La Cuaresma: camino que conduce a la Pascua

Miércoles de Ceniza6 de febrero (Oficina de Prensa).- El Arzobispo Metropolitano de Piura, Mons. José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., celebró hoy a las 7:00 de la mañana, en la Basílica Catedral de Piura, la Santa Misa de Miércoles de Ceniza, con el cual iniciamos el tiempo de Cuaresma, tiempo de penitencia que nos ayuda a volver a descubrir el don de la fe recibida en el Bautismo y a acercarnos al sacramento de la reconciliación, poniendo nuestro esfuerzo de conversión interior bajo el signo de la misericordia divina.

Durante la celebración litúrgica, los participantes recibieron en su frente la señal de la cruz con las cenizas bendecidas, acto de profunda humildad que expresa el reconocimiento del propio pecado y la necesidad que tenemos de conversión.

Miércoles de CenizaDurante su homilía Mons. Eguren dijo: “Con el tiempo de la Cuaresma, comenzamos el camino hacia la Pascua, es decir a celebración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. La Cuaresma es un gran retiro espiritual de 40 días. Tiempo para escuchar el llamado del Señor que nos dice: «volveos a mí», ya que sin Él no tenemos la luz suficiente para comprender el misterio de quiénes somos y lo que tenemos que hacer para ser felices y alcanzar la salvación. Oración, Penitencia y Limosna: las tres grandes prácticas cuaresmales, que en el fondo nos hablan del gran don de la reconciliación que el Padre nos ofrece en su Hijo, y que son el gran anhelo del corazón humano: oración, que es reconciliación con Dios; penitencia que es reconciliación con uno mismo; limosna que es reconciliación con los hermanos humanos y con el orden creado”.

Miércoles de CenizaAsimismo nuestro Pastor hizo mención durante su homilía al Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la Cuaresma de este año dedicado a la limosna cristiana. Al respecto Mons. Eguren dijo: “como discípulos del Señor Jesús, estamos llamados a no idolatrar los bienes de este mundo que son perecederos, sino a utilizarlos en tanto cuanto nos acerquen a Dios y a los hermanos, y a dejarlos en tanto cuando nos alejen de ellos. A saber compartirlos con generosidad con los más pobres y necesitados…La caridad cristiana no es mera filantropía sino expresión de la caridad que nos exige conversión interior al amor de Dios y de los hermanos”.

Concelebraron la Santa Misa, el Pbro. David Mendoza, Rector del Seminario Arquidiocesano “San Juan María Vianney” y el Pbro. Andrés Chevez. Cabe mencionar que durante toda la celebración eucarística, los tres sacerdotes que trabajan en la Parroquia “San Miguel Arcángel” de la Basílica Catedral, estuvieron escuchando las confesiones de numerosos feligreses.

Miércoles de Ceniza

jueves 7 febrero, 2008