“LA VERDADERA CONVERSIÓN EMPIEZA POR ADQUIRIR LA FORMA DE PENSAR DE JESÚS”

 01 de septiembre (Oficina de Prensa).- La mañana de ayer ante una gran cantidad de fieles congregados en la Basílica Catedral de Piura, nuestro Arzobispo, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., presidió la Santa Misa correspondiente al XXII Domingo del Tiempo Ordinario.

En su homilía Monseñor Eguren reflexionó sobre el Evangelio (Mt 16,21-27) diciendo: “La primera enseñanza que el Señor nos deja hoy es lo que le dice a Pedro: «Tú piensas como los hombres, no como Dios». Queridos hermanos muchas veces en nuestra vida somos como Pedro, pensamos más como los hombres y con los criterios del mundo, que con los criterios de Dios. Por ello el Señor nos llama a la conversión. Y la palabra conversión proviene de una palabra griega “metánoia”, que significa cambio de la mente. Sólo cuando se produce un cambio de mentalidad – que consiste en dejar los criterios del mundo para adquirir la forma de pensar de Cristo – se da en nosotros una auténtica conversión, que tiene como consecuencia el cambio del corazón que nos lleva a actuar en la vida como cristianos, de manera correcta y coherente.

 “Muchas veces pensamos – agregó nuestro Pastor – que nuestra felicidad consiste en tener más, en el poder o en el placer impuro. No caigamos en la tentación de acomodarnos al mundo que llena nuestra mente de mentiras. Ante ello digamos como Jesús: “Apártate de mí Satanás, porque piensas como los hombres, no como Dios”. Hermanos, el llamado del Señor en el Evangelio de hoy es a que adquiramos su forma de pensar y de ver las cosas, porque Él es la Verdad; y la mejor forma de hacerlo es con mucha oración, a través de la catequesis permanente, meditando en la Palabra de Dios todos los días, estudiando nuestra fe por medio del Catecismo de la Iglesia Católica y nuestro Piucat. Cuando pensamos como piensa la Iglesia acerca de la vida, del matrimonio y la familia, entre otros temas tan importantes, es que verificamos que se está dando en nosotros una verdadera conversión”.

 Finamente nuestro Pastor añadió: “El Señor nos muestra también cómo es el estilo de vida y el espíritu que tiene que tener todo cristiano: «El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga». Hermanos la enseñanza es muy clara, el discípulo del Señor tiene que vivir su vida como la vivió Jesús, aprender a morir a sí mismo y a su propio egoísmo, y vivirla en clave de entrega y amor, de servicio y fidelidad a la voluntad de Dios; aunque hacerlo traiga consigo burlas y oposición de parte de los demás, sufrimiento e incomprensión. Tengamos siempre confianza en el Señor quien nos promete que si damos la vida por Él, la ganaremos, es decir, nos salvaremos”.

lunes 1 septiembre, 2014