen organizado, el narcotráfico y el terrorismo; siendo hombres de honor, personas morales, ejemplares e intachables en el cumplimiento de su vocación policial. Son los dos elementos que deben conjugarse: de nuestra parte, respeto a los policías, y de parte del policía ser hombre de respeto y vestir con honra el uniforme de la patria, comportándose como hombres de valor.”

BUSCAR EL BIEN Y COMBATIR EL MAL

 Monseñor Eguren señaló que “el auténtico policía busca el bien y combate el mal. Queridos Policías: para ambas tareas, que son como las dos caras de la misma moneda, necesitan de Dios. No puede haber una efectiva lucha contra el mal ni una auténtica búsqueda del bien si no se tiene a Dios presente. Por eso el ejemplo de Santa Rosa no puede ser más elocuente. Una mujer que destacó por su intensa vida de oración, intensa vida de unidad con el Señor, atendiendo a los más pobres, atendiendo a las necesidades de hambre, de vestido, de compañía y de consuelo, teniendo largas horas dedicadas a la oración de donde sacaba las fuerzas necesaria para cumplir con su misión. Como Santa Rosa, sean hombres y mujeres de oración, de confesión frecuente, de misa dominical, de profunda vida cristiana, para que obtengan de Dios la fortaleza que les permitirá hacer el bien y combatir el mal."

CARIDAD Y PENITENCIA

 Monseñor Eguren explicó que Santa Rosa de Lima también destacó por su vida de penitencia. “Las largas horas de penitencia y mortificación las hacía para identificarse con su amado Jesús en la Cruz, como una forma de solidarizarse con los pobres y con todos los que sufren. Un Policía, al igual que Santa Rosa, está llamado a vivir esa capacidad de mortificación, de oblación, de sacrificio de la propia existencia, de servicio a los demás, y en algunos casos hasta llegar a entregar la propia vida.”

“Un policía – agregó nuestro Pastor – debe estar la servicio de los pobres, de los que más sufren, de los que no tienen quién los defienda. Y en ese servicio debe comprender que a quien está sirviendo es al mismo Jesucristo, como lo hacía Santa Rosa.”

Asimismo, Monseñor Eguren destacó que un Policía está llamado a amar. “Es el amor lo que nos da el triunfo, pues al mal se le vence con amor. El cumplimiento de la misión policial que se les encomienda, que muchas veces requiere de fuerza y firmeza, no es otra cosa que el culto del amor. Cuando se cumple con esta misión policial de esa forma es cuando el enemigo del mal es derrotado, así nos enseña Santa Rosa”, prosiguió nuestro Arzobispo.

RESPONSABILIDAD CIUDADANA

 “La seguridad ciudadana es uno de los clamores más fuerte en estos tiempos. Yo quisiera complementar este concepto con otro: la responsabilidad ciudadana. No le pidamos todo a la Policía. Es muy fácil cuando hay delincuencia, robo, crimen organizado, narcotráfico y tantos otros males reclamarle a la Policía o a las Fuerzas Armadas más acción, pero también nosotros ciudadanos tenemos parte en ello. Complementemos este concepto de seguridad ciudadana con el de responsabilidad ciudadana. Les invito a preguntarse si en el barrio donde viven ¿conocen a sus vecinos? ¿Están unidos con ellos? Si así lo hacemos podremos estar más alertas y vigilantes para que podamos denunciar a tiempo al extraño que nos quiera hacer daño. Unamos nuestras fuerzas y en esta unidad ayudemos también a la Policía Nacional”, explicó Monseñor Eguren.

“Muchas veces preferimos callar ante un delito. Si podemos denunciar algo que no está bien, no tengamos miedo de hacerlo. Esto importante para complementar la seguridad ciudadana con nuestra responsabilidad”, continuó nuestro Pastor.

Al finalizar la homilía, Monseñor Eguren pidió al Supremo Gobierno y al Gobierno Regional y locales que sigan proporcionando más recursos y medios a la Policía Nacional, para que puedan llevar delante de la mejor manera la labor que se les encomienda.

 Durante la Santa Misa el Arzobispo Metropolitano de Piura hizo entrega a las altas autoridades civiles y militares de un recuerdo del Congreso Eucarístico y Mariano que se efectuó en Piura del 12 al 15 de agosto en agradecimiento por toda la ayuda dispensada para la buena marcha de este gran acontecimiento eclesial que marcó la historia de nuestra ciudad.

Finalizada la celebración eucarística la imagen de la Santa Rosa salió en procesión por todo el perímetro de la Plaza de Armas de Piura acompañada por las autoridades, fieles devotos y por la banda de música de la Policía Nacional.

Cabe recordar que Santa Rosa de Lima es considerada como símbolo permanente de la conducta moral de los efectivos policiales. Dadas sus excelentes virtudes fue designada Patrona de la Policía Nacional del Perú, mediante decreto Supremo N° 27-89, el 18 de septiembre de 1989. Posteriormente en 1995, la imagen de la Santa Limeña fue condecorada con la Orden al Mérito de la Policía Nacional del Perú, en el grado de Gran Cruz, también se le ha otorgado la Banda Honorífica como Generala de la Policía Nacional, en su calidad de Patrona del Instituto.

PARROQUIA SANTA ROSA DE LIMA

 Por la tarde, cientos de fieles católicos se agolparon en la Parroquia Santa Rosa de Lima, ubicada en el Asentamiento Humano del mismo nombre en Piura, para celebrar la fiesta de nuestra primera Santa. La Eucaristía fue celebrada por Monseñor Eguren y concelebrada por el párroco del lugar, Monseñor Luciano Maza y el Pbro. Álvaro Otero.

Durante la homilía Monseñor Eguren recordó que la celebración del día de Santa Rosa de Lima “debe llevarnos a renovar nuestros deseos de alcanzar la santidad, pues no es privilegio de unos cuantos, sino que es una exigencia de nuestro bautismo, de todos los que formamos la Iglesia. La santidad es una vocación universal”.

“El Congreso Eucarístico y Mariano recién celebrado en Piura – continuó nuestro Arzobispo – nos reclama una nueva oleada de santidad. El santo es aquel que se hace uno con Jesús, que asemeja plenamente su vida a la de Cristo, que se esfuerza por cooperar con la gracia para llegar a pensar, sentir y actuar como Él, así como nos enseña Santa Rosa. La santidad es necesaria para que sea posible una auténtica evangelización, pues no olvidemos que el mejor evangelizador es el santo.”

lunes 30 agosto, 2010