La Eucaristía y la Confesión: fuente de nuestra alegría

La Eucaristía y la Confesión: fuente de nuestra alegría18 de febrero (Oficina de Prensa).- Hoy, cuarto domingo de Cuaresma llamado Domingo de Laetare, que significa domingo de la alegría por la proximidad de la gran fiesta de la Pascua, Mons. José Antonio Eguren Anselmi SCV., celebró como de costumbre la Santa Misa en la Basílica Catedral de Piura.

Ante una gran concurrencia de fieles Mons. Eguren manifestó que “hoy la liturgia nos mueve a alegrarnos porque está cerca la Pascua, el día de la victoria del Señor Jesús sobre el pecado y sobre su fruto más amargo: la muerte”.

El hijo pródigoAsimismo y en base al evangelio del domingo que recoge la hermosa parábola del Hijo Pródigo (ver Lc 15, 1-3.11-32) y ante la reciente publicación de la Exhortación Apostólica Postsinodal Sacramentum Caritatis (Sacramento de la Caridad), el Arzobispo de Piura y Tumbes manifestó que los sacramentos de la Eucaristía y de la Reconciliación constituyen la fuente de nuestra alegría.

Reflexionando sobre la parábola del Hijo Pródigo, también hoy denominada del Padre Misericordioso, Mons. Eguren dijo que “si queremos participar fructuosamente en la celebración de la Pascua, no dejemos estos días de acercarnos confiadamente a la confesión sacramental. Una buena confesión nos ofrece la posibilidad de volver a comenzar nuestra vida y tener parte en la alegría del Señor Resucitado. Como el Hijo Pródigo de la parábola de hoy, entremos en nosotros mismos, hagamos un profundo examen de conciencia y acerquemos estos días a la confesión sacramental, para que confesando los propios pecados con humilde arrepentimiento y con un firme propósito de enmienda experimentemos la ilimitada potencia renovadora del amor divino”.

La confesiónAsimismo el Pastor de Piura y Tumbes resaltó la reciente publicación de la Exhortación Apostólica Postsinodal Sacramentum Caritatis del Papa Benedicto XVI, fruto del Sínodo de los Obispos del año 2005. Agradeciendo al Santo Padre por el hermoso regalo de este valioso documento eclesial, Mons. Eguren subrayó que “la Eucaristía constituye nuestra fuente más preciosa de alegría cristiana, porque en ella está Cristo mismo, nuestra vida y nuestro amor, el bien mismo de la Iglesia. Por eso sin la Santa Misa no hay Domingo. Continuando con su reflexión dijo citando al Santo Padre que “en la Eucaristía Cristo ha querido darnos su amor, aquel amor que le impulsó a ofrecer su vida en la Cruz por nosotros. Más aún, cuando recibimos con un corazón limpio de pecado y con fe la santa comunión, el amor del Señor pasa a nosotros y nos hace capaces de dar la vida por los hermanos, nos hace capaces de amar de verdad, y de ahí brota la verdadera alegría cristiana, la alegría del amor”.

Al principio de la celebración eucarística, los catecúmenos que recibirán el santo bautismo en la próxima Vigilia Pascual, realizaron su segundo escrutinio. Asimismo, Mons. Eguren informó a los presentes que gracias al generoso aporte de algunas instituciones de nuestra ciudad, próximamente comenzaran los trabajos de limpieza y pintura de la Basílica Catedral, noticia que fue recibida con mucha alegría por los asistentes.

 La Eucaristía

lunes 19 marzo, 2007