«HE AQUÍ AL HOMBRE»

Santa Misa en honor al Señor Cautivo de Ayabaca, Patrono de la Corte Superior de Justicia de Piura

 10 de octubre (Oficina de Prensa).- En la tarde de ayer miércoles, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo de Piura y Tumbes, celebró la Santa Misa en la Corte Superior de Justicia con ocasión de celebrar la Fiesta del Señor Cautivo de Ayabaca, patrono de esta Institución. Estuvieron presentes el Presidente de la Corte Superior, Dr. Víctor Corante Morales, jueces y personal administrativo, entre otros.

Durante su homilía Monseñor Eguren reflexionó sobre el Evangelio proclamado: “La imagen del Señor Cautivo de Ayabaca nuestro muestra al Señor Jesús en el momento en que es juzgado ante Poncio Pilato. Al presentar a Jesucristo ante las personas y autoridades reunidas en el patio donde se lleva a cabo el juicio, Pilato dijo una frase muy acertada y profética cuyas consecuencias ni él mismo pudo prever; señalando a Jesús les dice: «He aquí al hombre». Queridos hermanos esta frase tiene un sentido sumamente hermoso, porque Jesús es para todos nosotros el modelo del hombre nuevo y del hombre perfecto. Cuando Pilato dice esta frase, de manera inconsciente nos está diciendo: si quieren ser verdaderamente libres hay que creer en Él, hay que abrirle el corazón a Él, hay que convertirnos y seguirlo a Él. Y es que, como bien enseña el concilio Vaticano II, sólo en el misterio de Dios hecho hombre se aclara verdaderamente el misterio del hombre. Cristo manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre su altísima vocación”.

 En otro momento de su homilía manifestó: “Pidamos al Señor Cautivo de Ayabaca nos ayude a abrirle nuestro corazón a Él, que Él sea nuestro Rey, que nos ayude a amarlo y a serle fiel siempre. No caigamos en la tentación de darle la espalda a Jesús, de no creer en Aquel que es el Camino, la Verdad y la Vida; si caemos en esta tentación estamos perdidos, porque en el fondo lo que estamos haciendo es optar por la mentira que a la larga nos lleva a una existencia vacía, llena de esclavitudes e infelicidad. Pidámosle acogerlo a Él, en quien resplandece la verdad de quiénes somos, porque de eso depende nuestra libertad, nuestra felicidad, nuestra vida plena, el construir un mundo justo y reconciliado.”

Al finalizar nuestro Pastor se dirigió especialmente a los miembros de la Corte Superior de Justicia de Piura diciendo: “Lo que les revela el Señor Cautivo a ustedes es esa capacidad de fortaleza y paciencia frente al sufrimiento y la incomprensión por ser fiel a la verdad. A pesar que se ensañan terriblemente con Él, el Señor persevera hasta el final abriéndose paso con mansedumbre pero con fortaleza, no dejándose quebrar por los otros. El Señor no deja de amarnos a pesar de todo lo que le hacen y le hacemos. Qué capacidad de amor y fidelidad la de Cristo en medio de su sufrimiento. Queridos jueces, la vocación de un juez tiene que tener mucho de esta capacidad de fortaleza, paciencia, perseverancia. Cuando se agitan las aguas el juez siempre ha de perseverar en su misión de ser fiel a la verdad, de impartir justicia, de tener soberanía e independencia frente al poder de turno. En esos momentos deben dirigirse hacia el Señor Cautivo y pedirle: dame de esa fortaleza y perseverancia tuya Señor, ese señorío hasta el final”.

jueves 10 octubre, 2013