Piura y Tumbes se consagra a la Santísima Virgen María este 24 de septiembre

Consagración al a Virgen María15 de septiembre (Oficina de Prensa).- Durante la clausura del IX Congreso Eucarístico Nacional, recientemente celebrado en la ciudad de Chimbote, se realizó el pasado 30 de agosto, la Consagración del Perú a la Santísima Virgen María. Y cada Iglesia particular del Perú deberá también consagrarse a la Madre de Dios y de la Iglesia.

En nuestro caso de Piura y Tumbes, se realizará el próximo lunes 24 de septiembre, fiesta de Nuestra Señora de las Mercedes, Patrona de nuestra Región. Esta consagración se realizará en su Santuario de Paita en la Solemne Misa que presidirá Mons. José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, a las 10:30 a.m.

Asimismo Mons. Eguren manifestó “que la Consagración se efectúe también ese mismo día en todas las parroquias e iglesias de la Arquidiócesis de Piura y Tumbes al final de una Misa en honor a Santa María que deberá ser especialmente convocada, organizada y presidida por el párroco, rector o capellán correspondiente. Su horario deberá ser fijado en cada caso con el criterio de asegurar la máxima participación posible de nuestros fieles laicos. Pido se avise con la debida anticipación la hora escogida para que la asistencia sea significativa. Asimismo solicito a los párrocos y comunidades de vida religiosa y consagrada que tengan colegios a su cargo, que realicen esta Consagración con sus alumnos y padres de familia en alguna ceremonia escolar a realizarse durante la semana del 24 al 28 de septiembre. Lo mismo pido a los responsables de los Movimientos Eclesiales y Grupos Apostólicos. Adjunta a la presente encontrarán el texto de la Oración de Consagración a la Santísima Virgen María a usarse”.

Consagrarse a Santa María significa hacerla entrar en la propia vida espiritual y nos introduce en una profunda relación interpersonal con la Madre del Señor, para que bajo su guía, Ella nos configure con su Hijo, el Señor Jesús. Consagrarse a María significa ponernos a su servicio para secundarla en su misión apostólica de dar a luz a Jesús en la vida de los demás. Consagrarse a María significa acoger su ayuda y protección para construir en nuestra sociedad la ansiada Civilización del Amor.

A continuación les ofrecemos la oración del Acto de Consagración de la Arquidiócesis de Piura y Tumbes a Nuestra Señora de las Mercedes.

ACTO DE CONSAGRACIÓN
DE LA ARQUIDIÓCESIS DE PIURA Y TUMBES
A NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES

– 24 de Septiembre de 2007 –

¡Dios te salve, María, llena de gracia! Madre de Misericordia,
a quien en nuestra Región
veneramos como Nuestra Señora de las Mercedes.
“Mamita Meche” como cariñosamente te llamamos tus hijos.

Hoy en el día de tu fiesta, queremos consagrarte
esta porción del Pueblo de Dios que peregrina por Piura y Tumbes,
como fruto de la Consagración del Perú
que te hiciéramos el pasado 30 de agosto,
en la clausura del IX Congreso Eucarístico Nacional.

Señora, Madre nuestra,
hoy se vuelven a ti los ojos de los discípulos de Jesús,
Hijo único del Padre Eterno y de ti, siempre Virgen.

En esta hora de esperanza para el Perú,
deseamos reafirmar nuestra fe en Cristo,
Camino, Verdad y Vida.

Hoy queremos confiarte el futuro que nos espera,
rogándote que nos acompañes en nuestra misión
y en nuestro servicio a los hombres.

Santa María, sabemos que el camino es arduo.
Esta tierra gloriosa, cuna de Santos,
se ve afligida por catástrofes naturales
y por la pobreza y la injusticia.

Pero Tú eres faro luminoso
que, en nuestras noches oscuras,
alumbras nuestros caminos inciertos.

Nos consagramos a ti.
Deseamos ofrecerte nuestro amor filial
y nuestra confianza en tu solicitud maternal.

Estrella de la Evangelización,
despierta nuestras conciencias y ayúdanos a descubrir
lo que el Espíritu nos está diciendo,
para que anunciemos a Cristo a quienes no le conocen aún
o, habiéndole conocido, se han alejado de Él.

En tus manos, oh Madre de bondad,
depositamos los gozos y las esperanzas,
las tristezas y las angustias de nuestro pueblo
al que tanto amas.

Santa María, Virgen atenta y diligente,
haz que toda familia cristiana,
llamada a ser santuario de la vida e iglesia doméstica,
pueda educar a sus hijos en la fe y en el amor.

Madre de la Iglesia, te confiamos
a nuestros sacerdotes y seminaristas,
nuestras comunidades de vida consagrada y nuestras parroquias,
las escuelas de formación de laicos,
los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades,
nuestras hermandades y cofradías,
y todos los grupos de apostolado.

Consuelo de los afligidos y mediadora de todas las gracias y mercedes,
te presentamos, seguros de tu intercesión ante tu Hijo,
las necesidades de nuestro pueblo,
el dolor de los enfermos, la angustia de los desocupados,
la soledad de los ancianos y la incertidumbre de los jóvenes.

Refugio de los pecadores y Esperanza nuestra,
Madre del Reconciliador,
acompaña en su arrepentimiento sincero
a quien se ha extraviado en el pecado,
y a todo el que busca el sentido de su vida.

Hoy queremos, con todo el pueblo santo
que peregrina en el Perú y en todo el continente,
ponernos cerca de tu Inmaculado y Dolorosa Corazón
para seguir siendo testigos valientes del Evangelio,
constructores de la unidad de la Iglesia,
y artesanos de la Civilización del Amor. Madre de las Mercedes:
en ti el triunfo del bien sobre el mal nos llena de esperanza
y de ilusión en nuestro caminar.

Acoge con amor esta ofrenda de tus hijos
y bendice esta amada tierra con los dones de la reconciliación y la paz.

¡Oh clemente, oh piadosa,
oh dulce, Virgen María!

Amén.

domingo 16 septiembre, 2007