“EN LA SANTA EUCARISTÍA ESTÁ REALMENTE PRESENTE CRISTO, MUERTO Y RESUCITADO POR NOSOTROS”

Misa Vespertina de la Cena del Señor

 05 de abril (Oficina de prensa).- Monseñor José Antonio Eguren, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, celebró en la Basílica Catedral de nuestra ciudad la Misa Vespertina de la Cena del Señor en la que celebramos, junto con toda la Iglesia, la institución de los Sacramentos de la Eucaristía y del Sacerdocio.

Asimismo y conmemorando el gesto del Señor Jesús con sus apóstoles, nuestro Arzobispo realizó el tradicional “lavatorio de los pies” a doce varones, explicando luego que en este gesto “Cristo se despoja de las vestiduras, de su majestad divina y se viste de nuestra miseria, nos introduce en su amor y por ese amor quedamos lavados, transformados en personas nuevas”.

Monseñor Eguren señaló que “la hora de Jesús, el ansía eterna del Señor, su amor hasta el fin quedan perpetuados en el Sacramento de la Eucaristía, memorial de su pasión, muerte y resurrección, don que Él entrega a Su Iglesia en la Última Cena: “Haced esto en conmemoración mía” (Lc 22, 24). En la Santa Eucaristía está realmente presente Cristo, muerto y resucitado por nosotros”. (Lea la Homilía completa aquí )

 En seguida agregó: “en esta tarde de Jueves Santo la gran pregunta que tenemos que hacernos es: frente al anhelo, ardor y amor del Señor, ¿cuál es nuestra respuesta? Frente al don incalculable de la Eucaristía, ¿cuál es nuestra disposición? Seamos honestos, frecuentemente una gran indiferencia y un inmenso desdén interior”.

A modo de examen de conciencia, Monseñor Eguren pidió a los fieles hacerse unas sencillas preguntas: "¿Venimos todos los domingos a la Santa Misa? ¿No nos pasa muchas veces que venimos a la Misa dominical sólo cuando nos “sobra” una hora para Él durante la semana? ¿Venimos con ferviente deseo al encuentro de Aquel que es el Salvador del mundo, y que hoy en su oración en el Huerto de Getsemaní por nosotros se estremece frente a todo el caudal del mal de este mundo que recae sobre Él? ¿No es verdad que muchas veces nuestra participación en la Misa es poco fervorosa y fría y en ocasiones hasta irreverente? ¿No sucede con mucha frecuencia que nuestros duros corazones avanzan de modo rutinario e insensible por el rito de la Santa Misa?”

 “Hermanos la Eucaristía es el tesoro más grande que la Iglesia ha heredado de Cristo, porque contiene al mismo Cristo nuestro Señor. Cada Domingo deberíamos de arder en deseos de venir a la Misa para encontrarnos con Aquel que es nuestro Señor y Salvador, nuestra fuente de vida y de salvación”, afirmó nuestro Pastor.

Al finalizar la Santa Misa, el Arzobispo Metropolitano de Piura, procedió a reservar el Santísimo Sacramento y permaneció en actitud de adoración ante la presencia real del Señor Jesús. La gran cantidad de fieles católicos que abarrotaban el templo, acompañaron a Jesús Eucaristía ante el Monumento, reviviendo así su agonía en el Huerto de Getsemaní.

  

 

 

viernes 6 abril, 2012