LA ÚNICA RECOMPENSA DEL AMOR ES EL AMOR MISMO

 02 de mayo (Oficina de prensa).- Hoy por la mañana, nuestro Arzobispo Metropolitano, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., celebró la Santa Misa del V Domingo de Pascua en la Basílica Catedral de nuestra ciudad, con la cual los miembros de la Defensoría del Pueblo de Piura celebraron su XI Aniversario de creación en la Región.

Siguiendo las reflexiones del Santo Evangelio (Juan 13,31-35) correspondiente al V Domingo del Tiempo de Pascua, Monseñor Eguren resaltó: “¿Es realmente nuevo el mandamiento que Jesús nos deja en el Evangelio de hoy? ¿Acaso en el Antiguo Testamento no se pedía amar a Dios con todo el ser y al prójimo como a nosotros mismos? En todo caso, ¿Qué es lo que hace nuevo el mandamiento del Señor Jesús? Podemos responder a estas interrogantes diciendo que Cristo con su muerte en la Cruz nos enseña el modo y la medida del amor. Esto es lo que hace nuevo su mandamiento y hace que sea el mandamiento de Jesús y el distintivo de sus discípulos, los cristianos…No nos olvidemos que si bien los judíos sabían del mandamiento del amor no sabían precisamente la manera de vivirlo. De ahí que en el Evangelio varias veces le pregunten al Señor: ¿Cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano? ¿Quién es mi prójimo? ¿Cuál es el mandamiento principal de la ley? Jesús crucificado nos enseña que el amor verdadero consiste en esforzarse por obtener el bien del otro sin esperar nada a cambio. Que la única recompensa del amor es el amor mismo, porque nada hay superior a él. Que la medida del amor cristiano es amar sin medida”.

 Dirigiéndose a los miembros de la Oficina Defensorial de Piura dijo: “Queridos hermanos de la Defensoría del Pueblo de Piura. Hoy que celebran once años de vida institucional en nuestra Región, les deseo que impulsados por su fe cristiana hagan de su trabajo un medio para amar como Cristo nos ha enseñado. Que sirvan como hasta ahora a la verdad y a la unidad de nuestra Región defendiendo los derechos fundamentales de la persona y de la comunidad; supervisando a la administración pública y a la prestación de los servicios públicos…Como nos pide el Papa Benedicto XVI, promovamos una cultura del diálogo que tiene como finalidad, no la supremacía de la fuerza y del interés, sino la afirmación de una justicia ecuánime y solidaria, fundamento seguro y estable de la convivencia de un pueblo… El diálogo no perjudica los derechos, sino que amplía el campo de las posibilidades razonables para resolver las divergencias. Cuando se realiza con sinceridad de corazón, buscando la verdad y el bien común, garantiza la paz, da seguridad y trae bienestar”.

 Y continuó diciendo: “Que el Señor Jesús los bendiga a todos ustedes y lleve a buen término todos sus trabajos y proyectos. Que Él los sostenga con su gracia para que no pierdan nunca la esperanza a pesar de lo difícil y arduo que pueda ser el camino… Tengamos fe que el Perú justo y reconciliado que todos queremos es posible y con la ayuda del Señor está a nuestro alcance”.

Actualmente, la Defensoría del Pueblo de Piura cuenta con un equipo de 9 abogados, 5 administrativos y 8 practicantes, bajo la dirección del Doctor César Augusto Orrego Azula, Jefe de la Oficina Defensorial de Piura.

 

 

domingo 2 mayo, 2010